Archivo de la etiqueta: Lana del Rey

Lana del Rey: Honeymoon

lana-del-rey-honeymoon-cover-413x413

Tenemos una nueva cita, Lana, y esta vez me propones que nos vayamos de luna de miel. A priori, es una promesa más atractiva que la ultraviolencia indiscriminada, incluso más si me la haces abandonando el blanco y negro para envolverla en fotos llenas de color y quemadas por el sol, autobuses turísticos, palmeras, balcones, flores, California en estado puro. Pero no me engañas fácilmente, Lana, ya nos vamos conociendo desde hace tres discos y medio paraíso. Como nos enseñó Todd Haynes en Lejos del Cielo, debajo de los luminosos y cálidos fotogramas del melodrama de los felices años 50 se esconde una ciénaga de oscuridad.

Y así, abres el disco con unos violines casi sublimes que encajarían perfectamente en un remake de Vértigo, para decirlo claramente, casi a capella: “We both know that it’s not fashionable to love me. But you don’t go ’cause truly there’s nobody for you but me”. Puede que no este de moda amarte, pero tú sabes que has conquistado a unos seguidores fieles capaces de comprar tu disco el mismo día que sale a la venta. Escuché a un locutor en la radio decir que Lana del Rey es un género en sí mismo y seguramente tenga razón: has creado tu paraíso artificial, cinematográfico y decadente y ahí da igual cuáles sean los sonidos de moda, no existen para ti.

Has construido tu personaje y eres fiel al mismo. Eres esa mujer que pasea lánguidamente por su mansión pero que es capaz de derribar un helicóptero de un disparo. Sigues cantando a los hombres malos poseídos por el espíritu de James Dean, pero no dudas en cambiar a Salvatore por un suave helado italiano. Tu luna de miel es una excusa para reposar al sol de esa mítica California de flamencos rosas donde bailar juntos rock a cámara lenta. Todo transcurre de forma perezosa, música para ver pasar a los chicos guapos y colocarse en la playa. Al fin y al cabo, la música es el mejor remedio para el desamor: encender la radio para que el jazz cure la tristeza del blues, citar a David Bowie y su Space Oddity o a Bob Dylan y su Lay Lady Lay, utilizar a Billie Holliday para superar el día más negro en un tema que me hace recordar a la Amy Winehouse de Back to Black. No puedo evitar pensar en qué pasaría si trabajaras de una vez con Mark Ronson, aunque reconozco que haber elegido al veterano Rick Nowels es todo un acierto para crear esa atmósfera hipnótica que impregna todo este disco donde tu voz es la gran protagonista. Y ahora confiesa, ¿24 era una propuesta para sonar en una película de James Bond? ¿Swan Song y Religion, descartes de Born to Die? ¿Eres consciente de lo cansina que es God Knows I Try? ¿Y de lo genial que es definir a alguien como Art Deco? En fin, como dices al final del disco, en esa versión del Don’t le me be misunderstood que tantos artistas han cantado, sólo eres un alma con buenas intenciones. Y en este disco, hay que reconocerlo, las buenas intenciones han dado buenos resultados.

Resumen musical anual

Llegó el momento de volver la vista atrás y pensar en lo que nos ha dejado 2014 musicalmente. Y para entender este año nos tenemos que ir al pasado, porque fue a finales de 2013 cuando se publicó el que ha acabado siendo el disco más vendido de estos meses: la BSO de Frozen, con siete millones de copias despachadas en todo el planeta, una excelente combinación entre la partitura clásica y con ecos nórdicos de Christophe Beck y las canciones compuestas por el matrimonio Robert Lopez y Kristen Anderson-Lopez. Después de haber pasado las Navidades rodeado de mis pequeñas sobrinas disfrazadas de Elsa y cantando Let it go tanto en inglés como en español a todas horas, está claro que su huella en la cultura popular va a ser larga e imperecedera. Por no hablar de todos los futuros adolescentes que dentro de unos años saldrán del armario cantándola…

