Promusicae: monotonía en nuestra lista

La lista de ventas española se actualiza los miércoles y yo debería hablar de ella ese día, pero es que su interés suele ser bastante reducido y comienza a darme pereza. Esta semana Alejandro Sanz sigue en el número uno con Sirope (difícilmente se me podría ocurrir un título menos apropiado para un disco de Sanz, la verdad), los Gemeliers caminan hacia la adolescencia en el número dos con Mil y una noches, y Pablo Alborán aguanta en el tres con Terral. La entrada más fuerte de la semana es para Xoel López, que se coloca en el sexto puesto con Paramales. Sigue sin ser Deluxe, está más cerca de Lovely Luna, parece menos aburrido que su trabajo anterior. La otra novedad dentro del Top10 es la de L.A. con From the City to the Ocean Side y su curioso tinte rubio en la portada.

El resto de novedades de la semana se completa con Giralunas, de Natalia Lafourcade y Leiva, en el 13; la caja The Studio Albums 1992-2011 de Dream Theater, en el 42; Con el alma encendida, de Manu TunorioTenorio, en el 45; Forever, de Alesso, en el 65; la reedición de Arañando la Ciudad de Ramoncín por su 35º aniversario, en el 73 (sí, es el disco de “litros de alcohol corren por mis venas”); el disco homónimo de CD9 en el 86; Balas y chocolate, de Lila Downs, en el 97; y Lo malo que nos pasa, de Francisco Nixon, en el 100.

Y si hay monotonía en la lista de discos, la de canciones parece fosilizada desde que se cuentan las reproducciones en los servicios de streaming para confeccionarla. Las siete primeras posiciones de esta semana son las mismas que la semana pasada y con El Perdón, de Nicky Jam y Enrique “sin dedos” Iglesias en lo más alto. Lo más destacado sería la subida desde el 75 hasta el 8 de Heroes, de Mans Zelmerlow, la ganadora del festival de Eurovision: otras apariciones eurovisivas en la lista son la de Amanecer, de Edurne, en el 50, y Conchita, el disco de Conchita Wurst, que en su segunda semana en lista está en el 82, lo que la convierte en la artista pop más popular surgida de Austria desde Mozart y Falco. La entrada más fuerte es la de Waiting for love, de Avicii, en el 53.

DCode: crónica comprimida del festival

Dcode

Es cierto: Madrid no tiene un festival como el Primavera Sound, ni como el FIB o el Low Cost, pero por lo menos tenemos el DCode. Emplazado en el campus de la Complutense, a pocos metros de la facultad de periodismo y de la Moncloa, el Dcode nos ha ofrecido la oportunidad de ver en un solo día y a muy buen precio a una selección de grupos más que interesantes. El éxito de público de esta última edición es la mejor demostración de que la propuesta ha sido acertada. Eso sí, cabe preguntarse si el recinto no debería ser un poco más amplio para dar cabida a todo el mundo, si el emplazamiento de los distintos escenarios es el más idóneo o si la oferta de comida y bebida fue suficiente (y viendo como durante el concierto de Capital Cities parecía que las existencias de cocacola y refrescos empezaban a escasear, está claro que no).

Pero vamos con lo importante de un festival: la música. Cuando llegamos al recinto, Varry Brava estaba terminando su concierto exhibiendo su querencia por ciertos sonidos propios de ese pop español de los ochenta que quería ser atrevido, elegante y sofisticado. A continuación fue el turno de Izal, grupo que está demostrando que se puede alcanzar el éxito desde la autogestión y que la sombra de Vetusta Morla y de Héroes del Silencio en el rock nacional es alargadísima.

A las seis y media salía al escenario John Grant deleitando al público desde el primer momento con su excelente voz. El veterano cantante, que inició su carrera en solitario en 2010 después de varios años junto al grupo The Czars, es uno de los nombres favoritos de la crítica y en los 45 minutos que duró su concierto demostró el porqué gracias a un repertorio en el que suena como un crooner clásico al que le gustara juguetear con la música electrónica. Grant es un híbrido entre Bryan Ferry y Elton John al que no le diera miedo hablar abiertamente de su homosexualidad y su vida personal. Y aunque quizás hubiera pegado más escucharle en una sala pequeña a altas horas de la madrugada, su concierto fue uno de los grandes momentos de la jornada.

