AND THE OSCAR GOES TO…

No me gustó No es país para viejos. Me pareció una película fallida, especialmente en su discutible cuarto de hora final. A pesar de todo, tiene momentos brillantes y el trabajo de Javier Bardem dando vida a un personaje que es la encarnación del mal absoluto es impecable. Me alegro también por Marion Cotillard, por Diablo Cody, por Brad Bird y, claro, por Glen Hansard y Marketa Irglova, que han ganado el Oscar a la Mejor Canción Original (“Falling Slowly”, de Once). Sin embargo, mi canción favorita de esa bonita película es ésta.