Canciones para un fin del mundo

Hoy, cuando se produzca el solsticio de invierno, se terminará el mundo. O por lo menos, así es como han interpretado algunos que el final del calendario maya coincida con esa fecha. Si eres de los que estás deseando que se produzcan cataclismos de proporciones bíblicas, no lo dudes: ésta es tu canción para celebrar el fin de los tiempos.

It’s the End of the World as We Know It (And I Feel Fine) fue publicada por REM en 1987 como segundo sencillo de Document, el disco de su carrera con el que comenzaron a llegar a un público más amplio. Con el tiempo se ha convertido en una de las canciones emblemáticas de la banda, que solían tocarla al final de sus conciertos.

Sin embargo, si prefieres tomarte el fin del mundo con algo más de dramatismo, puedes optar por este tema de U2.

Until the end of the world nació a raíz de la propuesta que el director alemán Wim Wenders hizo a la banda para que compusieran algún tema para su película del mismo nombre. Incluida en Achtung Baby, uno de los discos esenciales para comprender los noventa, la letra del tema recoge una conversación entre Jesús y Judas Iscariote. Pero aun nos podemos poner más dramáticos sin entrar en disquisiciones religiosas.

Con The End, un tema de más de diez minutos de duración que nació a raíz de una ruptura amorosa de Jim Morrison para evolucionar a algo mucho más abstracto, se cerraba el primer disco de The Doors, publicado en enero de 1967. Francis Ford Coppola lo utilizó en Apocalypse Now, aumentando aun más su popularidad. Quizás sea mejor ponerle fin al mundo con un tema un poco más optimista.

Como decían los Beatles en la última canción que grabaron juntos durante las sesiones para el disco Abbey Road: And in the end, the love you take is equal to the love you make.

Mañana seguiremos viviendo en la era pop.

«NEVERMIND» Y OTROS COMPAÑEROS DE PROMOCIÓN

El 24 de septiembre de 1991 se publicó el segundo disco de un grupo de Seattle llamado Nirvana. «Nevermind» era su título. Las expectativas comerciales respecto al mismo eran escasas. Lo esperable era que llamara la atención entre el público local de su fría y lluviosa ciudad y de los aficionados más puristas que habían escuchado «Bleach», su trabajo anterior. Sin embargo, como todos sabemos, «Smells like teen spirit» se convirtió en el himno de una generación, una de estas canciones que marcan una época y que consiguen que, de repente, todos los artistas y estilos musicales que dominaban el panorama se vuelvan caducos y obsoletos en un abrir y cerrar de ojos. Treinta millones de copias vendidas después, no está mal recurrir a la nostalgia y celebrar por todo lo alto el vigésimo aniversario de un disco mítico… aunque sospecho que muchos de los que ahora van a proclamar la vuelta de la estética grunge y a cantar las excelencias de la Generación X nunca se lo escucharon entero. De hecho, a mí «Nevermind» en su conjunto se me hace un poco árido.

NirvanaNevermindalbumcover

De todas formas, la nostalgia no debería cegarnos. Este año se celebra también el veinte aniversario de otros discos igualmente influyentes y memorables. Ya que hablamos del grunge y de Seattle, no podemos olvidarnos de Pearl Jam y su «Ten».

Ten Pearl Jam

«Ten» se publicó el 27 de agosto de 1991. Era el primer trabajo de Pearl Jam, otro grupo de Seattle. Es cierto que el éxito de «Nevermind» sirvió para que el gran público se fijara en este trabajo y en los de otros grupos de la región como Soundgarden o Alice in Chains, pero esto no debería afectar a la valoración de este disco casi perfecto de guitarras compactas y letras dramáticas cantadas -y a veces prácticamente gritadas- por el carismático Eddie Vedder. «Alive» es un himno a la altura de «Smell like teen spirits», una de la canciones fundamentales para entender la música de los noventa. Junto con los dos discos siguientes de la banda, «Versus» y «Vitalogy», «Ten» forma una trilogía musical donde lo épico, lo trágico y lo intimista se combinan con brillantez.