Let it go se llevó el Oscar a la Mejor Canción imponiéndose a otro tema compuesto para una película de dibujos animados. Integrada en la banda sonora de Gru – Mi villano favorito 2, Pharrell Williams conseguía que el planeta bailara al ritmo de Happy durante los primeros meses del 2014, juventud iraní incluida. Si bien Pharrell ya había aparecido en algunos de los mayores éxitos del 2013 como Get Lucky, de Daft Pank, o Blurred Lines, de Robin Thicke, en 2014 se aseguró de que su nombre se le quedara bien grabado en la memoria gracias a este tema, su disco G I R L y haber colaborado como productor en la mitad de los discos publicados este año. Bueno, quizás no en tantos, pero entre ellos, estuvo Beyoncé, el quinto disco de la diva del mismo nombre, publicado “por sorpresa” en diciembre del 2013, un ambicioso trabajo artístico que demuestra que ella juega en una liga muy superior a la de sus demás compañeras y compañeros de profesión. Drunk in love fue su sencillo más exitoso, pero yo me quedo con un tema tan preciso y precioso como XO.

Con Beyoncé en el Olimpo, Lady Gaga refugiándose en los brazos de Tony Bennet, Britney de vacaciones en Las Vegas, Christina relegada al papel de estrella invitada en éxitos ajenos, Adele en su casa, Rihanna descansando en Barbados, Shakira completamente despistada, Kylie ignorada por las nuevas generaciones y Madonna enganchada a Instagram mientras promete hacer el mejor disco de su carrera, sólo Katy Perry ha aguantado dignamente la llegada de toda una serie de ambiciosas aspirantes a estrella del pop que hacen que Miley y Selena ya parezcan veteranas. Exestrella del canal juvenil Nickelodeon (no sólo de Disney Channel vive la infancia), Ariana Grande se coló en el firmamento del pop, al igual que la rapera rubia australiana Iggy Azalea. Nuestra adorada Charli XCX consiguió su primer gran éxito comercial gracias a Boom Clap y Meghan Trainor sucederá a Carly Rae Jepsen como One Hit Wonder del año gracias a All About That Bass. También saborearon las mieles del éxito veteranas como Nicki Minaj gracias a su culo Anaconda y Sia, cansada de escribir éxitos para otros, con la tan acertada como fácilmente parodiable Chandelier. Ah, 2014 fue también el año en que Azealia Banks publicó su primer disco, aunque no muchos parecieron enterarse. También Taylor Swift conquistó listas y corazones, pero yo cada día la soporto menos, cosa que en el fondo sé que le gusta: ese “haters gonna hate hate hate” de su Shake it off es el equivalente pop al “tu hembidia alimenta mi fortalesa” de una choni de barrio.

Y en un universo independiente, rodeada de hermosos chicos guapos que la hacen sufrir, playas perezosas, avenidas jalonadas de altas palmeras y mansiones decadentes, Lana del Rey se olvidaba de los estudios de mercadotecnia para hacer el disco que le apetecía. Menos pop y más impenetrable que Born to die, Ultraviolence le sirvió a Lana del Rey para seguir construyendo ese personaje torturado que sigue fascinándome.

Aunque parezca mentira, también hay chicos que se dedican a esto del pop. Dos han sido los triunfadores comerciales del año y los dos vinieron de las islas británicas: Ed Sheeran, con X, y Sam Smith, con On the lonely hour. También del Reino Unido nos llegaron los éxitos de George Ezra o Paolo Nutini, así como el disco más intimista de Sophie Ellis-Bextor, el segundo trabajo de la siempre elegante Jessie Ware o el disco de debut de Foxes, una obra pop que hubiera merecido mayor atención. De Irlanda nos llegó el bonito Cavalier, de James Vincent McMorrow, además del futuro gran éxito de Hozier, Take me to church. Entre otras propuestas aparentemente indies nos encontramos con la psicodelía de Bombay Bicycle Club, el segundo trabajo de Alt-J, los ecos synthpop de Wild Beats, unos Kaiser Chiefs en sorprendente buen estado de forma al igual que Kasabian, el rock de Royal Blood, la melancolía electrónica de Bright Light Bright Light o el sencillo de pop casi perfecto de Slow Club, Complete Surrender.

