¿Volverán?

Hace no tanto, la industria musical se basaba en la venta de discos y los principales grupos y artistas solían publicar un nuevo trabajo cada dos años o más. Podían centrarse en la grabación de los mismos, irse de gira o desaparecer durante meses sin que a nadie le extrañara. La situación ha ido cambiando en los últimos años y el mercado se centra más en canciones que en discos: el éxito de tu último sencillo determina tu posición dentro de la industria y retirarse una temporada es considerado algo casi suicida. Rihanna nos ha acostumbrado a publicar un disco nuevo cada año (y también Example, Laura Marling o Shakira han publicado trabajos nuevos con apenas un año de diferencia) mientras que otros artistas apuestan por reeditar sus discos con nuevas canciones para seguir estando de actualidad (Lady Gaga, Lana del Rey, Ke$ha, Katy Perry), colaborar con algún DJ, rappero o Pitbull (Adam Levine, Shakira, Nicki Minaj, Britney Spears…), hacer temas para películas, sacar perfumes, estar continuamente dando conciertos, ejercer de jurado en algún concurso de televisión… Todo antes de desaparecer del candelero y arriesgarse a que el público se olvide de ti.

Pero sigue habiendo artistas que se lo toman con mucha calma. El británico Jack Peñate nos encantó con su segundo trabajo, Everything is new, un disco de pop potente, energético y vitalista en el que hacía coros Adele, amiga del cantante y compañera de sello discográfico. Eso fue en junio de 2009 y desde entonces, a pesar de que ha estado tocando nuevas canciones como telonero de The Maccabees, no hay noticias de cuándo publicará un tercer trabajo. Lo único que tenemos es este vídeo de Peñate cantando un tema en su casa llamado No one lied, y que se puede ver y descargar desde su página web.

En junio de 2009 fue también cuando se editó Love & War, el primer disco del australiano Daniel Merriweather con producción de Mark Ronson y colaboraciones de The Dap-Kings y -otra vez- Adele. Con bastantes años de carrera a sus espaldas, Merriweather había publicado varios sencillos, entre los que destaca Stop me, su colaboración para el disco de versiones de Ronson. Recibido quizás como una especie de versión masculina y más contemporánea de Amy Winehouse, Love & War consiguió ser disco de platino en el Reino Unido. Sin embargo, no hay noticias de un nuevo disco del cantante. Estos últimos años colocó tres nuevas canciones en la banda sonora del remake de Arthur y ha colaborado con grupos australianos como The Bamboos o Diafrix.

A finales de 2007 el mundo indie se encaprichó con Black Kids, principalmente por culpa de I’m Not Gonna Teach Your Boyfriend How to Dance with You, un tema incluido en su EP de debut y que grabarían otra vez para su disco de debut, Partie Traumatic. Es cierto que éste, aparte de algún destello suelto como Hurricane Jane, no terminaba de responder a las expectativas creadas por su pegadizo y refrescante primer sencillo, pero no hemos vuelto a saber nada de ellos desde entonces. En noviembre de 2012 actualizaron su facebook para anunciar que en 2013 habría trabajos en solitario de algunos de sus miembros y que después comenzarían a trabajar en su segundo disco. Habrá que creerles. Glee les necesita.

Y aunque no ha estado desaparecida ni mucho menos, han pasado ya cuatro años desde que Lily Allen editara It’s not me, it’s you, uno de estos discos de pop que se disfrutan desde principio a fin gracias a temas como The Fear, Not fair, Fuck You, Who’d Have Known y la emocionante Chinese. En estos últimos años, la cantante británica se ha casado, ha tenido dos hijos, ha fundado su propio sello discográfico, ha estado escribiendo la versión musical de El diario de Bridget Jones para el West End londinense y ha colaborado componiendo y cantando en True Love, un tema del último disco de Pink.

Se supone que el tercer disco de Lily Allen (o Lily Rose Cooper, como se llama ahora) saldrá a la venta a lo largo de este año.

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