Canciones para un viaje a Japón: “Japón”

Este verano nos vamos tres semanas a Japón. Ayer me puse a leer artículos sobre cómo utilizar el transporte público japonés y me empecé a poner de los nervios… Luego ya me dijeron que es más fácil de lo que parece. En todo caso, yo sólo quiero comprobar si entre miles de tornillos viven en Japón.

Unos dicen que son fieles al emperador, otros dicen que son fieles al ordenador… Mecano publicaba Japón en verano de 1984 como sencillo de presentación de Ya viene el sol, su tercer disco, el menos exitoso de su carrera y quizás el más synthpop de todos. De hecho, la canción más popular de ese trabajo fue Hawaii-Bombay, publicada ya como cuarto y últimos sencillo en primavera de 1985. Recuerdo una actuación en el Un Dos Tres un viernes y cómo la semana que viene todos los niños y niñas cantábamos en el patio del colegio que Hawaii y Bombay son dos paraísos que a veces me monto en mi piso en dura competencia con otros éxitos de momento de Hombres G y Alaska y Dinarama. Si sobrevivisteis a la EGB, supongo que conoceréis el chiste:

-¿Cuál es el chocolate favorito de Alaska?
-…
-Milka
-…
-Ya sabes: “Mil-Kampanas suenan en mi corazón”

De hecho, no sería hasta muchos años después que descubriría que el título de “Mil campanas” es Ni tú, ni nadie, y que “La calle desierta, el lugar ideal” era ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí?

Pero la de Japón nunca fue un éxito entre los niños de mi clase. Yo la recuerdo con cariño porque fue la primera canción de Mecano que conocí y me gustó. Quizás sería por su ritmo machacón marcado por ruidos de máquinas (que Nacho Cano grabó en una fábrica) o porque la letra me hacía gracía aunque no terminaba -ni termino- de entenderla (“No son rubios, no son bajos, son tipo reloj, en un metro hay dos, donde sale el sol”). Escuchada ahora, está claro que es puro Mecano: tiene el toque kitsch típico del grupo envuelto en esos sintentizadores y arreglos que intentaban poner a España en la modernidad. Y es gracias a estos sintentizadores y esa falta de vergüenza que las canciones de Nacho han envejecido mucho mejor que las composiciones más solemnes y pretenciosas de José María. Porque, en serio, ¿qué preferís? ¿Me colé en una fiesta o No es serio este cementerio? ¿Barco a Venus o Naturaleza Muerta? ¿El club de los humildes o Stereosexual? Menos mal que José María nos dio pectorales, Me cuesta tanto olvidarte y Aire

Pero la pregunta es… ¿será Japón como Japón?

Canciones para San Junipero: Heaven is a place on earth

En el cuarto episodio de la tercera temporada de Black Mirror, el espejo mostró su lado luminoso y nos invitó a conocer San Junipero, un pueblo costero californiano donde en 1987 sonaban las mejores canciones con las que un amante del pop pueda soñar: Walk like an egyptian, de The Bangles; Girlfriend in a coma, de The Smiths; C’est la vie, de Robbie Nevil; Don’t you, de Simple Minds; Wishing Well, de Terence Trent D’Arby; Living in a box, de Living in a box; Need you tonight, de INXS; y por supuesto, Heaven is a place on earth, el gran éxito de Belinda Carlisle e himno perfecto para San Junipero, donde el Cielo es un lugar en la Tierra.