Si hay algo que es eterno es que a la gente le gusta bailar. 2014 fue un año en que David Guetta, Calvin Harris y compañía siguieron a lo suyo con suertes variadas, unos decidieron mirar a los noventa para firmar sencillos tan potentes como Rather Be, de Clean Bandit, o Hideaway, de Kiesza, mientras que otros siguieron el camino abierto por Avicii con Wake me up. El DJ alemán Robin Schulz se llevó el gato al agua remezclando temas desconocidos de artistas folk y convirtiéndolos en éxitos (Waves, Prayer in C y los que vengan después), al igual que sus compatriotas Milky Chance con la pegadiza Stolen Dance. Más verdaderamente folk, pero igualmente pegadiza, es Riptide, un tema de 2013 del australiano Vance Joy que viene acompañado de uno de los mejores vídeos del año.

2014 fue también el año en que Leonard Cohen demostró que la edad no es una excusa para hacer buenos discos, algo que jovencitos a su lado como Bruce Springsteen, U2 o incluso Foo Fighters no supieron hacer. Veteranos de siempre como Pink Floyd, AC/DC, Barbra Straisand, Aretha Franlin y hasta Michael Jackson lanzaron nuevos trabajos al mercado. En un tiempo en que la época de los grandes grupos capaces de llenar estadios parece cosas del pasado, Coldplay siguieron vendiendo muchos discos, al igual que Maroon 5. One Direction parecen ya unos veteranos en el mundo de las boyband frente a productos como 5 Seconds of Summer. 2014 también será recordado porque una travesti barbuda ganó Eurovisión con una balada digna de película de James Bond. Y demostrando que la furia latina sigue vive, Enrique Iglesias conquistó el verano con Bailando. ¿En España? Bueno, dicen que en este país se hace música y hasta buena música, pero el divorcio entre los gustos masivos del público y los de la crítica especializada se agrava cada año más y más.

En fin, dicen que hablar de música es como bailar arquitectura, así que lo mejor es que leáis menos blogs y escuchéis más discos. Aquí os dejo mi lista de Spotify con mi año 2014 mientras esperamos a que Mark Ronson conquiste el mundo en 2015 con su actualización del Funk.

Lista UK: Número 1 para Lana del Rey

Lana del Rey no parece que se haya preocupado mucho por los imperativos comerciales a la hora de grabar Ultraviolence y ha decidido seguir cultivando su imagen lánguida y profundizando aun más en sonidos entre atmosféricos y oscuros. La fórmula parece funcionarle bien: su segundo trabajo se ha colocado directamente en lo más alto de la lista de discos más vendidos en Reino Unido.

En el segundo puesto nos encontramos al otro lanzamiento importante de la semana: The Hunting Party, de Linkin Park, su retorno al sonido más rockero y menos electrónico de sus comienzos. El resto de novedades de la semana se completa con While (1<2), de Deadmau5; A town called paradise, de Tiësto, en el 22; Love frequency, de Klaxons, en el 38, lejos de los resultados obtenidos por sus dos primeros trabajos; A.K.A, de Jennifer Lopez, a quien llevan tiempo funcionándole mejor los sencillos que los discos, en el 41; Band of brothers, el nuevo trabajo de la leyenda del country, Willie Nelson, en el 52; y Familiars, de Antlers, en el 94.

En la lista de canciones, Ella Henderson aguanta por segunda semana consecutiva en lo más alto con Ghost haciendo que 5 seconds of summer se tengan que conformar con el segundo puesto para Don’t Stop. Budapest, de George Ezra debuta en el 4; Around Town, de The Kooks, en el 35 y Hunger of the Pine, el sencillo de adelanto de lo nuevo de Alt-J, en el 97.

Y sí, se han atrevido a samplear el 4×4, de Miley Cyrus.

