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Vogue: Escuela de modelos

Hace unas semanas se cumplía el vigésimoquinto aniversario de la publicación de Vogue, una de las canciones más exitosas e icónicas de la carrera de Madonna. Distracciones y proyectos variados que me han tenido ocupado y el hecho de que mi mente recordaba la canción más relacionado con el cálido verano de 1990 que con el frío mes de marzo hicieron que no me hiciera eco del aniversario. Pero el sencillo más vendido en el mundo aquel año bien merece un artículo, especialmente si sirve como excusa para hablar de su videoclip, una obra maestra en blanco y negro dirigida por David Fincher, quien ya había colaborado anteriormente con la cantante en Express Yourself y Oh Father.

Inspirado en la obra Art Decó de Tamara de Lempicka y las fotografías de Horst P. Horst, muchas de las cuales son recreados en el videoclip, Vogue es todo un homenaje al glamour y el estilo del Hollywood clásico a lo largo del cuál Madonna canaliza a estrellas como Greta Garbo, Marlene Dietrich, Veronica Lake, Jean Harlow, Marilyn Monroe… Evidentemente, habría sido un desperdicio relegar el tema a cara B del que sería el último sencillo de Like a Prayer, Keep it together, como era el plan inicial.

Strike a Pose!

Strike a Pose!

Vogue sirvió también para dar a conocer al gran público el estilo de baile conocido como “vogueing”, consistente en imitar las poses de las grandes estrellas y modelos, muchas veces en una especie de duelo. Este estilo de baile que valora la simetría y la precisión se originó en los clubs de Harlem de negros y latinos en los años sesenta y se extendió por los clubs gays durante los ochenta. Pero hay que aclarar que, ya en julio de 1989, el avispado Malcolm McLaren había lanzado un tema inspirado en esta subcultura titulado Deep in Vogue… pero aquel verano la gente enloqueció con la Lambada y la canción ha quedado como pequeña curiosidad histórica.

Malcolm McLaren "Deep In Vogue (Extended)" from American Booze on Vimeo.

Y como en la industria hay cosas que suceden por casualidad… o tal vez no, para terminar de certificar que 1990 fue el año del “vogue”, ese verano debutaba y triunfaba un cuarteto vocal “casualmente” llamado En Vogue, creación de laboratorio de unos productores que quisieron crear un grupo femenino al estilo clásico, con chicas guapas, estilosas y de grandes voces. Y aunque es España permanecimos impermeables al R&B durante todos los 90, no cabe duda de que el éxito de En Vogue ayudó a lanzar posteriormente a TLC y Destiny’s Child…

Me imagino que 1990 fue un año muy feliz para Anna Wintour…

Lista Promusicae: Número uno para Madonna

Madonna sí que ha conseguido ser número uno en nuestro país, entrando directamente hasta lo más alto de la lista con Rebel Heart. Le acompañan en el Top5 Joaquín Sabina con sus 500 noches y una crisis; Calum, el último invento surgido de La Voz Kids, con Hey Babe!; A quien quiera escuchar, de Ricky Martin; y Adicción, de Xriz, que debuta en el quinto puesto. En el 11 nos encontramos con otra de las novedades de la semana: Chasing Illusions, de Annie B. Sweet.

El resto de novedades de la semana se completa con La Ira, de Hamlet, en el 34; La primavera del invierno, de La M.O.D.A., en el 40; Defenders of the faith, de Judas Priest, en el 66; Premeditación, Nocturnidad y Alevosía, de La Bien Querida, en el 77; y el recopilatorio de Frank Sinatra, 20 Classic Tracks, en el 96.

En la lista de canciones, el número uno vuelve a ser para El perdón, de Nicky Jam ft Enrique Iglesias, y tenemos que bajar hasta el puesto 60 para encontrar una novedad: I really like you, de Carly Rae Jepsen.