Publicado como primer sencillo de Heaven on Earth, el segundo disco de la californiana Belinda Carlisle, Heaven is a place on earth es una pieza de pop épico ochentero que ha envejecido asombrosamente bien. Quizás se deba al toque mágico de Rick Nowels, compositor del que ya he hablado en otras ocasiones y al que le debemos unos cuantos éxitos de una cuantas divas: Celine, Lana, Madonna… Claro, que Nowels fue también el compositor de Leave a light on, baladón roquero con el que dos años después Belinda quiso repetir la jugada con su siguiente trabajo, Runaway Horses, con resultados mucho menos memorables. Eso sí, Nowels también era el responsable de La Luna, segundo sencillo de aquel disco, y las dos o tres palabras en español de su estribillo llevan sin despegarse de mi cabeza desde 1989…

Curiosamente, España fue uno de los países donde menos éxito tuvo Heaven is a place on earth. Según la Wikipedia, apenas alcanzó el puesto diez en nuestra lista de sencillos. Personalmente, yo no recuerdo que se escuchara mucho en las radios. Eso sí, en el resto del planeta Belinda coleccionó números uno y discos de platino a lo largo de 1987 y 1988. Primero en Estados Unidos, donde ya era conocida como la cantante del grupo femenino The Go-Go’s y después en Europa, Australia y Asia. Curiosamente, a pesar que The Go-Go’s tuvieron mucho éxito en USA durante los primeros años ochente siendo prácticamente desconocidas en el resto del mundo, los discos en solitario de Belinda Carlisle terminaron funcionando mucho mejor en el Reino Unido que en su país natal. De hecho, sus recopilatorios y trabajos publicados a lo largo de los 90 consiguieron entrar en los primeros puestos de la lista británica y alcanzar unas ventas decentes mientras que en Estados Unidos ni siquiera llegaban a editarse.

En los últimos tiempos, Belinda Carlisle se ha dedicado a volver a salir de gira con The Go-Go’s, a publicar en 2007 un disco de versiones de clásicos del pop francés (con el nulo éxito esperable), a ser la primera eliminada de la edición de Dancing with the stars de 2009 y a practicar el yoga y defender la vida vegana. En otoño de 2017 se espera que publique un nuevo disco, Wilder Shores. Pase lo que pase, Heaven is a place on earth seguirá sonando en las emisoras de grandes éxitos durante muchos años más.

Canciones para una película de autor: Greatest Love Of All


Todos pensábamos que la ganadora del Oscar a Mejor Película En Habla No Inglesa iba a ser Elle o Neruda, o quizás Julieta. Pero nos equivocábamos: una vez anunciadas las nominaciones ninguna de esta tres películas conseguía una plaza en el quinteto final y el puesto de gran favorita lo ocupaba la alemana Toni Erdmann, una “comedia” dirigida por Maren Ade que ya había llamado la atención en el festival de Cannes y que había ganado en las categorías más importantes de los premios del cine europeo. Una vez vista la película, todos los elogios y galardones recibidos se quedan cortos: original e inclasificable, Toni Erdmann es cine del que llamamos “de autor” -de autora en este caso-, pero también una película que habla sobre padres e hijas, sobre cómo ser feliz en este mundo ultracapitalista, sobre cómo ser fiel a uno mismo y a sus deseos, además de dar varias ideas sobre cómo celebrar las mejores fiestas con tus compañeros de empresa.

Y todo esto lo consigue Ade mediante una narración que avanza libremente, oscilando entre la comedia y el drama, lo elegante y lo cutre, lo cotidiano y lo surrealista, una propuesta que puede desconcertar al espectador… o atraparle profundamente. Lo que es innegable es que quien la vea no podrá olvidar la escena en la que cobra protagonismo este clásico de Withney Houston, Greatest Love Of All.

Greatest Love Of All fue el séptimo y último sencillo extraído del disco de debut de Whitney, Whitney Houston, publicado en febrero de 1985, y se convirtió en uno de los mayores éxitos de su carrera, un baladón en el que dio rienda suelta a todo su poderío vocal. Fue número uno en el Billboard durante tres semanas de mayo de 1986, sucediendo en lo más alto de la lista a West End Girls de Pet Shop Boys y precediendo a Live to tell, de Madonna. Oh los 80, qué grandes eráis.