R.E.M._-_Out_of_Time

Pocos meses antes de la explosión grunge, un grupo con una larga trayectoria a sus espaldas pasó de ser apreciado por una minoría a convertirse en grandes estrellas. «Out of time» se publicó el 8 de marzo de 1991. Era el segundo trabajo de R.E.M. con la multinacional Warner después de «Green» y el séptimo en la carrera del grupo. Acompañada por un magistral vídeo dirigido por Tarsem Singh, «Losing my religion» conquistó al gran público con sus mandolinas y su letra prácticamente incomprensible. Odiada por el propio grupo, que reniega de ella, «Shiny Happy People» no hizo más que aumentar la popularidad de un disco que, hasta la fecha, ha vendido más de dieciséis millones de copias. Algo hacia pensar que los gustos del gran público, el mismo que había hecho del «…But seriously» de Phil Collins un superventas en 1990, estaban cambiando.

u2 Achtung Baby

A principios de los noventa, grupos, sonidos y productores que habían reinado durante los ochenta daban muestras de agotamiento creativo. Ante la opción de renovarse o morir, U2 sorprendieron a propios y extraños publicando un disco que rompía con el sonido grandilocuente y mesiánico de «The Joshua Tree» para en realidad seguir siendo grandilocuente y mesiánico a través de toques electrónicos, guitarras distorsionados, percusiones más cercanas a la pista de baile y todo un discurso metalingüístico sobre los medios de comunicación y el audiovisual. Con el evidente toque en la producción de Brian Eno, «Achtung Baby» se publicó el 19 de noviembre de 1991 y, superado el desconcierto inicial, se convirtió en uno de los discos de la décadas más aclamados por la crítica y por el público que acudió fascinado a la mítica gira del ZooTV.

MassiveAttackBlueLines

Si hablamos de discos que renovaron el panorama musical e introdujeron nuevos sonidos, no podemos olvidar que el 8 de abril de 1991 se publicó «Blue Lines», el debut de Massive Attack. De hecho, los críticos lo consideran el primer disco del hipnótico y envolvente Trip Hop y creador del llamado Sonido Bristol. Mezclando soul con electrónica con hiphop con sampleados, «Unfinished Sympathy» es la canción emblemática de un disco cuya importancia no ha hecho más que agrandarse con el paso del tiempo.

Michaeljacksondangerous

Publicado el 26 de noviembre de 1991, «Dangerous» es el último disco editado por Michael Jackson antes de que las acusaciones de abuso a menores dañaran para siempre su figura pública. A pesar de vender más de treinta millones de copias, «Dangerous» no fue demasiado bien recibido en su momento e incluso fue calificado de fracaso comercial y artístico. Sin embargo, el disco es un excelente ejemplo del denominado «New Jack Swing», el género que dominó gran parte de la música negra durante la década de los noventa. Muchos trabajos de artistas de este estilo, como los soporíferos BoyzIIMen, han envejecido infinitamente peor que las canciones del disco del malogrado Rey del Pop.

Roxette Joyride

El 28 de marzo de 1991, el dúo sueco Roxette culminaba su racha de éxitos comerciales iniciada por «The Look» y continuada con «It must have been love», con la publicación de «Joyride». De sonido tan directo como intrascendente, tan pegadizo como el estribillo que cantaba «Hello, you fool, I love you», «Joyride» es una excelente definición de lo que debería ser el pop comercial sin pretensiones. En muchos sentidos, Roxette son el último gran grupo de los ochenta.

Queen_Innuendo

El 24 de noviembre de 1991 fallecía el gran Freddie Mercury. Su discográfica, pocas semanas antes, había publicado el segundo volumen de los grandes éxitos de Queen, utilizando «The show must go on» como sencillo de presentación del mismo. Ésta era la canción que cerraba «Innuendo», el último disco publicado por la banda en vida de Mercury, en febrero de ese mismo año. Ni que decir tiene que el tema y el recopilatorio se convirtieron en superventas durante meses.

blur-leisure

El 29 de agosto de 1991, un cuarteto de chicos londinenses publicaba su primer disco. Ellos eran Blur y «Leisure», el nombre de su ópera prima. Publicado en el ocaso del denominado sonido Madchester, no es un disco excesivamente brillante ni tampoco fue un superventas en su momento. Sin embargo, en él se encuentran los primeros pasos del grupo que, tres años después, revolucionaría el panorama musical con el otro estilo que definiría los noventa: Britpop. Pero ya hablaremos de él cuando llegue su revival en un par de temporadas.