Y no sólo sale Tom Hanks en el video, también aparece por ahí Justin Bieber…

Lista UK: Madonna se queda en el 2

A pesar de haber comenzado la semana con muy buenas ventas, al final Madonna se ha tenido que conformar con un segundo puesto para Rebel Heart. El número uno, con 12.000 copias de ventaja, vuelve a ser In the lonely hour, de Sam Smith. Sin contar los recopilatorios GHV2 y Something to remember, hay que retrotraerse hasta Bedtime stories para encontrar un disco de Madonna que no alcanzara el puesto más alto de la lista británica. Incluir citas de Nietszche en sus videoclips puede que no sea el camino más directo a la comercialidad.

Noel Gallagher’s High Flying Birds bajan del uno al cuatro con Chasing Yesterday, mientras que el resto de novedades de la semana se completa con Lady sings the blues, disco de versiones de Billie Hollyday a cargo de Rebecca Ferguson, en el 7; Colours, un nuevo trabajo de la boyband Blue, en el 13; Fresh Blood, de Matthew W. White, en el 41; Raise a little hell, de Answer, en el 44; FM, de The Skints, en el 51; Searching for zero, de Cancer Bats, en el 60; y The Velvet Trail, de Marc Almond, en el 62.

En la lista de canciones, Sam Smith hace doblete esta semana y se coloca en el número uno con su sencillo benéfico, Lay me down, grabado junto a John Legend para la ONG Comic Relief, siguiendo la estela de otros artístas que ya han colaborado para esta organización como One Direction, Girls Aloud o Sugababes.

Entre otras novedades destacadas nos encontramos Believe, adelanto de lo próximo de Mumford & Sons, en el 19; Psycho, anticipo del siguiente trabajo de Muse, en el 65; Handsome de The Vaccines, en el 74 y Making today a perfect day, canción del cortometraje Frozen Fever, en el 94.

25 años de “Like a Prayer”

Madonna_-_Like_a_Prayer

Hace 25 años medio planeta estaba escandalizado porque Madonna acababa de estrenar un videoclip que algunos asociaciones religiosas llegaron a calificar de “blasfemo”. Bailes entre cruces en llamas, estigmas en las manos, santos negros que cobran vida para enrollarse con Madonna, una letra llena de dobles sentidos e insinuaciones sexuales… La polémica estaba servida.

Lo que estaba claro es que Like a Prayer suponía un distanciamiento con todo lo que había hecho Madonna hasta entonces, tanto musical como estéticamente. Con el pelo moreno, dejando claras sus raíces italianas, su cuarto disco iba a ser el más intimista y personal en lo que llevaba de carrera. Coproducida por Madonna y Patrick Leonard, Like a Prayer fue la primera canción que se grabó del disco, en otoño de 1988, y sería la que marcara su desarrollo. Con los treinta recién cumplidos, Madonna atravesaba una etapa de crisis personal (fracasos cinematográficos, el divorcio con Sean Penn) y todo ello acabaría reflejándose en el disco con el que alcanzó la madurez artística y que terminaría convirtiéndola en la Reina del Pop.

Un buen ejemplo de esta voluntad de querer ir más allá es el corte que cierra el disco, Act of Contriction, en el que Madonna “reza” para pedir perdón por sus pecados sobre una pista distorsionada de Like a Prayer -al más puro estilo experimental de Radiohead- y la guitarra de Prince, coproductor del tema. Prince es también coproductor y coautor del dueto Love Song, el tema más sexual del disco y un cierto adelanto de los caminos seguidos por Madonna en Erótica. El tema incluye la estrofa “time goes by so slowly for those who wait/those who run seems to have all the fun”, versos que reaparecerían década y media después en Hung Up.

