Archivo de la etiqueta: Adele

UK vs USA: Lo más vendido del año

Seguimos repasando lo que ha dado de sí 2012 echando un vistazo a lo más vendido en Reino Unido y Estados Unidos durante los últimos doce meses. Hay nombres que se repiten a ambos lados del Atlántico, pero también curiosas diferencias. La más notable es que el disco más vendido en UK, Our Version of Events, de Emeli Sandé, con ventas superiores al millón de copias, no ha existido para los estadounidenses. En Estados Unidos, según los datos del Billboard, el disco más exitoso del año ha sido, una vez más, 21 de Adele. En su país natal, 21 ha conseguido ser el segundo disco más vendido del 2012: desde que se editó en enero de 2011 sus ventas en todo el mundo superan las venticinco millones de copias. Y eso habiendo publicado sólo tres sencillos y pasando de hacer videoclips para sus temas. Skyfall, por cierto, ha terminado vendiendo más de medio millón de copias en Reino Unido.

El top5 de discos más vendidos en el mercado británico se completa con la ópera prima de Ed Sheeram, +; Born to Die, de Lana del Rey (que en la lista anual del Billboard, en cambio, sólo consigue colocarse en el puesto 70. En todo el mundo, han sido más de tres millones las copias que ha vendido) y Take me home, de One Direction. En Estados Unidos, nos encontramos con el disco navideño de Michael Bublé en el segundo puesto, seguido de Take Care, de Drake; Red, de Taylor Swift; y Up all night, de One Direction. Destacables son las posiciones conseguidas por grupos como Mumford & Sons (Babel es el sexto disco más vendido en UK, séptimo en USA), Coldplay (Mylo Xyloto se coloca en el 9 en UK y en el 17 en USA) o The Black Keys (El Camino termina 2012 en el puesto 38 en UK y en el décimo en USA). Yo pronostico que Lonely Boy acabará sustituyendo al Seven Nation Army de The White Stripes en estadios y cierres de discotecas.

En cambio, no creo que estén muy contentos con sus resultados anuales artistas como The Killers (Battle Born se coloca en el puesto 27 en UK y en el 140 en USA), Muse (The Second Law está en el 32 en UK y en el 154 en USA) o Madonna (MDNA no está entre los cuarenta discos más vendidos en UK este 2012, mientras que en USA ha conseguido colocarse en el 44).

En lo referente a sencillos, la coincidencia es total en el mercado británico y estadounidense: Las tres canciones del año han sido We Are Young, de Fun. ft Janelle Monae; Call me maybe, de Carly Rae Jepsen; y Somebody that I Used to Know, de Gotye ft Kimbra en lo más alto de ambas listas.

Considerando los millones de copias vendidas en todo el mundo de esta canción y el hecho de que su disco Making Mirrors también se ha vendido bastante bien (termina el año en el puesto 27 del Billboard y unas ventas mundiales que se acercan a los dos millones), Gotye ha ganado suficiente dinero como para no tener que preocuparse por ser una “One Hit Wonder”. Por su parte, Fun. ha colocado Some Nights en el puesto 14 de los sencillos del 2012 para el Billboard, mientras que su disco ha terminado también el año en una buena posición (23 en UK y 20 en USA). Peor lo tiene Carly Rae Jepsen, cuyo disco no aparece por ninguna parte, y sólo puede presumir de haber tenido otro pequeño éxito gracias a su dueto con Owl City, Good Time (puesto 38 en USA).

En UK, el top 5 se completa con Titanium, de David Guetta ft Sia (puesto 24 en USA), e Impossible, de James Arthur. En USA, el cuarto y el quinto puesto son para Payphone, de Maroon 5 (puesto 9 en UK), y Lights, de Ellie Goulding, un éxito tan tardío como sorprendente. ¿Y Gangnam Style? Pues termina el año como sexto sencillo más vendido en UK y en el 47 para Billboard.

Lista UK: Malas noticias para Mika y para Adele.

