DCode: crónica comprimida del festival

Dcode

Es cierto: Madrid no tiene un festival como el Primavera Sound, ni como el FIB o el Low Cost, pero por lo menos tenemos el DCode. Emplazado en el campus de la Complutense, a pocos metros de la facultad de periodismo y de la Moncloa, el Dcode nos ha ofrecido la oportunidad de ver en un solo día y a muy buen precio a una selección de grupos más que interesantes. El éxito de público de esta última edición es la mejor demostración de que la propuesta ha sido acertada. Eso sí, cabe preguntarse si el recinto no debería ser un poco más amplio para dar cabida a todo el mundo, si el emplazamiento de los distintos escenarios es el más idóneo o si la oferta de comida y bebida fue suficiente (y viendo como durante el concierto de Capital Cities parecía que las existencias de cocacola y refrescos empezaban a escasear, está claro que no).

Pero vamos con lo importante de un festival: la música. Cuando llegamos al recinto, Varry Brava estaba terminando su concierto exhibiendo su querencia por ciertos sonidos propios de ese pop español de los ochenta que quería ser atrevido, elegante y sofisticado. A continuación fue el turno de Izal, grupo que está demostrando que se puede alcanzar el éxito desde la autogestión y que la sombra de Vetusta Morla y de Héroes del Silencio en el rock nacional es alargadísima.

A las seis y media salía al escenario John Grant deleitando al público desde el primer momento con su excelente voz. El veterano cantante, que inició su carrera en solitario en 2010 después de varios años junto al grupo The Czars, es uno de los nombres favoritos de la crítica y en los 45 minutos que duró su concierto demostró el porqué gracias a un repertorio en el que suena como un crooner clásico al que le gustara juguetear con la música electrónica. Grant es un híbrido entre Bryan Ferry y Elton John al que no le diera miedo hablar abiertamente de su homosexualidad y su vida personal. Y aunque quizás hubiera pegado más escucharle en una sala pequeña a altas horas de la madrugada, su concierto fue uno de los grandes momentos de la jornada.

L.A. tomo el testigo de Grant con sus sonidos herederos del grunge de los 90 que han conseguido que Dualize, su tercer trabajo, hayan llegado a un público bastante amplio. Los que ya se han convertido en un grupo de masas son Love of Lesbian, en cuyo concierto no faltaron temas como Club de fans de John Boy, Belize o Segundo asalto, cantada a dúo con Eva Amaral. Antes de que acabaran nos acercamos al tercer escenario -donde también actuaron grupos como Reptile Youth o Kostrok- para ver a Mø, cantante danesa a medio camino entre Lana del Rey y Charli XCX que ha conseguido llamar la atención del panorama indie gracias a un puñado de singles. Vistas la actitud y la energía que derrochaba en el escenario y la contundencia electrónica de sus canciones, sospecho que puede sobrevivir al hype.

Pasaban ya las nueve de la noche y llegaba la hora de ver a los grandes nombres del festival. Después de unos Foals un tanto desconcertantes, Vampire Weekend salieron al escenario. Es curioso, a priori, que un grupo que se cuenta entre los favoritos de algunos de los hipsters más intelectualoides tenga una actitud tan cercana y simpática sobre el escenario. Al fin y al cabo, escuchando sus canciones, uno se da cuenta de que, influencias africanas aparte, su sonido no está muy alejado del pop y el rock más clásicos. Recordemos, eso sí, que en el mundo de la música a veces es más complicado conseguir canciones sencillas y directas que revestir tus composiciones de épica grandilocuente.

Amaral están ya por encima de las absurdas discusiones sobre sí son indies, mainstream o perros verdes. Eva anunció que con este concierto ponían final a la etapa marcada por Hacia lo Salvaje para comenzar a pensar en un nuevo disco. Su hora de actuación se centró principalmente en su último trabajo, aunque también tuvieron tiempo para presentar un nuevo tema, Unas veces se gana y otras se pierde, que nos recordó a los primeros temas de Arcade Fire. Amaral cerró su concierto con la siempre potente Revolución y las masas se prepararon para ver a los cabezas del cartel: Franz Ferdinand.

El grupo de Alex Kapranos acaba de publicar su cuarto disco y venía con la obligación de presentarlo, pero la verdad es que, viendo la fluidez y la coherencia con la que iban intercalando viejas y nuevas canciones, nadie diría que temas como Evil Eye o Right Action apenas llevan un par de semanas en el mercado. Durante hora y media Franz Ferdinand derrocharon energía y no dejaron que el ritmo decayera en ningún momento gracias a una actitud irreprochable sobre el escenario y un repertorio lleno de grandes temas como No you girls, Take me out, Ulysses, Do you want to o ese Can’t stop feeling que mezclaron con el inmortal I feel love de Donna Summer. La única pega que se les puede poner es no haber reservado alguno de sus grandes clásicos para un bis que quedó algo descafeinado, solos de batería a ocho manos aparte.

Agotados de tanto botar, pusimos fin a nuestro paso por el DCode mientras Capital Cities convencían al público de que tienen argumentos suficientes para lograr ser más que la One Hit Wonder a la que el exito masivo de Safe And Sound parece haberles condenado. Pop electrónico, cazadoras blancas, actitud desacomplejada, un trompetista en la banda y versiones del Staying Alive de los Bee Gees son sus armas para conseguirlo.

Lista UK: Tres novedades en los tres primeros puestos

La lista británica de discos más vendidos de esta semana se presenta con tres novedades en sus tres primeros puestos. En lo más alto se coloca Rod Stewart con Time, su primer trabajo. con canciones escritas por el propio Stewart después de años publicando discos de versiones. Es también el primer número uno en esta lista para el cantante desde 1979. El segundo puesto es para English Rain, el debut de Gabrielle Aplin, mientras que el tercero es para Modern Vampires Of The City, el nuevo trabajo de uno de los grupos preferidos de los hipsters, Vampire Weekend. Las diferencias entre un lyric video y lo que consideraríamos un videoclip como tal empiezan a ser cada vez más pequeñas.

En la sexta plaza nos encontramos con A, de Agnetha Fältskog, el primer disco que la rubia de Abba publica en casi diez años. En el doce debuta More Light, el último trabajo de Primal Scream, mientras que en el 40 aparecen los veteranos The Fall con su trigésimo disco de estudio, Re-Mit. En el 63 están She & Him, subiendo en su segunda semana desde el 183 con Volume 3, una nueva entrega de agradables canciones a cargo de M. Ward y Zooey Deschanel.

Las novedades de la semana se completan con Secondhand Rapture, de Ms Mr, en el 65; Promises, de Boxer Rebellion, en el 68; Black Pudding, de Mark Lanegan y Duke Garwood, en el 74; y American Kid, de Patty Griffin, en el 83.

En la lista de sencillos nos encontramos, una vez más, a Daft Punk en el número uno. Con más de 600.000 copias vendidas, Get Lucky está a punto de arrebatarle a Thrift Shop, de Macklemore y Ryan Lewis, el honor de ser la canción más vendida en lo que va de año en el Reino Unido. En el segundo puesto está la ascendente Let Her Go, de Passenger, mientras que el tercer puesto es para Heart Attack, el nuevo sencillo de otra de las chicas Disney más aventajadas de su promoción, Demi Lovato.

En la parte más baja de la lista nos encontramos con Believe in me, la propuesta eurovisiva de Bonnie Tyler, en el 93, y con Only Teardrops, el tema ganador del festival, en el 99. Seguramente este último ascienda bastantes puesto en la próxima semana.