Mika canta con Franco Battiato “Center of Gravity”

Ser juez en Italia de La Voz le debe de estar sirviendo a Mika para ir descubriendo grandes momentos del pop italiano. Si el tema que abre No Place in Heaven, Talk about you, está inspirado en el Sarà perché ti amo de Ricchi e Poveri, ahora nos sorprende cantado a dueto con Franco Battiato uno de los grandes clásicos del maestro del pop más culto y extravagante, Centro di gravità permanente.

Este Center of Gravity es uno de los dos temas inéditos de la antología Le Nostre Anima que Battiato va a publicar esta semana en Italia, un completo repaso a su carrera con nuevas remezclas de algunos de sus mayores éxitos. Porque aunque ahora nos parezca mentira, hubo un tiempo, a mediados de los 80 en que las versiones en español de temas como Centro de Gravedad, Quiero Verte Danzar o Bandera Blanca ocupaban los primeros puestos en nuestra lista de ventas, sonaban en los 40 y eran parodiados por Martes y Trece…

Mika: el cielo es un carnaval

Cinco años después, Mika volvía al Palacio de los Deportes -eso sí, en formato reducido, con unos telones negros cubriendo las gradas y parte de la pista- para presentar No place in heaven, su cuarto disco, un trabajo en el que Mika habla por primera vez abiertamente de su homosexualidad de una forma sincera, melancólica, pero también dinámica, optimista y madura. Seguramente sea su disco más redondo y equilibrado desde su colorista debut, Life in cartoon motion. Puede que el gran público lo haya olvidado y Grace Kelly se haya convertido ya en uno de esos temas que suenan nostálgicamente en M80, pero parece que a Mika ya no le preocupa tanto recuperar el éxito masivo porque al fin y al cabo tiene un grupo de seguidores entregado, fiel y suficientemente numeroso para llenar recintos del tamaño suficiente para desplegar todo su espectáculo.

Mika es, ante todo, un showman de voz privilegiada con un talento musical fuera de serie, una especie de Willy Wonka sin lado siniestro que nos invitó anoche a su propio cielo -ya que los que son como él, supuestamente, no tienen sitio en el cielo oficial-, un paraíso de luz y color a medio camino entre una feria y un cabaret, iluminado por un rótulo de bombillas titubeantes que nos dejaba claro donde estábamos: Heaven. Una caravana que se convertía en el paraíso, un globo terráqueo en formato bola de espejos gigante que de vez en cuando bajaba desde lo alto, y unas grandes puertas celestiales completaban la puesta en escena.

Ese universo juguetón con su pizca de ironía es en el que se mueven las canciones de Mika. Su pop de dibujos animados suena tan bien como siempre cuando toca repasar viejos temas de su repertorio como Grace Kelly, We Are Golden, The Origin of Love, Relax Take It Easy y joyas que deberían haber sido superéxitos como Rain o Love Today. Pero el repertorio de Mika va mucho más allá y tiene sitio para las baladas intimistas que consiguen que un recinto tan frío como el Palacio de los Deportes se conviertan en un rincón cálido y acogedor: brillaron especialmente la clásica Happy Ending, la muy emocionante Underwater u Ordinary Man, con la que cerró el concierto (y muy poco frecuente en los repertorios de esta gira). Todo gana en directo gracias a unos músicos excelentemente conjuntados y un Mika que sabe controlar e improvisar: incluso un corte tan mediocre como el sencillo en francés Boum Boum Boum, de unos aires latinos más cercanos a Julio Iglesias que a Julieta Venegas, sonó coherente dentro de ese carnaval musical, siendo coreado por un público que se sabía todas las canciones al dedillo.

Y es que la conexión entre Mika y su público es espectacular: ellos se encargan de repartirse soles de cartulina fabricados en casa para levantarlos cuando suena Staring at the sun y, por su parte, Mika se lanza a cantar una versión en español de Talk about you con una letra que le acaba de arrojar un espectador (“Todo lo que hago es hablar de ti” suena el estribillo) o sube al escenario a una chica que le ha lanzado un títere inspirado en él para bailar con ella Elle me dit. Son detalles así los que hacen que todos saliéramos del recinto mucho más felices. Al fin y al cabo, “If it’s the end of the world let’s party”.

Canciones para un anuncio de cerveza: Live your life

Si unos tienen a Iggy Pop, otros a Love of Lesbian y los de más allá a Dani Martín, San Miguel tiene a Mika para su campaña veraniega de este año. Hace unos días ya comentamos como el artista libanés había estado en Barcelona para grabar el tema y parte del videoclip que le acompaña y ahora por fin podemos escuchar la canción al completo.


