UP IN THE AIR

Up in the sky

Ayer comencé la temporada de los Oscar viendo “Up in the air”, la nueva película de Jason Reitman. Seis nominaciones ha conseguido este título en las categorías de película, dirección, guión adaptado, mejor actor (George Clooney) y por duplicado en la de mejor actriz secundaria (la estupenda Vera Farmiga y Anna Kendrick). Con el tiempo este detalle anecdótico apenas será mencionado, pero la película podrá ser recordada como un análisis de estos tiempos de crisis económica, social y humana.

“Up in the air” cuenta la historia de Ryan Bingham, un hombre maduro (pero muy bien conservado: es George Clooney) que trabaja en una empresa que se dedica a despedir empleados de terceros negocios. Bingham se pasa la mayor parte del año volando de una ciudad a otra de Estados Unidos, mandando a gente al paro sin la menor empatía y dando conferencias sobre motivación personal. Su principal objetivo en la vida es acumular puntos en su tarjeta de American Airlines (hay veces que la película parece un publireportaje de esta compañía aérea, de Hilton y de Hertz). ¿Es una existencia vacía y hueca? Puede, pero a Bingham le encanta su vida. Hasta que conoce a una mujer y se tiene que enfrentar a un posible cambio en el sistema laboral de su empresa… Pero estamos en una película que quiere ser realista y los caminos de Hollywood no sirven para este guión.

Quizás no sea una película perfecta, pero sé es de las que te dejan pensativo un buen rato. Los protagonistas de la película viven en el mundo de las salas VIP de los aeropuertos, volando en primera clase, alojándose en habitaciones de hoteles tan lujosos como anodinos y conduciendo grandes coches de alquiler. Ese mundo, comparado con las empresas en quiebra que visitan y las oficinas destartaladas y semidesiertas que se ven en la película, se revela como un paraíso artificial, un lugar alejado de un mundo real en crisis y de un sistema económico que se viene abajo. ¿Qué pasará cuando ya no quede gente a la que despedir? ¿Hasta qué punto nos encerramos en los lujos y las comodidades para no ser conscientes de lo que está pasando a nuestro alrededor, de la realidad de la gente que pierde sus trabajo y a la que se intenta consolar con frases de ánimo tan formulaicas como huecas?

La otra pregunta que me hice al salir del cine es cuándo llega el momento en que te das cuenta de que te conformas con la vida que llevas y si eres consciente del mismo. Me parece que no…

10 thoughts on “UP IN THE AIR”

  1. ¿De verdad crees que el personaje de Clooney carece de empatía al principio? Yo creo que hace su trabajo con bastante seriedad. Lo que la película enseña – para mí el marco económico es sólo eso, un marco – es que, por mucho que intentes calcular tus pasos y hacer de tu vida algo predecible, las cosas te llevan por donde tú no te lo esperas, o tú mismo te acabas llevando por donde no querías. El personaje de Farmiga es, en este sentido, muy hermoso :).

  2. El personaje es un profesional de su trabajo, pero yo no veo que se preocupe realmente por las personas que tiene delante. Su trabajo es animarles, decirles cuatro frases formulaicas y punto final. No sufre con ellos, deja de sentir su dolor en cuanto se apartan de su vista. Al fin y al cabo, es un personaje cuya filosofía vital es negarse a establecer conexiones con las personas que le rodean, así que el interés que puede tener en conectar con los despedidos tiende a cero.

    El marco económico sirve para hablar de otras cosas, pero está ahí de una forma muy presente. Las declaraciones a cámara del final son muy reveladoras de las intenciones de la película. Incluso creo que están fuera de lugar donde están puestas narrativamente, podrían haber ido en los títulos de crédito.

    Se podría hacer la misma película, pero contada desde el punto de vista del persona de Vera Farmiga, sería muy interesante.

  3. Sí, tienes razón, la seriedad no implica empatía. Sin embargo, esa es la única manera de hacer ese trabajo: no hay más que ver el contrapunto de Kendrick, primero tan falta de seriedad (y tan rígida), después demasiado empática con las víctimas.

    Estoy de acuerdo en que algunas declaraciones hubieran ido mejor al final. Desde mi punto de vista, importaban el señor mayor al que despiden por videochat y la mujer que más tarde obliga a Kendrick a tomar una decisión.

  4. La peli mi impactó cuando la vi quizás porque vi reflejadas demasiadas cosas que no queria ver. Como en el mundo de los negocios y los viajes te adaptas de tal manera que haces de ello tu vida, justificando tu falta de vida personal como una elección. Cuando dices: “estoy mejor solo” te quieres convencer de ello. Me encanta toda la parte de los aeropuertos, no he viajado tanto comO clooney en la peli, pero sui het enido epocas de sas, de viajar, reuniones, hoteles anodinos, vida anodina en la que conoces mucha gente, intentas empatizar (de cierta manera) para luego olvidar, y llegas a tu casa y está vacia, quizas no de gente, pero si de contenido.

    Por otra parte me interesaba como resolvián la deshumanizacion que produce un trabajo tan vomitivo, y es la parte que menos me ha onvencido. Creo que olvidan esto en seguida (es decir olvidan a qué se dedican para centrarse en la historiaa Farmiga y clooney, si os fijais Anna Kendrick desaparece a la mitad… no sabemos nada mas de ella hasta elfinal… y eso es un error gordo gordo. No sabemos tampoco nada de Jason bateman… ).

    Me gustó por lo que me tocó pero creo que habia un germen de ago grande y se quedó en algo simpático..

    Eso si, creo que a los snobs de ciudad no les ha gustado mucho por justificar (que no lo hace) a un personaje “negativo” como Clooney.

    Lo mejor para mi: Vera Farmiga

    Lo peor: que desaparezca el tema de su trabajo a mitad de pelicula , cuando se van a la boda ,y empiece a ser una peli de Mege Ryan o Sandra Bollo.

  5. Seguramente no han explotado todas las posibilidades de la historia. Sin embargo, a mí si me gustó la historia de la boda de la hermana, que es como un paréntesis, una película dentro de la película. Creo que sirve para ver cómo es el mundo real, con hoteles cutres, iglesias feas y gente normal. Lo de que empiece a parecer una película de Meg Ryan creo que es un truco para que el espectador piense que el final va a ser de una manera determinada…

    El personaje de Anna Kendrick me desconcertó bastante. Al principio me parece que es una trepa, una recien llegada a la empresa que quiere revolucionarlo todo con una idea novedosa, pero luego resulta ser un personaje inexperto que no sabe nada de la vida laboral. Seguramente ambas cosas sean compatibles, pero no parece que a un personaje que aun es idealista y “pura” se le podría ocurrir una idea laboral tan fría como la que propone.

    Y aun me faltan por ver las demás películas, pero yo le daba ya el Oscar a Vera Farmiga.

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