La lista británica de discos más vendidos ha visto esta semana como Mumford & Sons vuelven al número uno. Babel se ha convertido ya en uno de los diez discos más vendidos este año en las islas, con unas ventas de alrededor de 275.000 copias… y lo que les queda. En el segundo puesto debuta Halcyon, de Ellie Goulding, cuyo Lights, sencillo de su primer trabajo, sigue siendo un inexplicable éxito superventas en Estados Unidos. Long Wave, el disco en el que el líder de la ELO, Jeff Lyne, hace versiones de algunos de los temas que le marcaron durante su infancia, debuta en el 7 (hay dos discos de grandes éxitos de la Electric Light Orchestra en el Top 10, por cierto). All Time Low se colocan en el 9 con Don’t Panic; los estupendos Tame Impala entran al 14 con Lonerism;y Kiss aparecen en el 21 con el vigésimo disco de su carrera, Monster. Tenemos que bajar hasta el 24 para encontrarnos con el tercer disco de MIKA, el muy recomendable The Origin of Love. En España ha conseguido entrar al puesto undécimo, mientras que en Francia, país donde le adoran, fue número uno.

Adele ha vendido en nueve días 176.000 copias de Skyfall, pero no ha conseguido ser el sencillo más vendido esta semana. Sacarlo a la venta un viernes es lo que se lo ha impedido, al dividirse las ventas en dos semanas diferentes… cosa que ha beneficiado a Swedish House Mafia. El trío de DJs escandinavo, que ha anunciado que se separará cuando complete su actual gira, consigue su primer número 1 en la lista inglesa gracias a Don’t you worry child.

¿Qué mas encontramos entre los 100 sencillos más vendidos en UK? Pues que Leona Lewis consigue el noveno top10 de su carrera con Trouble, colocándolo en el séptimo puesto; que el maravilloso Woodkid aparece en el 57 con Run Boy Run; y que en el 66 debuta el mismísimo Michel Telo con su Ai se eu te pego. Terror.

Mi nombre es Bond, James Bond. Y ésta es mi canción.

Hoy se cumple el cincuenta aniversario del estreno de James Bond contra el Doctor No, la primera adaptación cinematográfica de las aventuras del espía británico creado por Ian Fleming en 1953. Es indudable que, a lo largo de estas cinco décadas, Bond se ha convertido en parte indispensable de la cultura popular, un personaje icónico rodeado de una serie de rasgos personales e inconfundibles. Parte imprescindible de esta mitología es la música y las canciones que le han acompañado a lo largo de estos años.

Así comenzaba la primera película de 007, con esa melodía inconfundible y eternamente ligada a James Bond. El tema fue compuesto por Monty Norman con arreglos de John Barry. Ambos compositores se han enfrentado en varias ocasiones por la autoría del mismo, fallando siempre los tribunales en favor de Norman. Barry, por su parte, puede presumir de haber sido el músico que más veces se ha hecho responsable de la banda sonora de una película de James Bond: once películas llevan partituras compuestas por él, comenzando por la segunda entrega de la saga, Desde Rusia con amor. Aunque los títulos de crédito iniciales vienen acompañados por un tema instrumental, al final de la película sí que se escucha una versión cantada de la misma e interpretada por Matt Monro. Sería en Goldfinger cuando, por fin, los títulos de crédito de una película Bond vendrían acompañados por una canción, el tema por el que Shirley Bassey siempre será recordada.

Shirley Bassey iba a ser también la encargada de cantar el tema de la siguiente aventura cinematográfica de James Bond, Operación Trueno, pero fue sustituida después por Dionne Warwick. En el último momento, la canción, titulada Mr Kiss Kiss Bang Bang, fue desechada por el productor de la serie, Albert R. Broccoli, ya que no incluía el nombre de la película en la letra, siendo finalmente Tom Jones el responsable de cantar Thunderball . En Sólo se vive dos veces sería Nancy Sinatra la elegida para cantar You only live twice, un tema que fue sampleado por Robbie Williams en Millenium y que fue utilizado en la brillante secuencia final con que se cierra la quinta temporada de Mad Men.