Mecano-Aidalai

Y mientras tanto, en España, se publicaba el 14 de junio de 1991 el último trabajo completo de estudio de Mecano, «Aidalai». Según dice la Wikipedia, se han vendido tres millones y medio de copias de este disco en todo el mundo, un millón de ellas solamente en nuestro país. En él quedaba evidente que la ruptura personal y estilística entre los dos hermanos Cano era total. Nada tenían que ver los experimentos de Jose María con el pop más electrónico y ochentero de Nacho. Veinte años después, el disco se escucha con nostalgia por la época en la que éramos adolescentes, pero no se puede decir que haya envejecido demasiado bien. Quizás se salve de la quema su sencillo de presentación, responsable de que cada siete de septiembre nos acordamos del grupo que, para bien o para mal, definió toda una época del pop comercial de nuestro país.

TERAPIA MUSICAL

Anoche, la trama más telenovelesca de esta serie en la que vivo inmerso tuvo un gran avance narrativo: aquel en el que uno de los miembros de la expareja se entera de que el otro está rehaciendo su vida, ya sea porque está saliendo con otra persona, se ha instalado en su apartamento o tiene planes inminentes de boda. Lágrimas, remordimientos, sentimientos de culpabilidad y orgullo herido. Hubo de todo menos comportamiento maduro y racional.

Cuando uno sale con alguien, descubre que hay canciones que tienen significados ocultos, grandes verdades en las que antes no había reparado. Lo mismo pasa cuando se vive una ruptura. De repente ciertas canciones dejan de ser una agradable melodia de tópicos manidos para convertirse en puñaladas directas al corazón. Yo tuve estas tres etapas:

-La etapa James Blunt, hábilmente exorcizada en el momento más surrealista de una cita cero.
«Goodbye my lover
Goodbye my friend.
You have been the one.
You have been the one for me».

-La etapa REM, en la que uno se refugia en el baño de la oficina para que no le vean llorar.
«Sometimes everything is wrong. Now it’s time to sing along
When your day is night alone, (hold on, hold on)
If you feel like letting go, (hold on)
When you think you’ve had too much of this life, well hang on

‘Cause everybody hurts. Take comfort in your friends
Everybody hurts. Don’t throw your hand. Oh, no. Don’t throw your hand
If you feel like you’re alone, no, no, no, you are not alone»

-La etapa Julieta Venegas, en la que uno se encuentra mejor pero sigue llorando aunque diga que no lo va a hacer.
«No voy a llorar y decir,
que no merezco esto porque,
es probable que lo merezco
pero no lo quiero, por eso…

Me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti y
me voy, que lástima pero adiós
me despido de ti»

Por suerte, hay toda una serie de canciones de autoafirmación que, pasado el tiempo, vienen muy bien. Eso sí, ya no sé qué decirle a mi amiga para que deje la etapa de conmiseración y autohumillación y pase a cantar esta bonita melodia.

ACCELERATE!

Anoche fui al concierto que REM ofreció en las Ventas. He de confesar que no había escuchado nada del último disco de la banda hasta esta semana. La verdad es que dio igual, porque casi tocaron más temas de Monster que de Accelerate. Miguel me había comentado que para esta gira se habían preparado cien canciones y en cada concierto tocan las que le da la gana. Debe de ser verdad, ya que sonaron temas que nunca fueron sencillos de discos como Up. A pesar de que son grandes canciones, de que Michael Stipe es un divo espasmódico y de que la calidad del sonido era bastante buena, hubo ratos en que al público se le vio algo desconcertado, aunque luego se animó con temas como «Drive», «The great beyond», «The one I love», «Orange Crush», «Strange Currencies», «What´s the frequency, Kenneth?», «Bad day», «Imitation of life» y ese triunvirato de clásicos formado por «Losing my religion», «Man on the moon» y «It´s the end of the world…». Más cosas: no hubo «Everybody Hurts» (ni «Leave», ni «Lotus», ni «Leaving New York», ni «Stand», ni «Daysleeper», ni «At my most beautiful», ni…), Miguel y Joserra tocaron a Michael Stipe y los teloneros, We Are Scientists, que disfrutaron como niños cuando Michael Stipe les invitó a cantar con ellos en los bises, son una monada.