Cuando la polémica causada por el videoclip de Like a Prayer parecía olvidarse, llegó un nuevo escándalo entre las mentes bienpensantes con el estreno del de Express Yourself, en el que la cantante aparecía desnuda y encadenada en una cama. Dirigido por David Fincher, con el modelo Cameron Alborzian de coprotagonista, un presupuesto de 5 millones de dólares y la película Metrópolis como inspiración (de ahí es la cita que lo cierra), Express Yourself es el videoclip y el tema de ritmos bailables y mensaje feminista que toda aspirante a diva del pop sueña hacer algún día. Sí, Lady Gaga, estamos pensando en ti…

Cherish sería el tercer sencillo de Like a Prayer, un tema inspirado musicalmente en el pop de los años sesenta, cercano en espíritu a lo que ya había hecho Madonna con la canción True Blue. Alejándose un poco de la polémica causada por sus dos videoclips anteriores, Madonna escogió al fotógrafo Herb Ritts para dirigir el de Cherish, una obra en blanco y negro y generosas dosis de anatomía masculina al más puro estilo de su autor.

Oh Father fue el cuarto sencillo del disco. La balada, acompañada de un bello videoclip dirigido una vez más por David Fincher, no repitió el éxito de sus predecesores, pero se ha ido convirtiendo en uno de los temas más reivindicados de la carrera de Madonna. En ella hace una especie de ajuste de cuentas con su padre, liberándose de su autoridad y poder. No es el único corte de Like a Prayer de carácter autobiográfico: Promise to try habla de la muerte de su madre, acaecida cuando Madonna tenía cinco años, mientras que Till death do us appart gira en torno a su fracasado matrimonio con Sean Penn.

Keep it together, un tema funk sobre la importancia de mantener a la familia unida, fue el último sencillo de Like a Prayer en Estados Unidos, un privilegio que en Europa tuvo Dear Jessie, canción de aires infantiles e instrumentación que algunos críticos consideran deudora de los Beatles dedicada a la hija pequeña de Patrick Leonard y reflejo, quizás, de las ansias de Madonna por ser madre.

Pray for spanish eyes, un nuevo guiño de Madonna al mundo y los sonidos latinos, fue lanzada como sencillo promocional en algunos mercados, pero la vida comercial de Like a Prayer terminó, quizás antes de tiempo, casi exactamente un año después de su publicación y quince millones de copias vendidas en todo el mundo. En marzo de 1990, Madonna lanzaba Vogue como adelanto de I’m breathless, su siguiente trabajo. El éxito descomunal del tema, unido al de su iconica gira mundial, el Blond Ambition Tour, convertirían a Madonna en la mayor estrella femenina de la música pop, además de confirmarla como una intérprete que había alcanzado su madurez artística, sobreviviendo a unos ochenta que había ayudado a definir y encarando unos años noventa en los que nos ofrecería algunos de los momentos musicales más interesantes de su carrera.

UK vs USA: Lo más vendido del año

Seguimos repasando lo que ha dado de sí 2012 echando un vistazo a lo más vendido en Reino Unido y Estados Unidos durante los últimos doce meses. Hay nombres que se repiten a ambos lados del Atlántico, pero también curiosas diferencias. La más notable es que el disco más vendido en UK, Our Version of Events, de Emeli Sandé, con ventas superiores al millón de copias, no ha existido para los estadounidenses. En Estados Unidos, según los datos del Billboard, el disco más exitoso del año ha sido, una vez más, 21 de Adele. En su país natal, 21 ha conseguido ser el segundo disco más vendido del 2012: desde que se editó en enero de 2011 sus ventas en todo el mundo superan las venticinco millones de copias. Y eso habiendo publicado sólo tres sencillos y pasando de hacer videoclips para sus temas. Skyfall, por cierto, ha terminado vendiendo más de medio millón de copias en Reino Unido.