Greatest Love Of All era una versión de The Greatest Love Of All, una canción de George Benson grabada en 1977 para la banda sonora de la película The Greatest, biopic de Muhammad Ali en la que el boxeador se interpretaba a sí mismo. Al igual que con Nothing’s Gonna Change My Love For You, que Benson grabó primero pero siempre será un tema de Glenn Medeiros, el tema ya esté ligado para siempre a la figura de Whitney. De hecho, Gordon Lightfoot, que en 1987 puso una demanda en los juzgados alegando que el tema plagiaba una parte de su If you could read my mind, acaba retirándola por respeto a la cantante.

¿Y cuál es el amor más grande de todos? Pues nada menos que el amor a uno mismo: “Learning to love yourself / It is the greatest love of all”. Así visto, éste puede ser el mensaje de Toni Erdmann.

Vuelven a las listas por Navidad: “Last Christmas”, de Wham

Que las listas de sencillos incluyan las descargas digitales y las reproducciones en servicios de streaming han servido para que, desde hace varios años, haya canciones que reaparezcan en ellas cada Navidad. De hecho, Mariah Carey lleva años sobreviviendo gracias a lo que recauda con All I want for Christmas is you en cuanto las tiendas comienzan a decorar sus escaparates con espumillón y renos. George Michael, como autor, productor y voz de este tema, seguro que tampoco se queja de haber grabado a lo largo de su carrera un tema llamado Last Christmas.

Publicada en diciembre de 1984, Last Christmas se quedó en el segundo puesto de la lista británica, ya que el número uno navideño de aquella temporada fue Do they know it’s Christmas, el sencillo benéfico de Band Aid. Los de Frankie Goes To Hollywood fueron más listos, ya que lanzaron su The Power Of Love a finales de noviembre, ocupando el puesto más alto la primera semana de diciembre y regalándole al mundo pop otro clásico navideño. Sin embargo, a diferencia de ellos, el tema de Wham! volvió a colocarse en el segundo puesto en un relanzamiento en 1985, un sexto en 1986, un 45 en 1987 para después volver a entrar todos los años en las listas desde 2007. ¿Hay alguien en Reino Unido que no tenga ya la canción? Con casi dos millones de copias, es el sencillo más vendido que no ha alcanzado nunca el número uno en Reino Unido.

¿Y por qué? Quizás porque sea una de esas canciones que van directas al estribillo desde el primero momento, apostando por uno tan facilón como pegadizo. O por su videoclip, al más puro estilo telenovela de los ochenta, grabado en la estación de esquí suiza de Saas-Fee, repleto de laca y hombreras y en el que George Michael se mostró al mundo afeitado por última vez en su carrera. O quizás porque haya decenas de versiones a cargo de gente como Ashley Tisdale, Carly Rae Jepsen, Whigfield, Billie Piper, Cascada, Crazy Frog, Taylor Swift, Alcazar… O quizás por algo tan sencillo como tener la palabra “Christmas” en el título.

Yo no te pido la superluna

La distancia de la Tierra a la Luna oscila entre los 357.000 y 406.000 kilómetros. Cuando se encuentra en fase de luna llena o luna nueva a menos del 10% de su distancia más próxima a nosotros -lo que se llama perigeo-, podemos disfrutar de una superluna y ver a nuestro satélite hasta un 14% más grande en el cielo. Esta noche podremos ver la superluna más intensa desde el 26 de enero de 1946 y no tendremos otra igual hasta 2 de diciembre de 2052. Esperemos que los cielos estén despejados.

Y entre todas las miles y miles de canciones dedicadas a la Luna, hoy me quedo con un clásico de mi tierna infancia ochentera: Yo no te pido la Luna, de Fiordaliso. O lo que es lo mismo, Non voglio mica la Luna.