L.A. tomo el testigo de Grant con sus sonidos herederos del grunge de los 90 que han conseguido que Dualize, su tercer trabajo, hayan llegado a un público bastante amplio. Los que ya se han convertido en un grupo de masas son Love of Lesbian, en cuyo concierto no faltaron temas como Club de fans de John Boy, Belize o Segundo asalto, cantada a dúo con Eva Amaral. Antes de que acabaran nos acercamos al tercer escenario -donde también actuaron grupos como Reptile Youth o Kostrok- para ver a Mø, cantante danesa a medio camino entre Lana del Rey y Charli XCX que ha conseguido llamar la atención del panorama indie gracias a un puñado de singles. Vistas la actitud y la energía que derrochaba en el escenario y la contundencia electrónica de sus canciones, sospecho que puede sobrevivir al hype.

Pasaban ya las nueve de la noche y llegaba la hora de ver a los grandes nombres del festival. Después de unos Foals un tanto desconcertantes, Vampire Weekend salieron al escenario. Es curioso, a priori, que un grupo que se cuenta entre los favoritos de algunos de los hipsters más intelectualoides tenga una actitud tan cercana y simpática sobre el escenario. Al fin y al cabo, escuchando sus canciones, uno se da cuenta de que, influencias africanas aparte, su sonido no está muy alejado del pop y el rock más clásicos. Recordemos, eso sí, que en el mundo de la música a veces es más complicado conseguir canciones sencillas y directas que revestir tus composiciones de épica grandilocuente.

Amaral están ya por encima de las absurdas discusiones sobre sí son indies, mainstream o perros verdes. Eva anunció que con este concierto ponían final a la etapa marcada por Hacia lo Salvaje para comenzar a pensar en un nuevo disco. Su hora de actuación se centró principalmente en su último trabajo, aunque también tuvieron tiempo para presentar un nuevo tema, Unas veces se gana y otras se pierde, que nos recordó a los primeros temas de Arcade Fire. Amaral cerró su concierto con la siempre potente Revolución y las masas se prepararon para ver a los cabezas del cartel: Franz Ferdinand.

El grupo de Alex Kapranos acaba de publicar su cuarto disco y venía con la obligación de presentarlo, pero la verdad es que, viendo la fluidez y la coherencia con la que iban intercalando viejas y nuevas canciones, nadie diría que temas como Evil Eye o Right Action apenas llevan un par de semanas en el mercado. Durante hora y media Franz Ferdinand derrocharon energía y no dejaron que el ritmo decayera en ningún momento gracias a una actitud irreprochable sobre el escenario y un repertorio lleno de grandes temas como No you girls, Take me out, Ulysses, Do you want to o ese Can’t stop feeling que mezclaron con el inmortal I feel love de Donna Summer. La única pega que se les puede poner es no haber reservado alguno de sus grandes clásicos para un bis que quedó algo descafeinado, solos de batería a ocho manos aparte.

Agotados de tanto botar, pusimos fin a nuestro paso por el DCode mientras Capital Cities convencían al público de que tienen argumentos suficientes para lograr ser más que la One Hit Wonder a la que el exito masivo de Safe And Sound parece haberles condenado. Pop electrónico, cazadoras blancas, actitud desacomplejada, un trompetista en la banda y versiones del Staying Alive de los Bee Gees son sus armas para conseguirlo.

Lista Promusicae: Número uno para Manel

Manel se han colocado en lo más alto de la lista de discos más vendidos de España con Atletes, baixin de l’escenari, un trabajo que les confirma como el grupo catalán más importante del momento con su mezcla de indie y folk.

Otros tres discos debutan en el top 10: Michael Bublé en el 4 con To be loved; el cantautor gallego Andrés Suárez en el 5 con Moraima, un disco de nuevas y viejas canciones grabado en directo; y Paula Rojo, concursante de La Voz, en el 6 con Érase un sueño. En el 11 aparece un nuevo recopilatorio de grandes éxitos de Bruce Springsteen, Collection 1973-2012, mientras que L.A., uno de los grupos más interesantes del indie nacional, consigue colocar en el 14 su trabajo más reciente, Dualize.

Las novedades de la semana se completan con Miguel Campello, en el 15 con Chatarrero 2. Pájaro que vuela libre; The Lumineers, en el 59 con su disco homónimo; Fall Out Boy, en el 67 con Save Rock & Roll; la recientemente desaparecida Sara Montiel, en el 70 con Inolvidable; y Olly Murs, que se cuela en el 94 con Right Place, Right Time.

Por su parte, en la lista de canciones más vendidas Pîtbull y Christina Aguilera repiten en lo más alto con Feel this moment. Lo más destacable de la semana son el debut de Daft Punk en el tercer puesto con Get Lucky y el hecho de que Psy ya esté en el 7 con Gentleman. También debuta, en el 48, I could be the one, un tema de Avicii y Nicky Romero que fue número uno en el Reino Unido y que debería ser uno de los éxitos para bailar del próximo verano.

Al menos es mejor que lo de Te pintaron pajaritos