Premios Goya: estos son los nominados

la gran familia española

El cine español sobrevive a pesar de sí mismo, de la subida del IVA y de los prejuicios de un amplio sector del público que sigue pensando que las películas que se producen en España se reducen a cintas de travestis almodovarianos y dramas de posguerra. Son esas mismas personas que luego van en masa a ver Lo Imposible, El Orfanato o la saga de Torrente, o que regalan audiencias millonarias a Lo que se avecina o El tiempo entre costuras. ¿Incoherencia generalizada? Seguramente. Hecha esta introducción, pasemos a analizar las nominaciones a los Premios Goya de este 2013.

Por primera vez, cinco películas optan al máximo galardón. Se trata de La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, la gran favorita de la noche con 11 nominaciones; Caníbal, de Manuel Martín Cuenca, con 8 nominaciones; 15 años y un día, de Gracia Querejeta, con 7 nominaciones, la cinta que la Academia eligió -sin suerte- para representarnos en la próxima edición de los Oscar; Vivir es fácil con los ojos cerrados, de David Trueba, con 7 nominaciones; y La Herida, de Fernando Franco, con 6 nominaciones. A pesar que con 10 candidaturas es la segunda película con más nominaciones de esta edición, Las brujas de Zugarramurdi, de Alex de la Iglesia, se ha quedado fuera de los premios más importantes. Por su parte, Los Amantes Pasajeros, de Pedro Almodóvar opta a un único galardón en la categoría de Mejor Diseño de Vestuario.

De las cinco candidatas a Mejor Película el que se queda fuera de la nominación a Mejor Director ha sido el debutante Fernando Franco, que competirá en la categoría de Dirección Nóvel con Neus Ballús (La Plaga), Jorge Dorado (Mindscape) y Rodrigo Sorogoyen (Stockholm). Querejeta y Trueba ya han estado nominados por su trabajo como directores, mientras que Sánchez Arévalo y Martín Cuenca es la primera vez que optan al Goya en esta categoría. Arévalo, Trueba y Franco junto con Enric Rufas también optan al premio al Mejor Guión Original, así como los guionistas de 3 Bodas de más, Pablo Alén y Breixo Coral. En la categoría de Mejor Guión Adaptado nos encontramos con Caníbal (Manuel Martín Cuenca y Alejandro Hernández), Alacrán enamorado (Santiago A. Zannou y Carlos Bardem), Todas las mujeres (Alejandro Hernández y Mariano Barroso) y Zipi y Zape y el club de la canica (Jorge A. Lara y Francisco Roncal).

En el apartado interpretativo, nos encontramos con cuatro veteranos en esto de los Goya en la categoría de mejor actor protagonista: Tito Valverde (15 años y un día), Javier Cámara (Vivir es fácil con los ojos cerrados), Antonio de la Torre (Caníbal) y Eduard Fernandez (Todas las mujeres). De los cuatro, Cámara es el único que no tiene un Goya en su casa. Entre las nominadas a mejor actriz protagonista, cuatro caras jóvenes: Inma Cuesta (3 bodas de más); Aura Garrido (Stockholm); Nora Navas (Todos queremos lo mejor para ella) y la ganadora de la Concha de Plata en el último Festival de San Sebastián, Mariam Álvarez (La Herida). Ella es la gran favorita y también la única de las cuatro que nunca ha optado a un Goya. En las categorías de interpretación de reparto, volvemos a encontrarnos con nombres habituales de los premios: Carlos Bardem (Alacrán Enamorado), Juan Diego Botto (Ismael), Antonio de la Torre y Roberto Álamo (ambos por La Gran Familia Española) en el apartado masculino; y Terele Pávez (Las brujas de Zugarramurdi), Maríbel Verdú (15 años y un día), Nathalie Poza (Todas las mujeres) y Susi Sánchez (10.000 noches en ninguna parte). Personalmente, echo en falta a Verónica Echegui en la categoría de Mejor Actriz de Reparto por su trabajo en La Gran Familia Española, así como a Miquel Fernández por su trabajo en esa misma película.

En la categoría de revelación, un premio que quizás la Academia debería plantearse eliminar, nos encontramos a Berto Romero -sí, ese Berto- (3 bodas de más); Hovik Keuchkerian (Alacrán Enamorado); Patrick Criado (La Gran Familia Española) y Javier Pereira, que ya está bastante revelado a estas alturas de su carrera (Stockholm); así como a Belén López, un rostro habitual de la televisión española (15 años y un día), María Morales (Todas las mujeres), Olimpia Melinte (Caníbal) y Natalia de Molina (Vivir es fácil con los ojos cerrados).

Como curiosidades variadas, nos encontramos a Emilio Aragón doblemente nominado en las categorías de Mejor Música Original y Canción Original -compuesta junto a Julieta Venegas- por su trabajo en A Night in Old Mexico, su segunda cinta como director. Pat Metheny, prestigioso guitarrista de jazz con veinte premios Grammy en su haber, también opta al Goya por la banda sonora de Vivir es fácil con los ojos cerrados, junto a Oscar Navarro por La Mula y Joan Valent por Las Brujas de Zugarramurdi. La categoría de Canción Original se completa con el tema Rap 15 años y un día, de 15 años y un día (una de sus compositoras es Cecilia Blanco, integrante de La Década Prodigiosa en sus mejores tiempos), De cerca del mar, de Fernando Arduán, para Alegrías de Cádiz, y Do you really want to be in love? del estadounidense Josh Rouse, para La gran familia española.