Non voglio mica la Luna quedó quinta en el Festival de San Remo de 1984, que tuvo como ganadores a Al Bano y Romina Power con Ci Sarà. Compuesto, entre otros, por Zucchero, el de Baila Morena, se convirtió en el mayor éxito en la carrera de Fiordaliso, una cantante de pop de aires rockeros, y aunque el tema sea un one hit wonder en toda regla para el público hispano, la artista tiene más de una docena de discos a sus espaldas en el mercado italiano, el último publicado en el año 2015.

Yo no te pido la Luna llegó a nuestros oídos gracias a la mexicana Daniela Romo, que fue la primera en cantarla en español, adaptando la letra a su manera, apresurándose Fiordaliso a regrabarla y lanzarla en nuesto idioma al ver el éxito en listas de esta versión. Y aunque en España creo que es más recordada la versión de la italiana, en Sudamérica Yo no te pido la Luna terminó convertido en un clásico de la carrera de la mexicana. Y como no, tenemos unas cuantas versiones posteriores para todos los gustos: en los últimos años la han cantado también Pastora Soler, Sergio Dalma y la inigualable Javiera Mena.

Una vida maravillosa

Después de un grave accidente de tráfico y diez días en coma, Colin Vearncombe, más conocido como Black, moría ayer a los 53 años. A él le debemos una de las grandes canciones de los 80, una magnífica y elegante canción de letra irónica y emocionante: escrita por Black en 1985, un año especialmente complicado para él, Wonderful Life se terminaría convirtiendo en un éxito internacional en 1987. Su videoclip, rodado en un espectacular blanco y negro, es de estas piezas a la altura de la canción: dirigido por Gerard De Thame y rodado en localizaciones cercanas a Liverpool, su imágenes de ferias, ancianos y niños acompañan a la perfección a estrofas como ésta:

I need a friend, oh I need a friend
To make me happy, not so alone
Look at me here
Here on my own again
Up straight in the sunshine

Aunque el éxito de Wonderful Life ha terminado eclipsando el resto de la carrera de Black, hay que reivindicar que su sencillo anterior, Sweetest Smile ya había conseguido un octavo puesto en la lista británica, el mismo que alcanzaría Wonderful Life. También su disco posterior, editado en 1988 con el también irónico nombre de Comedy, tuvo unas ventas decentes. En 1990 colaboraría en el disco Autobiografía, de Duncan Dhu, haciendo los coros de Rozando la Eternidad y cantando a duo con Míkel Erentxun en Amarga. En 1991 publicaría su tercer trabajo, pero como le ocurría a muchos artistas de finales de los ochenta, la explosión grunge y alternativa de los 90, hizo que su estilo musical envejeciera siglos en pocos meses. Desde entonces hasta ahora, Colin ha seguido publicando discos y haciendo música a su aire, sin preocuparse por modas o éxitos. Al fin y al cabo, Wonderful Life le ha garantizado su sitio en la historia del pop: seguro que es de estas canciones que ha conseguido hacer llorar a solas a mucha gente. “No need to run, and hide. It’s a wonderful, wonderful life…”

Mika canta con Franco Battiato “Center of Gravity”

Ser juez en Italia de La Voz le debe de estar sirviendo a Mika para ir descubriendo grandes momentos del pop italiano. Si el tema que abre No Place in Heaven, Talk about you, está inspirado en el Sarà perché ti amo de Ricchi e Poveri, ahora nos sorprende cantado a dueto con Franco Battiato uno de los grandes clásicos del maestro del pop más culto y extravagante, Centro di gravità permanente.

Este Center of Gravity es uno de los dos temas inéditos de la antología Le Nostre Anima que Battiato va a publicar esta semana en Italia, un completo repaso a su carrera con nuevas remezclas de algunos de sus mayores éxitos. Porque aunque ahora nos parezca mentira, hubo un tiempo, a mediados de los 80 en que las versiones en español de temas como Centro de Gravedad, Quiero Verte Danzar o Bandera Blanca ocupaban los primeros puestos en nuestra lista de ventas, sonaban en los 40 y eran parodiados por Martes y Trece…