BUDAPEST EN TRES MINUTOS

Antes de ir, me preguntaron cuál era el monumento más representativo de Budapest y no supe qué responder. A mi mente venían imágenes del Danubio, grandes puentes sobre el río y edificios góticos. Cuando llegué a la ciudad, estaban ahí el Danubio, los grandes puentes y los edificios de un estilo gótico llevado a niveles absurdos. Pero también estaban las plazas monumentales, las esculturas erosionadas, los tejados de colores, los rincones desiertos en el jardín del Palacio Real, las piscinas de agua caliente en los balnearios, la mermelada del desayuno más sabrosa que he probado nunca, las tiendas del Imperio Inditex tomando Vaci Utca, la mayor sinagoga de Europa, las grandes mansiones envejecidas surgidas de una historia de fantasmas y damas blancas, los laberintos subterráneos, vagones de metro que fueron de vanguardia en los años sesenta y un cierto aire de deterioro generalizado, fruto quizás de cinco décadas de dictadura de la que nunca se dice nada.

Aquí tenéis un resumen fotográfico del viaje. Si una imagen vale más de mil palabras, ¿cuánto valen cien?

La canción es Forogj, világ!, de NOX, los representantes húngaros en el Festival de Eurovisión de 2005.