Aunque 2013 no ha sido un año especialmente brillante para el cine español en lo referente a la taquilla, hay que destacar que entre las candidatas a los diferentes Goyas nos encontramos con mucha mayor variedad que en la edición del año anterior en la que tres o cuatro títulos se repetían en casi todas las categorías. Además de las películas ya mencionadas, nos encontramos con, entre otras, cintas como Los últimos días, que puede ganar el premio en las categorías de Diseño de Producción y Efectos Especiales; Grand Piano, presente en la categoría de Maquillaje y Peluquería; Gloria y El Médico Alemán, entre las candidatas a Mejor Película Iberoamericana; o Justin y la espada del valor y Futbolín, en la categoría de Largometraje de Animación. Los ganadores lso sabremos el próximo 9 de febrero.

PELÍCULAS IMPERFECTAS

Habitualmente, las mejores películas del año suelen estrenarse en primavera, por aquello de la temporada de los Oscars y demás. Después, llega el verano con sus absurdos blockbusters y sus películillas facilonas al estilo «Arrástrame al infierno». En otoño vuelve a haber estrenos interesantes. De hecho, suele ser buena época para las producciones nacionales… ¿Será por qué hay menos competencia? ¿Por el Festival de San Sebastián? ¿Por qué hay que elegir candidata al Oscar? ¿Por los Goya? ¿Por casualidad?

El caso es que durante estas últimas semanas he visto una película realmente mala llamada «Enemigos Públicos», de la que creo que sería conveniente hacer una revisión paródica en un visionado grupal, y varias películas que, sin llegar a ser perfectas, contienen grandes momentos y no se las puede considerar fallidas. Ya sabéis que a veces es mejor ser apasionadamente imperfecto que fríamente perfecto.

District 9

La primera de este grupo sería «Distrito 9». Cuando termina la película y uno piensa un poco en el argumento, puede divertirse encontrando incongruencias y absurdos varios en el guión. Pero durante el visionado uno no se da cuenta de ellos porque se sube a una montaña rusa de tensión que va en aumento conforme va avanzando la trama. De hecho, la primera media hora puede considerarse muy aburrida, pero de repente… un noparar. La lectura de la película como metáfora del Apartheid puede ser adecuada, pero a mí la situación de los alienígenas que llegan a nuestro planeta en una gigantesca pero inservible nave espacial y que son recluidos en un campamento controlado me hizo pensar más en los inmigrantes ilegales que llegan en pateras al Primer Mundo y son encerrados en campos de control en espera a poder deshacernos de ellos. El trabajo de su protagonista, Sharlto Copley, que no quería ser actor y que debuta con esta película, me pareció realmente brillante, una transformación de pardillo insoportable a heroico antihéroe que ha debido requerir mucho sudor y esfuerzo físico.

gordos

Después llegó la hora de ver «Gordos», la segunda película de Daniel Sánchez Arévalo. Después de «Azuloscurocasinegro», el director podía haber apostado por lo fácil y seguir haciendo títulos constumbristas de personajes juveniles, pero afortunadamente ha decidido arriesgar y hacer una pelicula coral y más intelectual que emocional, al estilo de Paul Thomas Anderson en «Magnolia». Eso sí, al igual que a éste, la película se ve lastrada por ese exceso de ambición y las historias terminan prolongándose demasiado. Llega un momento en que uno siente que ya está todo dicho sobre los personajes y que los últimos quince minutos terminan siendo un tanto superfluos. El trabajo de los actores resulta bastante bueno en general, aunque algunos destacan por arriba como Antonio Delatorre, María Morales o la debutante Leticia Herrero, mientras que otros lo hacen por abajo, como Pilar Castro o Adam Jerziesky.

Bastardos sin gloria

Quentin Tarantino llevaba años queriendo hacer una película al estilo «Doce del patíbulo» y por fin ha estrenado «Malditos Bastardos», una película que reune lo mejor y lo peor de un director que unas veces parece estar autoparodiándose y otros nos sorprende con planos geniales y sus diálogos marca de la casa. La película se compone de una serie de largas set-pieces, más o menos relacionadas entre sí. Paradójicamente, a mí lo que menos me interesó de la película fueron los bastardos sin gloria. En cambio, la larga escena en la taberna con Diane Kruger demostrando que puede ser buena actriz cuando lo hace en alemán o toda la historia de la joven judia francesa y el héroe de guerra nazi cinéfilo me parecen de lo mejor del año. También hay que reconocerle a Tarantino que nadie más que él se atrevería a jugar así con la Historia sin que el público se sienta insultado. Aunque puede que sí algo estafado… ¿Deberíamos exigir a Tarantino que madurara o probara con otros estilos o géneros? ¿O es precisamente su irreverencia y recuperación de viejos iconos y estilos cinematográficos -algunos detractores lo llaman plagio- lo que le hace original?

El secreto de sus ojos

Por último, anoche vi «El secreto de sus ojos», el anodino título de la última película de Juan Jose Campanella. Yo soy de los pocos a los que no les gustó «El hijo de la novia», así que fui un tanto arrastrado al cine por Diego. He de decir que, aunque tiene el típico problema de las películas argentinas consistente en lo mucho que hablan, hablan y hablan, esta película que gira en torno a la resolución de un crimen que marcó la vida de sus protagonistas es más que notable. De hecho, tiene tres escenas casi magistrales: una comienza con un plano aéreo de un partido de fútbol, otra consiste en un interrogatorio y la última es su escalofriante clímax. Muy recomendable. Por cierto, Ricardo Darín se parece cada día más a Corredero.