THE VICTIMS

Detrás de mí, un grupo de chicas y chicos llevaba camisetas negras en las que ponía, en el mismo tipo de letra que usa The Killers, “Victims”. Yo aventuré que podría ser el nombre oficial del club de fans del grupo. El caso es que nos hizo gracia. Antes, los dioses de la música habían premiado nuestra entrega y el haber llegado al Palacio casi más de dos horas antes del inicio del concierto. La puerta de atrás, donde estaban los autobuses del grupo y donde Diego, el primero en llegar, vio a Brandon entrar en el recinto, flaquísimo y con un jersey rosa, fue la primera en abrirse, así que pudimos entrar con calma y colocarnos cerca del escenario mientras que los demás aun esperaban en el exterior. Pasamos el rato viendo las flores, debatiendo si las palmeras eran artificiales o no, contando los micrófonos que había y cantando el “Bohemian Rhapsody” que nos pusieron para pasar el rato.

Los teloneros eran Louis XIV, de quienes no había oido hablar hasta hace dos días. A diferencia del grupo de tercera que teloneó a Oasis, estos sonaron potentes y conectaron con el público. A mí me sonaron a grupo de rock de finales de los setenta, aunque mi impresión puede venir causada por el hecho de que el guitarrista vistiera como un componente de Fleetwood Mac y cantara con un falsete a medio camino entre los BeeGees y Supertramp.

Media hora después y con unos minutos de retraso, comenzó la cuenta atrás y The Killers salieron al escenario. Brandon Flowers llevaba su cazadora de plumas favorita. El chico es demasiado mono y simpático para ser un dios del rock, pero se le perdona todo. Comenzaron por todo lo alto con “Human”, con unos juegos de luces realmente espectaculares. Siguieron cantando las peores y mejores canciones de su último disco, y tampoco faltó ninguno de sus temas más representativos. La masa coreó casi todos los temas, completamente entregada. A ratos les dio por la épica (“All the thing I’ve done” o “Sam’s Town”) y a veces por el pop más desenfadado (“Joy Ride” o “This is your life”), pero si alguien pensaba que el rock de estadio había muerto, ayer pudo comprobar que estaba equivocado. Hubo momentos en que Brandon me recordó a Bono, y otros en los que el grupo me hizo pensar en los mejores momentos de Simple Minds (quizás por todos los uo-o-ohs que suenan en sus canciones… y si no suenan, el público los corea igual, como pasó con “Smile like you mean it”). A la entrada, yo bromeé diciendo que habría bailarines y fuegos artificiales… y al final, cuando saltaron llamas de fuego y se encendieron decenas de bengalas como si fueran los ochenta, resultó que sólo me equivoqué con lo de los bailarines. Pero todo se andará… Yo estaré ahí para verlo.

13 comentarios en “THE VICTIMS”

  1. Estuvo muy bien el concierto, sobre todo el setlist fue genial con sus canciones mas tipicas que siempre mola oirlas.

    Tb nos pareció curioso el momento Bono… jejeje, como es Brandon…

  2. Coincido absolutamente en todo , menos en lo de la primera fila. Desde los teloneros basura de Oasis hasta el desparapajo que tiene Brandon y lo mono y espaghuetti que es.

    Te cambio tu primera fila por mis quinceañeras gritonas, lloronas y drogadas perdidas a tan solo unos metros…

    Me lo pasé como un enano!

  3. Nosotros también tuvimos adolescentes y adolescentas de todos los tipos, una hasta se desmayó y todo… Por lo demás, no puedo decir si el sonido del concierto fue bueno o malo, porque aquello era un coro de hooligans al unisono, uoooooh!

    Ángel, ¿quién es Second? ¿Algún cantante de motetes? :-S

  4. Pues no había oido hablar de ellos antes… Luego los escucho.

    El concierto no fue corto, duró una hora y cuarenta minutos, más o menos. Lo normal.

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