Tu nombre

Hace unos días estaba en la cocina preparando la comida cuando Diego llegó a casa.

-Hola, Diego, dije mientras troceaba un calabacín.

Diego entró en la cocina y se me quedó mirando en silencio, sonriendo.

-¿Qué?, le pregunté un poco extrañado.
-Me gusta escucharte decir mi nombre, respondió.

Y yo también sonreí.

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