El top5 de discos más vendidos en el mercado británico se completa con la ópera prima de Ed Sheeram, +; Born to Die, de Lana del Rey (que en la lista anual del Billboard, en cambio, sólo consigue colocarse en el puesto 70. En todo el mundo, han sido más de tres millones las copias que ha vendido) y Take me home, de One Direction. En Estados Unidos, nos encontramos con el disco navideño de Michael Bublé en el segundo puesto, seguido de Take Care, de Drake; Red, de Taylor Swift; y Up all night, de One Direction. Destacables son las posiciones conseguidas por grupos como Mumford & Sons (Babel es el sexto disco más vendido en UK, séptimo en USA), Coldplay (Mylo Xyloto se coloca en el 9 en UK y en el 17 en USA) o The Black Keys (El Camino termina 2012 en el puesto 38 en UK y en el décimo en USA). Yo pronostico que Lonely Boy acabará sustituyendo al Seven Nation Army de The White Stripes en estadios y cierres de discotecas.

En cambio, no creo que estén muy contentos con sus resultados anuales artistas como The Killers (Battle Born se coloca en el puesto 27 en UK y en el 140 en USA), Muse (The Second Law está en el 32 en UK y en el 154 en USA) o Madonna (MDNA no está entre los cuarenta discos más vendidos en UK este 2012, mientras que en USA ha conseguido colocarse en el 44).

En lo referente a sencillos, la coincidencia es total en el mercado británico y estadounidense: Las tres canciones del año han sido We Are Young, de Fun. ft Janelle Monae; Call me maybe, de Carly Rae Jepsen; y Somebody that I Used to Know, de Gotye ft Kimbra en lo más alto de ambas listas.

Considerando los millones de copias vendidas en todo el mundo de esta canción y el hecho de que su disco Making Mirrors también se ha vendido bastante bien (termina el año en el puesto 27 del Billboard y unas ventas mundiales que se acercan a los dos millones), Gotye ha ganado suficiente dinero como para no tener que preocuparse por ser una “One Hit Wonder”. Por su parte, Fun. ha colocado Some Nights en el puesto 14 de los sencillos del 2012 para el Billboard, mientras que su disco ha terminado también el año en una buena posición (23 en UK y 20 en USA). Peor lo tiene Carly Rae Jepsen, cuyo disco no aparece por ninguna parte, y sólo puede presumir de haber tenido otro pequeño éxito gracias a su dueto con Owl City, Good Time (puesto 38 en USA).

En UK, el top 5 se completa con Titanium, de David Guetta ft Sia (puesto 24 en USA), e Impossible, de James Arthur. En USA, el cuarto y el quinto puesto son para Payphone, de Maroon 5 (puesto 9 en UK), y Lights, de Ellie Goulding, un éxito tan tardío como sorprendente. ¿Y Gangnam Style? Pues termina el año como sexto sencillo más vendido en UK y en el 47 para Billboard.

Veinte años de “Erotica”

A finales de los ochenta, Madonna se había convertido en la estrella femenina más grande que haya dado la música Pop y parecía que nadie iba a poder pararla durante los noventa. En 1990 triunfó con Vogue, hizo su gira más icónica, el Blond Ambition World Tour y terminó el año publicando The Immaculate Collection, su primer recopilatorio de grandes éxitos, que incluía el polémico Justify My Love y que de momento ha vendido treinta millones de copias (seguro que la cifra seguirá aumentando con los años). A principios de 1992 estrenaba Ellas dan el golpe, película en la que interpretaba un papel secundario pero que, a diferencia de sus pasadas incursiones en el cine, fue un éxito comercial en Estados Unidos. Madonna cantaba una (sosita) balada para la banda sonora, These used to be my playground, su décimo número uno en la lista de sencillos del Billboard. Todo parecía sonreirle hasta que hace veinte años, un 20 de octubre de 1992, salía a la venta su quinto disco, Erótica, y el público y parte de la crítica no tardaron en decir que Madonna estaba acabada.

