VINTAGE

Este fin de semana un amigo nos comentaba lo muy enfadado que estaba porque en su trabajo les han pedido que empiecen a ir de traje. A él no le gusta nada la idea porque es una manera de separar y clasificar a los distintos tipos de empleados, agrupándolos en una especie de sistema de clases y castas que no se mezclan entre sí, aparte de que la americana le cambia el estado de ánimo y le pone agresivo. La conversación giró en torno al valor que en el mundo laboral se da a estos símbolos externos, desde la corbata hasta el maletín, pasando por el movil, el coche, el calzado o la agencia. Alguien comentó como una propuesta de ascenso iba acompañada de la “sugerencia” de comprarse un movil más “adecuado al cargo”. Otro se lamentaba de la mayor libertad que tienen las mujeres a la hora de vestirse para el trabajo frente a la uniformidad del traje masculino. Y yo, como ya comenté en otra ocasión, dije que lo que más me preocupa es que se te acabe valorando más por el exterior y por estos factores que podemos considerar poco importantes que por el resultado de tu trabajo. Evidentemente, uno no es tonto y sabe que es conveniente cuidar la imagen y que hay protocolos y convencionalismos que conviene seguir. El problema surge cuando estos agobian al trabajador o se convierten en un rasero injusto. Y en esto pueden ser tan peligrosas las empresas más rancias como las más modernas.

Yo, por mi parte, he decidido venir a trabajar con una bonita camisa. Más que nada, porque si llevo jersey me muero de calor, y si voy con camiseta de Berska siento que voy demasiado informal. Así que he sacado del armario una camisa de mi época universitaria, de cuando Pull&Bear hacía ropa decente. No sólo me cabe y está como nueva, sino que me queda mejor que entonces.

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Y con esta tontería, ya he empezado la mañana con buen pie.

14 comentarios en “VINTAGE”

  1. En una de esas curiosas serendipias tan inesperadas como inútiles, es la tercera vez en menos de dos días que oigo o leo, de diferentes fuentes, la palabra “vintage”. Ahora tengo ganas de comprarme ropa vetusta.

  2. Uy, veo las caras, pero a mí no me veo representada en el arco parlamentario, jeje.

    Mi madre siempre me dijo que a la oficina había que ir “disfrazada” en todos los sentidos, no sólo en el del vestuario. Y la verdad es que yo lo he llevado bastante mal, como supongo que lo llevan todos los que lo sentimos como una imposición absurda y discriminatoria. Ea.

  3. ¿Girada? ¿No se ve bien?

    En muchos ámbitos de la vida hay que ir disfrazado. Para un rato puede ser divertido, pero si hay que ir aparentando todo el rato lo que no se es… buf, uno acaba quemadisimo.

    Mi hermano es un bloguero muy descuidado. Que escriba ya algo!

    Ángel, pues ya sabes, saca del armario esas viejas levitas que te dejó tu abuelo en herencia. :-D

  4. Además, mucha gente no sabe vestirse con traje y ves cada cosa que piensas que estarían mucho mejor con vaqueros.
    Tanto tiempo leyendo tus comentarios por otros blogs y nunca se me había ocurrido entrar en el tuyo pero creo que voy a hacerme fijo.
    Saludos.

  5. Ves? tenía yo razón, la camisa es vintage, no viejuna, jajajaja…
    Y lo del traje, hombre, yo lo veo lógico cuando se atiende al público (la empresa vive del público y aunque la empresa tolere en sus dominios tu forma de vestir no puede permitirse el lujo de esperar que clientes reaccionarios también lo acepten)

  6. Qué gracia me ha hecho lo de “cuando pull&bear hacía ropa decente” jajaja
    Aun hoy hay cosillas que se pueden aprovechar, hombre, pero qué razón tienes.

    Yo hace siglos que no me pongo “camisas arregladas”. No me apetece, pero vamos, eso va a rachas y temporadas.
    Recuerdo que hubo una época en la que iba de pantalones chinos y camisas lisas … con veintipocos años! Ahora lo pienso y parecería un abuelo. Sin embargo llevo una larga época en la que llevo camisetas, polos, sudaderas y “jerseises”, todo más o menos arreglado, pero informal, sip.

    Besicos!

  7. Yo lo tengo mu claro, si mi trabajo exige que me vista de una forma en concreto la empresa debe financiarlo aunque sea en parte, es lo que tiene el uniforme.

    Yo vengo a currar en camiseta porque tengo clarísimo que no me pagan por mi imagen sino por lo que sé hacer, obviamente en caso de tener alguna reunión con estamentos altos ministeriales suelo ir con camisa o polo (polo kk!) y si suena la flauta traje… pero tiene que sonar mucho.

    DRESSCODE KK

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