En el videoclip, grabado en varias partes del planeta, aparecen también Leonor Watling y varios futbolistas. En lo referente a lo que más nos interesa, la canción, Live your life recuerda más al pop feliz de Life in cartoon motion que a los aires mas electrónicos de The origin of love. Además, es la primera vez (aunque sospecho que no la última) que un tema de Mika tiene un estribillo en castellano.

Mika, ciudadano de un lugar llamado mundo

Las empresas saben que si a su campaña de publicidad le acompaña una buena canción, el éxito está más que asegurado, especialmente cuando se acerca el verano. Una de las marcas que mejor ha practicado esta técnica ha sido San Miguel, que hace dos años contó con Delafé y las Flores Azules para cantar Ciudadanos de un lugar llamado mundo, y que en 2012 apostó por reunir a Jaime Cullum, Carlos Sadness, Frank T y Nita, de Fuel Fandango con un tema llamado Everything you didn’t do. Este año, el elegido ha sido Mika, que estuvo el pasado 22 de abril en Barcelona grabando un vídeo para esta campaña con unos 500 seguidores.


La canción se titulará Live your life, y aunque aun no se ha estrenado oficialmente, Mika ha anunciado que será un tema festivo, con muchos instrumentos de viento y percusión. Es decir, un tema al más puro estilo del cantante, a quien le puede venir muy bien tener un éxito este verano.

La fiesta (afónica) de Mika

Aun quedaba una hora para que se abrieran las puertas de La Riviera y la cola de personas que esperaban para entrar comenzaba a convertirse en una espiral sobre sí misma. Aunque pasar del Palacio de los Deportes en su último concierto en Madrid a la sala a orillas del Manzanares es un indicativo de la caída de su popularidad, creo que Mika conserva el tirón suficiente para poder llenar un recinto algo mayor.

Una vez dentro de La Riviera se notaba que el público tenía ganas de pasárselo bien. Algunos fans comenzaron a lanzar caramelos y a inflar globos mientras sonaban el Into the Groove de Madonna o el Meddle de Little Boots, entre otros temas. Pocos minutos después de las nueve se apagaron las luces y la banda salió al escenario, todos uniformados con pantalones grises, camisas blancas, tirantes y gorras. Con Relax, take it easy comenzó la fiesta pop de un Mika que no dejó de bailar y sonreír en toda la noche. Antes de empezar la segunda canción, tuvo que disculparse ante el público en su más que aceptable español por no estar en las mejores condiciones para cantar y explicó que había estado a punto de suspender el concierto, pero que había preferido arriesgarse y contaba con nuestra ayuda para salir airoso. Aunque hubo momentos en que temí que Mika tuviera que poner fin al concierto antes de lo previsto al verle sufrir con temas como Rain o Stardust, el chico que sabía demasiado suplió sus problemas vocales con su encanto personal y esa complicidad que consigue crear tanto con sus seguidores como con los músicos que le acompañan sobre el escenario, al que subieron también una veintena de fans para hacer una especie de coro en algunos momentos de la noche.

Al igual que The Origin of Love, el concierto fue un claro reflejo de que Mika está atravesando un buen momento en lo personal. La noche fue una fiesta en la que apenas hubo lugar para las canciones más tristes o melancólicas de su repertorio: no hubo Over my shoulder, ni Happy Ending, ni tampoco (inexplicablemente) Overrated o Make you happy. El repertorio se centró principalmente en las canciones de su último disco y en los temas más famosos de su ópera prima, mientras que The boy who knew too much sólo estuvo representado por Blue Eyes, Rain y We Are Golden, que tuvo el honor de cerrar el concierto. Era el punto final a una noche que tuvo grandes momentos como una versión prolongada hasta los diez minutos de Love Today, un tema que cada vez me parece mejor; un Love you when I’m drunk con el estribillo adaptado al español (“sólo te quiero, sólo te quiero, yo te quiero con una copa, una copa de más”) y un Elle Me Dit cantado en francés, como corresponde. Con canciones así y con la fidelidad a prueba de bombas (y afonías) de sus seguidores, Mika no debería preocuparse demasiado por su futuro en la industria.