Promusicae: David Bisbal recupera el número uno

David Bisbal no está dispuesto a ceder el número uno así como así, por lo que esta semana recupera el puesto más alto en la lista de discos más vendidos de España con Tú y Yo. Vetusta Morla descienden al segundo puesto con La Deriva mientras que en el tercero nos encontramos con la entrada más fuerte de la semana: Break of day, de Sweet California, el debut de esta girlband española.

Demostrando que sólo los adolescentes se compran discos en este país, en el nueve aparece la segunda novedad de la semana: Meet the Vamps, de The Vamps. El resto de entradas se completa con On seràs demà?, de Joan Dausà, en el 18; Caustic Love, de Paolo Nutini, en el 50; One Last Tour: A Live Soundtrack, de Swedish House Mafia, en el 66; el disco infantil para aprender inglés Let’s Clan Park, de Peter & Jack, en el 72; el disco de la serie documental Flamenco para tus ojos en el 90; la banda sonora de The Amazing Spiderman 2 en el 97; y Océano, de Sandra Carrasco, en el 99.

Aunque Sex and love no se está vendiendo excesivamente bien, Enrique Iglesias puede presumir de haber conseguido el número uno en la lista de canciones con Bailando, una mezcla de ¿flamenco? y reguetón.

Happy, de Pharrell Williams, y Changes, de Faul & Wad Ad vs Pnau, completan el Top3. La entrada más importante de la semana es para Lana del Rey, que coloca su West Coast, sencillo de presentación de Ultraviolence, en el 12. Otras novedades son All of me, de John Legend, en el 21; Noche de Cuba, de José Castillo, en el 30; You and me, de Disclosure ft Eliza Doolittle, en el 33; Glow, de Anael, en el 35; y Waves, de Mr. Probz, en el 45.

Lista Promusicae: nuevo doblete de Pablo Alborán

Pablo Alborán vuelve a estar cómodamente instalado en lo más alto de la lista con Tanto. La BSO de Violetta-La música es mi mundo sigue una semana más en el segundo puesto, mientras que Melendi ocupa el tercero con Lágrimas Desordenadas. La entrada más fuerte de esta semana la encontramos en el diez: ahí se coloca El Chojin con I.R.A. (Instinto, Razón, Autobiografía).

Completan el listado de novedades semanales Ariel Rot, en el 15 con La Huesuda; Rod Stewart, en el 16 con Time; El sueño de Morfeo, en el 18 con Todos tenemos un sueño; Angy, en el 30 con Drama Queen; Joe Satriani, en el 70 con Unstoppable Momentum; Hugh Laurie, en el 71 con Didn’t it rain; Zaz, en el 72 con Recto Verso; y la BSO de El Gran Gatsby en el 80, una buena excusa para escuchar el tema de Lana del Rey, Young and beautiful. En el videoclip, claros guiños a las escenas en las que aparecía la orquesta en Fantasía.

En la lista de canciones, Pablo Alborán está en lo más alto con Quien, mientras que en el 19 debuta Live it Up de Jennifer Lopez y Pitbull y en el 22, #beautiful, de Mariah Carey y Miguel.

El gran Gatsby

En 1925 F. Scott Fitzgerald publicaba la que ha terminado siendo su obra más conocida: El gran Gatsby. Aunque fue muy bien recibida por la crítica, no repitió el éxito de ventas de los dos primeros libros de Fitzgerald y no fue hasta unos años después de la muerte de su autor en 1940 cuando la historia de Gatsby empezó a ser considerada como uno de los mejores ejemplos de lo que se suele llamar “la gran novela americana”. Seguramente, gran parte de la visión que tenemos de cómo era la sociedad estadounidense de los años 20 es consecuencia de cómo describió Fitzgerald esos años de prosperidad económica, contrabando de alcohol, mujeres de melena y falda cortas y mucho jazz. Gatsby y los personajes que le rodean se han terminado convirtiendo en arquetipos y son múltiples las referencias a ellos que podemos encontrar en libros, películas y series de televisión.

