Canciones para una ola de calor: Heat Wave

Si Holland, Dozier y Holland, el trío compositor de una gran parte de los éxitos de la Motown -entre otros grandes del sello de Detroit, escribieron para The Supremes, Marvin Gaye o Four Tops-, estuvieran en Madrid estos días, quizás se lo pensarían dos veces antes de comparar el amor con una ola de calor. Pero claro, entonces nos habríamos quedado sin este clásico del Soul a cargo de Martha & The Vandellas.

Lanzado en julio de 1963, Heat Wave se convirtió en el primer gran éxito de Martha & The Vandellas, alcanzando el cuarto puesto en la lista de sencillos del Billboard y consiguiendo después una nominación al Grammy, la primera que lograba un grupo de la Motown. Y aunque todo el drama y la fama parece haber girado en torno a The Supremes, la historia de este trío femenino también da para una película. Por una lado estaban las que serían The Vandellas en un grupo llamado The Del-Phis mientras que Martha Reeves había comenzado su carrera en un grupo rival. Juntas y por separado publicaron varios sencillos sin suerte, aunque Martha consiguió una audición para Motown. El único problema es que se equivocó de día y lo único que consiguió es que le contrataran como secretaria. Pero pronto comenzó a hacer coros para los artistas de la casa hasta que consiguieron un contrato serio. Y así comenzó una carrera a la sombra de The Supremes (la Motown mimaba a la pérfida pero bella Diana Ross mucho más que a Martha y sus chicas) en la que lograron otro éxito masivo con Dancing in the Street. Y como no, tratándose de un grupo femenino, sus integrantes se odiaban… hasta la desintegración del grupo en 1972. Heat Wave, convertido en un clásico del soul, ha sido cantado por muchos otros artistas, destacando la versión de Linda Ronstadt, además de las de Phil Collins, Dusty Springfield, Joan Osborne, The Jam y sí, también The Supremes.

En el año 2525

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No sabemos qué nos deparará el año 2015, pero gracias a Zager & Evans nos podemos hacer una idea de lo que nos espera en el año 2525 y los siguientes milenios. Como seguramente sea una de las canciones más pesimistas de los sesenta junto a Eve of Destruction de Barry McGuire, las perspectivas no son excesivamente halagüeñas y pasan -pero no terminan- por el Juicio Final.

In the year 2525 (Exordium & Terminus), compuesta en 1964 por Rick Evans, grabada en 1968 y convertida en éxito internacional a ambas orillas del Atlántico en 1969, es una canción extraña. Sin estribillo, el tema va avanzando in crescendo, ascendiendo dramáticamente en escala y aumentando los arreglos instrumentales conforme la letra pasa de milenio en milenio hasta llegar a su puente final y volver a retomar la canción desde el principio en una especie de eterno retorno muy adecuado para la temática de la letra. Paradójicamente (o quizás, con toda lógica), esta visión apocalíptica de una sociedad deshumanizada y dependiente de la tecnología, era el número uno del Billboard la semana que el hombre llegaba por primera vez a la Luna.

Versionada por multitud de aristas como Visage o Dalida, In the year 2525 es uno de estos temas que han terminado siendo más populares que el grupo que la cantó por primera vez. Zager & Evans tienen el dudoso honor de ser, posiblemente, la mayor One Hit Wonder de la historia del pop: después de estar seis semanas en el número uno del Billboard con esta canción, no volvieron a entrar en lista con ninguno de sus siguientes sencillos, separándose en 1971.

Pop con sabor a chicle

Meghan-Trainor

Después de un verano en el que parecía que una de cada cinco canciones que sonaban en la radio hablaban de anacondas culos, ya sabemos cuál ha sido el tema vencedor en esta categoría. Indiscutiblemente, yo me quedo quedando con All About That Bass, de Meghan Trainor.

Puede que lo que llame la atención de los medios o lo que le guste destacar a su autora, la veinteañera de Nantucket y potencial sucesora de Carly Rae Jepsen en el firmamento de las One Hit Wonders, Meghan Trainor, sea el mensaje de aceptación del propio cuerpo y las propias curvas, pero el secreto del éxito de All About That Bass es que su sonido hunde sus raíces en el Pop más puro y sesentero. Entre dejes de hiphop y amagos de rap modernizadores, arreglos, ritmos y estribillo nos remiten inmediatamente a la década de los 60, a los tiempos del Doo-wop, pero también del llamado Bubblegum pop. Sus claves eran letras sencillas, melodías pegadizas y una imagen juvenil y despreocupada. Temas como Sugar, Sugar de The Archies o Simon Says, de 1910 Fruitgum Company, eran puro pop destinado al consumo de las masas tan profundo y perdurable como el sabor de un chicle barato. Los críticos, por supuesto, lo odiaban. Y sin embargo, y como tantos otros estilos denostados en su momento por los melómanos con prejuicios, muchas de esas canciones han acabado soportando el paso del tiempo con una salud y una frescura envidiables. Quizás Trainor no vuelva a repetir nunca el éxito de All About That Bass, pero seguramente podrá vivir el resto de sus días a base de royalties.

Canciones para un anuncio de bancos: Crimson and clover.

En uno de sus últimos anuncios, el banco ING Direct ha decidido utilizar una de las mejores canciones de los sesenta: Crimson and clover, de Tommy James & The Shondells.

Tommy James & The Shondells tuvieron unos cuantos éxitos en la segunda mitad de los sesenta, pero no son un grupo de los que habitualmente se recuerde su nombre. Quizás se deba a que algunas de sus canciones más conocidas pertenecían al llamado «Bubblegum Pop», canciones brillantemente intrascedentes e injustamente despreciadas en su momento como I think we are alone now (versionada en los 80 por Tiffany y en los 00 por Girls Aloud), o a que en Reino Unido, por ejemplo, sólo tuvieron un éxito gracias a la rockera Mony Mony. De hecho, a partir de Crimson and clover la banda decidió madurar su sonido e involucrarse más en la composición de sus temas. Con ciertas influencias psicodélicas, es una canción que destaca por el uso de amplificadores para conseguir un efecto «tremolo» tanto en las guitarras como en la voz de Tommy James en la segunda mitad del tema, algo prácticamente experimental e innovador para el año 1968.

MÚSICA DOMINGUERA

Quedan pocos minutos para que empiece el lunes, pero aquí va mi música dominguera de hoy. Ayer salí de marcha por Pamplona y pasé por el Casino Eslava, uno de los templos principales de la pijería local. Entre temas latinos, pachanga variada y canciones de Barricada, sonó este clásico de los Beatles.


TWIST AND SHOUT "The Beatles" {Miros Mar}¸ ¸… von COYOTERUBEN

No sé si dentro de veinte años seguirá existiendo el Casino Eslava, pero sí estoy seguro de que en los bares pamplonicas seguirán poniendo el «Twist and shout».