Mika y el origen del amor

Sigo siendo dorado
Sigo siendo dorado

Como otros compañeros británicos de promoción (Duffy, The Hoosiers, The Feeling, Sophie Ellis Bextor…), Mika se encontró con que el mismo público que había convertido su debut en uno de los discos más vendidos del año decidía ignorar su segundo trabajo sin que hubiera demasiadas razones para pasar de un extremo a otro. Ante una decepción (más comercial que artística) de estas características, un artista tiene varias opciones: un retiro temporal, llamar a Pitbull o seguir haciendo la música que le gusta. Mika ha seguido este último camino y ha publicado un disco que mantiene la coherencia con sus dos trabajos anteriores: si Life in Cartoon Motion era un disco inspirado en la infancia de su autor y The Boy Who Knew Too Much representaba la adolescencia, The Origin of Love supone el paso a la vida adulta y eso se refleja en un sonido más sencillo y una producción menos teatral, un cambio que se anuncia desde la misma portada del disco, donde el blanco y negro y la desnudez sustituyen a los colores desparramados y abigarrados.

“You are the origin of love”, canta Mika para abrir un disco que habla, sobre todo, del amor. De un amor que pasa por todas sus etapas, desde la alegría de los comienzos (Underwater, Make you happy) hasta los momentos en que este amor ya no da más de sí (Love you when I’m drunk) y en los que uno llega a pensar que el amor está sobrevalorado (Overrated, una canción que nació como una balada para convertirse en un tema puramente electrónico y uno de los momentos más brillantes del disco). Sin embargo, cuando se llega al final del disco y suena ese Celebrate, compuesto junto a Pharrel Williams, y un remix de Make You Happy, uno se da cuenta de que Mika ha aplicado los consejos que “ella” le daba en Elle Me Dit (aquí reconvertida al inglés sin mucho sentido en Emily): “écris une chanson contente, pas une chanson déprimante, une chanson que tout le monde aime”. The Origin of Love es un disco feliz, con canciones que todo el mundo puede amar y, gracias a una producción que combina -en palabras del propio Mika- a Fleetwood Mac con Daft Punk, un disco que se puede bailar (“danse, danse, danse”). ¿Que las ventas están siendo aun peores que las del segundo disco? Da igual, aun quedamos suficientes seguidores fieles que disfrutaremos con cada nueva canción de Mika y, por supuesto, no faltaremos a la cita con él en La Riviera el próximo 23 de Noviembre (o en Razzmatazz el 20 de Noviembre si viviéramos en Barcelona).

Lista UK: Malas noticias para Mika y para Adele.

La lista británica de discos más vendidos ha visto esta semana como Mumford & Sons vuelven al número uno. Babel se ha convertido ya en uno de los diez discos más vendidos este año en las islas, con unas ventas de alrededor de 275.000 copias… y lo que les queda. En el segundo puesto debuta Halcyon, de Ellie Goulding, cuyo Lights, sencillo de su primer trabajo, sigue siendo un inexplicable éxito superventas en Estados Unidos. Long Wave, el disco en el que el líder de la ELO, Jeff Lyne, hace versiones de algunos de los temas que le marcaron durante su infancia, debuta en el 7 (hay dos discos de grandes éxitos de la Electric Light Orchestra en el Top 10, por cierto). All Time Low se colocan en el 9 con Don’t Panic; los estupendos Tame Impala entran al 14 con Lonerism;y Kiss aparecen en el 21 con el vigésimo disco de su carrera, Monster. Tenemos que bajar hasta el 24 para encontrarnos con el tercer disco de MIKA, el muy recomendable The Origin of Love. En España ha conseguido entrar al puesto undécimo, mientras que en Francia, país donde le adoran, fue número uno.

Adele ha vendido en nueve días 176.000 copias de Skyfall, pero no ha conseguido ser el sencillo más vendido esta semana. Sacarlo a la venta un viernes es lo que se lo ha impedido, al dividirse las ventas en dos semanas diferentes… cosa que ha beneficiado a Swedish House Mafia. El trío de DJs escandinavo, que ha anunciado que se separará cuando complete su actual gira, consigue su primer número 1 en la lista inglesa gracias a Don’t you worry child.

¿Qué mas encontramos entre los 100 sencillos más vendidos en UK? Pues que Leona Lewis consigue el noveno top10 de su carrera con Trouble, colocándolo en el séptimo puesto; que el maravilloso Woodkid aparece en el 57 con Run Boy Run; y que en el 66 debuta el mismísimo Michel Telo con su Ai se eu te pego. Terror.