Lista Promusicae: Bisbal aguanta en el número uno

David Bisbal llevaba cinco años sin publicar nuevo material, pero sus fans no le han dado la espalda: Tú y yo se mantiene en lo más alto de la lista de ventas española por segunda semana consecutiva. Shakira debuta en el segundo puesto con su disco homónimo -definido por su discográfica como “multicultural”, un buen eufemismo de “batiburrilo de estilos”- mientras que consigue colocar Boig per tu, su absurdamente polémica versión del clásico de Sau, en el número uno de la lista de canciones. Empire es el último videoclip de la colombiana.

Después de dos semanas en el número uno, Sueños Cumplidos, el debut del ganador de La Voz, David Barrull, se mantiene en el tres. Malú está en el cuatro con y en el cinco nos sorprende el disco de la ganador de La Voz Kids, María Parrado. Destaca también la subida desde el 64 hasta el octavo puesto del triunfito Pablo López con Once historias y un piano. Kylie Minogue, por su parte, baja del 9 al 29 con Kiss me once.

El resto de novedades de la semana se completa con Bailar en la cueva, de Jorge Drexler, en el 7; L’ansia que cura, de Mishima, en el 9; Sierra y Canadá, el disco electrónico de Sidonie, en el 14; True: Avicii by Avicii, el disco de remixes del DJ sueco, en el 46; May death never stop you, el grandes éxitos de My Chemical Romance, en el 61; y ¡Gracias! 25 años, de Modestia Aparte, en el 84.

En la lista de canciones, además de la versión de Shakira en lo más alto, nos encontramos con el tema original de Sau en el 31. Pharrell Williams está en el 2 con Happy, mientras que el 3 es para Changes, de Faul & Wad Ad vs Pnau, tema que el dúo electrónico francés ha construido sampleando Baby, de Pnau, grupo en el que participa Nick Littlemore, de Empire of the sun.

Destaca la presencia en el 5 de She looks so perfect, de 5 seconds of summer, dispuestos a conquistar el mundo, y la entrada en el 15 de La Deriva, lo nuevo de Vetusta Morla.

Lista UK: el jefe sigue mandando

Como era de prever, Bruce Springsteen ha debutado esta semana en lo más alto de la lista británica con High Hopes. Con este ya son diez los discos de Springsteen que han ocupado el número uno en el Reino Unido, posición que también ha conseguido en Estados Unidos. En su país natal el rockero de New Jersey puede presumir de haber colocado once de sus trabajos en la primera plaza del Billboard, cifras que le colocan entre los artistas más exitosos de la historia.

La llegada de Springsteen desplaza a Halcyon, de Ellie Goulding, a la segunda posición. Beyoncé, Bastille y Gary Barlow completan el Top5 de una lista que esta semana presenta las siguientes novedades: Post Tropical, de James Vincent McMorrow, en el 28; London Boy American Dreaming del rapero británico DVS en el 53; Dark Days, de Canterbury, en el 84; y Total Striffe Forever, de East India Youth, en el 85.

En la lista de sencillos, Pharrell Williams sigue una semana más en el número uno con Happy, una de las candidatas a llevarse el Oscar a Mejor Canción en la próxima entrega de los premios. Timber, de Pitbull ft Ke$ha, sigue en la segunda posición, al igual que Hey Brother de Avicii en la tercera. Entre las novedades nos encontramos en el 11 al dueto de Shakira y Rihanna, Can’t Remember To Forget You.

TIROLINAAAAAAAAAAAAA

Pues no, al final no hubo ni miedaco, ni grititos, ni ataques al corazón, ni vértigo, ni humillación pública, ni nada. Sencillamente, no nos montamos en la tirolina. El Acompañante dijo que iba demasiado despacio y que no molaba nada. Yo respiré aliviado al ver que no tendría que poner mi vida en manos de un cable de acero y un arnés situado a miles de metros de altura…

…así que nos dimos una vuelta por ese centro comercial llamado “Ciudad del Rock”, donde, de vez en cuando, hay algún concierto. El chill out era del Corte Inglés, la pista de snow era de Colgate, la noria era de Moviestar y la Oficina de Turismo de Brasil. De hecho, sólo podías montar en la noria si eras cliente de esa compañía telefónica y mandabas un SMS. ¿Cutre? No, lo siguiente, es decir, el stand de la empresa de trabajo temporal Randstad con su karaoke para que te sintieras como una auténtica estrella del rock. Para compensar, en el stand de Snickers Extreme nos regalaron varias de mis chocolatinas artificiales favoritas.

A las seis y media vimos un poco de la rumbita porrera buenrollista de Los Delinquentes antes de que empazaran a tocar los Stereophonics, un grupo que suena como si Oasis tuviera un buen cantante y no un dios del rock al frente. Ruido guitarrero y voz masculina. Para mí, la combinación perfecta. Air guitar y saltos mientras el grupo tocaba canciones desconocidas para prácticamente todos los asistentes, incluyéndome a mí. Por suerte, no faltaron “Have a nice day”, “Maybe tomorrow” en versión acústica y para cerrar el concierto, “Dakota”. You made me feel like the one…