Portada original de la novela

Portada original de la novela

No es de extrañar, por tanto, que el libro haya sido llevado a la gran pantalla en numerosas ocasiones… aunque nunca con demasiada fortuna. En 1926 se rodó la primera adaptación cinematográfica de El Gran Gatsby, una película muda de la que sólo se conserva un trailer. En 1949 se rodó una versión con Alan Ladd en el papel protagonista mientras que en 1974 Jack Clayton se encargó de dirigir la que es la adaptación más conocida hasta la fecha. A pesar de su exquisita dirección artística y de la presencia en el reparto de Robert Redford y Mia Farrow, la película fue muy mal recibida por la crítica, que la calificó de “carente de vida y alma”. Veremos qué pasa con la que se está vendiendo como la adaptación definitiva de la obra de Fitzgerald y una de las películas de la temporada. El director de Moulin Rouge! y Australia, Baz Luhrmann, vuelve a trabajar con Leonardo DiCaprio después de aquella adaptación contemporánea que hicieron de Romeo y Julieta en 1996. Carey Mulligan, Tobey Maguire, Isla Fisher y Joel Edgerton completan el reparto de un título que terminó de rodarse en enero de 2012 y que, supuestamente, iba a estrenarse el pasado mes de diciembre para optar a la lucha por los Oscars. Aunque los retrasos no suelen ser buena señal, las primeras imágenes que se han visto de El Gran Gatsby nos permiten adivinar que Luhrmann ha creado un espectáculo visual donde ha dado rienda suelta al barroquismo y la extravagancia que han terminado convirtiéndose en sus señas de identidad. Por supuesto, otra característica de sus películas es que cuentan con una cuidada banda sonora. En esta ocasión, entre los artistas que sonarán en El gran Gatsby están Bryan Ferry, Jack White, The XX, Gotye, Lana del Rey, Florence + The Machine o Beyoncé y André 3000 haciendo una versión del Back to Black de Amy Winehouse. Algunos de ellos suenan en el trailer de la película.


¿Estará el contenido a la altura del envoltorio? El 17 de mayo lo sabremos.

Paraíso

Paradise

Tanto hablar de que hemos nacido para morir tenía que llevar lógicamente a hablar del Paraíso. Me dices que sigues enganchada a los hombres mayores mientras iniciamos el viaje, hombre mayores como ese tal Yayo al que tanto cantas. Pararemos en cada motel antiguo que parezca salido de una vieja película de los cincuenta o de los sesenta. Jugaremos al pinball. Recorreremos el desierto como si fuéramos motoristas legendarios. Simplemente montaremos en el coche y nos dejaremos llevar. A veces sospecho que buscas una América que ya no existe más que en fotografías. James Dean, Marilyn, Elvis, Jesucristo, Jim Morrison. A veces te vuelves vulgar y dices que el chocho te sabe a pepsicola, y yo no te digo nada, pero pienso que soy más de la fanta naranja. Para compensar, citas a Walt Whitman y cantas a la electricidad del cuerpo, o al cuerpo eléctrico, o a los cuerpos en los que pareces buscarte y no encontrarte. Y entonces decides pararte en un bar y subirte al escenario, ese lugar donde te divierte dar vueltas sobre ti misma, ausente, para cantar Blue Velvet en un karaoke. Un enano aparece y te apaga la música. Y tú te ríes. Y yo me pregunto si esto es una película de David Lynch o simplemente juegas a ser un personaje. Creo que yo también juego a creerme tu personaje de ángel en tierra de dioses y monstruos, o de groupie que simula ser una auténtica artista, y por eso nos llevamos tan bien. Yo también echo de menos décadas que no viví e idolatró a cantantes que no conocí. Y al final, ¿dónde está el paraíso? ¿En Bel Air? Y por cierto, ¿has pensado ya qué vestido te pondrás para ir a la ceremonia de los Grammy? ¿Algo de HyM? Nos vemos en mayo.