"Acabada"

“Acabada”

El lanzamiento de Erotica coincidió con la publicación de Sex, el libro de relatos eróticos ilustrado con fotografías de Steven Meisel. Ambos eran las primeras producciones de Maverick, el sello discográfico fundado por Madonna en abril de 1992 para tener control absoluto sobre su obra (y que después publicaría los discos de Alanis Morissette, entre otros artistas) y parecían seguir el camino abierto por Justify My Love tanto en lo temático y lo musical para seguir explorando el sexo en todas sus vertientes.

Susurrando “My name is Ditta. I’ll be your mistress tonight”, Madonna abría el disco con la canción que le daba título, un atmosférico tema que, escuchado veinte años después, se revela como una de las propuestas musicales más arriesgadas y menos convencionales que haya firmado la cantante. Con producción de Shep Pettibonne y André Betts, el resto del disco es una colección de temas dance con una marcada influencia de los sonidos house (Fever) y new jack swing (Bye Bye Baby) que imperaban en el momento, además de aproximaciones al hiphop (Did you do it) y algunas de las mejores baladas que jamás haya cantado Madonna (Bad Girl, Is this life). Pero hablar de sexo de una forma explícita, sin prejuicios y sin miedo a explorar sus lados oscuros hizo que gran parte del público generalista le diera la espalda: Ni el disco ni ninguno de los sencillos que se extrajeron del mismo consiguieron ser número uno en los principales mercados discográficos, ocupados en aquel momento por la explosión comercial del grunge y el éxito multimillonario de Withney Houston con la banda sonora de El Guardaespaldas. Ni siquiera el segundo sencillo publicado, la pegadiza Deeper and Deeper, un tema capaz de mezclar el disco setentero con el house de los noventa y una guitarra flamenca, fue capaz de animar las ventas de Erotica.

En total, Erotica apenas vendió cinco millones de copias, muy lejos de los veinticinco millones de True Blue o los 15 millones de Like a Prayer. Sin embargo, como suele suceder con los discos menos comerciales de Madonna, Erotica ha terminado siendo considerado uno de sus trabajos más interesantes, un disco que muestra a una Madonna tan desnuda en el exterior como en el interior, con un sonido oscuro y una manera cruda y directa de hablar del sexo infinitamente más sincera y auténtica que la imagen sexual que han cultivado artistas femeninas posteriormente. Erotica es un disco que suena a sexo real, sucio y susurrante, lejos de la sexualidad domesticada y comercial de, por ejemplo, Britney Spears o Christina Aguilera. Y no olvidemos que Erotica es también el disco que contiene Rain.

Rain sería el último sencillo extraído de Erotica, publicándose en julio de 1993. Tanto musical como estéticamente -con un videoclip dirigido por Mark Romanek y con la participación como actor del músico japonés Ryuichi Sakamoto), esta envolvente balada parecía poner fin a la exploración de Madonna por el mundo sexual y un anticipo de hacia donde iba a encaminar sus pasos en los años siguientes. No olvidemos que la “acabada” Madonna no estaba lejos de conseguir que un sencillo suyo fuera siete semanas seguidas número uno en el Billboard (Take a Bow), ganar el Globo de Oro a la mejor actriz (Evita) y, por supuesto, publicar Ray of Light.

Canciones para un verano: Holiday

Holiday no fue el primer sencillo de Madonna (antes había publicado Everybody y Burning Up), pero sí fue su primer éxito. Compuesta por dos miembros de Pure Energy, un semidesconocido grupo de música disco, y ofrecida a la cantante por su productor y novio de entonces, John “Jellybean” Benitez, la canción se convertiría en la primera aparición de Madonna en el top20 del Billboard, además de ser su primer éxito internacional. Sin embargo, nadie podía imaginar que aquel otoño de 1983 comenzaba el largo reinado en las listas de la mayor estrella femenina que haya dado el pop.

Casi treinta años después, Holiday conserva su encanto naïf y sigue siendo igual de pegadiza. Escucharla es trasladarse a los años ochenta. Y al igual que Madonna, este blog se va unos días de vacaciones. Nos vemos en una semana.