Entonces comenzó el suspense. ¿Aparecería Amy Winehouse o no? Yo estaba convencido de que, aunque estuviera borracha, dando tumbos e incapaz de articular media frase, la organización la sacaría al escenario para que la viéramos. Llegaron las nueve y la excelente banda de la Winehouse salió al escenario para anunciar, ladys and getlemen, que Amy iba a salir. Y en efecto, salió con su vestido, su peluca y sus corazoncitos con el nombre de Blake en la cabeza, borracha, dando tumbos e incapaz de articular media frase. A cada lingotazo que se metía, cada amago de caerse, cada tocamiento de teta, el público aullaba y vitoreaba enloquecido. Incluso le cantaron esa pegadiza coplillla que dice “Alcohol, alcohol, hemos venido a emborrasharnos…”. ¿Patético? No, lo siguiente. A pesar de todo, de que Amy estaba ausente y cantaba las canciones sin ser verdaderamente consciente de lo que hacía, se podía vislumbrar algun brillo y alguna emoción en medio de la catástrofe. Acompañante no piensa lo mismo y considera que Amy nos tomó el pelo de mala manera y que no se mereció ni un solo aplauso y sí varios tomatazos. Esto dio lugar a una pequeña gran discusión que seguramente retomemos de vez en cuando hasta que compartamos habitación en la residencia de ancianos.

Llegó la hora de comer algo y después de aguantar colas y marabuntas para masticar un wrap con sabor a queso y plástico, nos sentamos en la hierba falsa para ver de lejos el concierto de Jamiroquai. Cuando sonó “Cosmic Girl” me olvidé del dolor de piernas, me levanté y me puse a bailar. She´s cosmic! A mí un disco completo de Jamiroquai se me hace un tanto repetitivo, pero hay varias canciones suyas que me gustan. Entre ellas, la que cerró el espectáculo, “Deeper Underground”, que sonó perfecta y poderosa.

Por último, llegó la hora de ShakiraShakira, simpática, guapa y más delgada que nunca. Shakira siempre se entrega al máximo en los conciertos y nunca se olvida de cantar sus hits: “Te dejo Madrid”, “Inevitable”, “Pies descalzos, sueños blancos”, “Ciega, sordomuda”, “Suerte”, “Las de la intuición”, “Ojos Así”. Hubo sonidos árabes y bailes del viente, dedicó “Hay amores” a Ingrid Bethancourt, y sospecho que hubo algo de playback en “Hips don´t lie”, pero se lo perdono por lo bien que me lo hizo pasar.

Dos horas y media depués de salir de la Ciudad del Rock, conseguí llegar a casa para dormir un poco y estar preparado para el resto de acontecimientos del fin de semana, que se resumen en comidas de cumpleaños en el Vips, sesiones de terapia en el Patatín Company, alguna carroza vislumbrada de lejos y un largo domingo de piscina, casi tan largo como la final de Wimbledon que ganó Nadal. Pero esta vez las masas no volvieron a ocupar la Castellana.

ACTO DE DESAGRAVIO

Después de la ofensa perpetrada ayer en Operación Triunfo, creo necesario hacer un acto de desagravio en honor de doña Shakira Mebarak.

Cuando en 1995 pensaba que la música latina se reducía a los merengues y las bachatas de Juan Luis Guerra, sonó “Estoy Aquí” en Fanclub y descubrí que existía una chica en Colombia llamada Shakira. Cuando pensaba que era una artista de una sola y pegadiza canción, salió el single “Pies descalzos, sueños blancos” y descubrí que Shakira sabía hacer letras interesantes. Cuando pensaba que Shakira era una artista de un solo y variado disco, publicó “¿Dónde están los ladrones?” en 1998 y descubrí que todo el mundo bailaba cuando sonaba “Ciega, sordomuda”. Cuando pensaba que Shakira había vuelto a dar en la diana comercial sólo por casualidad, escuché el resto del disco y descubrí temazos como “Inevitable”, “Moscas en la casa”, “Ojos Así” o “Si te vas”. Cuando pensaba que a Shakira se la había tragado la tierra y Operación Triunfo conquistaría el mundo en 2001, publicó “Servicio de Lavandería” y descubrí que sería la colombiana quien conquistaría el mundo. Cuando trataba de decidir si me gustaba más “Suerte” o “Whenever, wherever”, escuché el disco al completo y descubrí que en español Shakira suena mejor. Cuando fui a las Ventas a ver la Gira de la Mangosta, ella bailó con un candelabro gigante en la cabeza y descubrí que su directo era espectacular. Cuando la chica había vuelto a desaparecer, ella volvió a lo grande en 2005 con “La tortura” y descubrí que mi odio hacia el reguetón y Alejandro Sanz aun podia ser mayor. Cuando publicó “Oral Fixation 2”, escuché “Don´t Bother” y descubrí que Shakira, por fin, había hecho una buena canción en inglés. Cuando pensé que el disco iba a ser un fracaso, Shakira lo reeditó de nuevo incluyendo “Hips don´t lie” y medio universo decubrió que en Barranquilla se baila así, sí. Cuando habían pasado dos años de la publicación de “Fijación Oral”, un anuncio utilizó “Las de la intuición” como banda sonora y descubrí que Shakira tiene cuerda para rato. Por todo esto, le perdono a Shakira el absurdo dueto con Beyoncé, el que me torturara con “La tortura” y lo mal que le sentaba el tinte rubio en la portada de “Laundry service”. Por todo esto y por el minuto final de esta canción.

¡YO VOY!

Ya que parece que este año el Summercase ha decidido suicidarse, tendré que sustituirle con una ración de Rock&Río. Lo que al principio parecía una propuesta de las de “mucho ruido y pocas nueces” ha resultado ser mucho más interesante de lo que pensaba. Especialmente el día 4 de julio en el que coincidirán: Shakira y sus caderas; Jamiroquai y sus sombreros; Amy Winehouse y su eyeliner (esperemos que no sus borracheras); y James Morrison, sus bonitas canciones y su calida voz.

¿Quién se apunta?