YO VIGILO EL PASILLO

Hoy me ha tocado hacer guardia de tarde. Es decir, pasarme cuatro horas solo en mi planta, con la única compañía de LastFM y esperando a que suene algún teléfono. Tengo ganas de que este período de inactividad en el trabajo pase ya y empezar a hacer cosas más provechosas que navegar por Internet. Luego, cuando esté hasta arriba, esperando que me pasen mil llamadas telefónicas y volviéndome loco buscando documentación, me arrepentiré de este deseo, lo sé.

Ayer soñé que volvía a mi antiguo trabajo en aquella fabulosa productora de videos industriales que nadie veía. Lo más divertido es que, además de mis antiguos compañeros de curro, estaban también antiguos compañeros de la EGB y algún que otro triunfito, creo. Cada día había que renovar la permanencia con una curiosa prueba: ser el que más rápido acabara de cenar devorando la mayor cantidad de alimentos. Y me temo que eran casi todo hidratos, jajaja.

A veces echo de menos el mundo de los medios de comunicación. Sin embargo, cuando pienso en lo que he vivido y lo que me cuentan mis amigos, me doy cuenta de que no son más que un mundo lleno de tiburones, trepas, mediocres, un caldo para la frustración personal y laboral, y me alegro de no estar dentro. Supongo que esto tiene una doble lectura y se me puede acusar de haber arrojado la toalla y haber seguido el camino fácil. Quizás… Aunque ya hace mucho tiempo que me di cuenta de que las cosas que más me gustan de la vida y las que me hacen ser lo que soy están fuera de las cuatro paredes de cualquier puesto de trabajo.

14 thoughts on “YO VIGILO EL PASILLO”

  1. …los medios de comunicación, pero en cualquier tipo de trabajo puedes encontrar lo mismo, trepas, jefes miserables (dios como odio al mío…), zancadillas, totalmente de acuerdo con la definición de “caldo de cultivo”, la sobervia y la envidia se alimentan rápido en el trabajo…aunque tb recuerda que son muchas las horas que das alli así que algo positivo habrá que sacar de todo ese tiempo…como por ejemplo hacer un montón de amigos (si quitas la paja y te quedas con lo bueno, que siempre hay mucho).

  2. Es importante estar a gusto en el trabajo, es un sitio donde pasamos mucho tiempo.

    Por cierto, ace, ya que hablas de llamadas, voy a llamarte.

  3. Ir por el camino fácil no tiene nada de negativo: yo pude haber renunciado a la herencia multimillonaria que me tocaba y tener que compartir el transporte público con el resto del lumpen, pero la vida que llevo me permite tener el tiempo necesario y las neuronas bien puestas para hacer lo que me guste casi en cualquier momento que guste.

  4. Pues ya somos dos los que estamos un viernes por la tarde de guardia y solos en la oficina y es muy triste todo, pero salgo ya mismo a disfrutar de lo mejor de la vida… haz lo mismo!

  5. Jooooobar que tarde llego hoyyyyy! No tengo perdón de dior… En fin, que tú tires por el camino que haya y santaspascuas, ni toallas ni nada… La toalla sólo se tira en el ring, aunque el mundo del que hablas es un poco ring, jajaja! Pero na, despacito y buen paso, como dicen los italianos, piano, piano, s’arriva lontano…

  6. Sí, el mundo audiovisual está bastante podrido, y en mi curro en numerosas ocasiones cuenta más un buen escote que un buen texto.
    Y todo es cuestión de perspectiva, lo que unos pueden llamar tirar la toalla otros pueden llamarlo elección.

  7. La toalla la ARROJO si yo quiero, que ya habrá tiempo para TIRARLA, jajaja.

    La frase de Proudstar debería estar grabada en letras de piedra y deberíamos tenerla siempre presente.

    Soli, ya te contaré algún día como era mi anterior trabajo… eran videos de altos vuelos, jajaja.

  8. Jajaja, todo el mundo sabe lo que es un tiburón y un trepa, Deca. Por lo demás, creo que para ascender en los trabajos, aparte de ser bueno, hay que saber ser un buen tiburón. Es decir, defender lo que tú haces, no ceder ante los demás, no consentir que otros minusvaloren tu curro, conseguir tu parcela de poder, asegurarte de que los superiores conocen tu nombre, no dejarte pisar por nadie, reconocer los errores aportando soluciones, saber con quien es mejor relacionarse y de quien hay que protegerse, adelantarse a los demás, no ser tímido, no perder el tiempo en ciertos conflictos menores y saber cual es la psicología del jefe. Un buen jefe debería saber utilizar a los pelotas, estar por encima de escotes y culos y valorar a los que realmente trabajan bien. Si el jefe es malo, aprovechate de sus puntos débiles.

    Jajaja, lo que pasa es que todo esto acaba siendo muy cansado. Aunque, cuando se juega bien y se siguen estas reglas, puede ser muy divertido.

    El gran problema es que en las empresas acaban controlando el cotarro los mediocres, y todo está destinado a controlar que no destaquen los brillantes, los eficaces o los innovadores para no perder su poder. Así que, al final, todo acaba siendo una lucha esteril contra el status quo.

  9. A veces es difícil darse cuenta de lo poco importante que es en realidad el trabajo. Me da pena la gente para la que su trabajo es lo único que hay en el mundo, sinceramente. Y después de este periodo en el paro, deseo más que nunca que… me toque la primitiva.

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