La exigencia de tener que utilizar el título de la película como parte de la canción fue lo que hizo que John Barry decidiera que 007 al servicio de su majestad arrancara con un tema instrumental. De todas formas, la película sí que contiene una canción original compuesta por Barry y el letrista Hal David: We have all the time in the world, interpretada por Louis Armstrong. Diamantes para la eternidad significaría no sólo la vuelta de Sean Connery como James Bond sino también la de Shirley Bassey como intérprete de la canción de la película: Diamonds are forever. En 1973 Vive y deja morir traería dos novedades a la saga Bond: Roger Moore interpretaba por primera vez al agente y John Barry era sustituido por George Martin. Los encargados de componer el tema central de la película fueron Paul McCartney y su esposa Linda, consiguiendo que Live and let die fuera, aparte de un gran éxito, la primera canción de una película Bond en optar al Oscar, aunque la estatuilla fue finalmente para The way we were, interpretada por Barbra Straisand para la película Tal como éramos.

John Barry volvería al universo Bond como compositor de El hombre de la pistola de oro. La canción, interpretada por la escocesa Lulu, también conocida por haber ganado el festival de Eurovisión en 1969, es considerada una de las peores de toda la serie -al igual que la película- y fue un fracaso comercial. Las cosas cambiaron para La espía que me amó, cuyo tema central, Nobody does it better, interpretado por Carly Simon, conseguiría ser candidato al Oscar (en esta ocasión el premio se lo llevó You light up my life, de Debby Boone), además de ser la primera canción de la serie en no titularse como la película a la que acompaña. Para Moonraker, John Barry barajó la posibilidad de trabajar con Frank Sinatra para optar después por Johnny Mathis, quien abandonaría el proyecto pocas semanas antes de la fecha de estreno marcada para la película. Barry ofreció la canción a Kate Bush, quien la rechazó, y finalmente fue, de nuevo, Shirley Bassey la elegida para interpretarla.

El primer título de James Bond en la década de los ochenta fue Sólo para sus ojos. Bill Conti fue el encargado de componer la banda sonora y Sheena Easton quien cantó el tema central (Blondie habían escrito una canción para la película que fue rechazada y se negaron a cantar el compuesto por Conti). Además de ser la única vez en la que la intérprete del tema es la protagonista de los títulos de crédito, For your eyes only fue candidata al Oscar… pero esa vez el premio fue para Arthur’s Theme, de Christopher Cross. En Octopussy fue Rita Coolidge la encargada de cantar All time high, recientemente destrozada por Mark Whalberg en Ted. Para Panorama para matar, la última película protagonizada por Roger Moore como James Bond, se escogió a Duran Duran para interpretar el tema central. A view to a kill se convertiría en la única canción de todas las películas de Bond en conseguir el número uno en el Billboard estadounidense.

007: Alta Tensión fue la primera película con Timothy Dalton como James Bond y la última que tuvo como compositor a John Barry. Intentando repetir el éxito conseguido por Duran Duran, los productores contrataron a A-ha para interpretar el tema central de la cinta, pero aunque funcionó bien en Europa, The Living Daylights no consiguió entrar en el Billboard. Esta película es la primera en utilizar otra canción para los créditos finales: If there was a man, de The Pretenders. Para Licencia para matar se optó en primer lugar por Eric Clapton y el guitarrista Vic Flick como intérpretes del tema de la película, pero finalmente la escogida fue Gladys Knight con una canción basada en Goldfinger.

Seis años tardó en estrenarse la siguiente entrega de Bond, debido a conflictos legales entre varias compañías productoras por los derechos sobre las películas. Para su regreso a la gran pantalla, los responsables de GoldenEye echaron la casa por la ventana: Tina Turner interpretó el tema central de la película, compuesto por Bono y The Edge, una balada muy al estilo de la saga y, en el fondo, no demasiado original. La cosa habría sido muy diferente si los productores llegan a optar por el tema presentado por Ace of Base, quienes lo publicarían posteriormente con el título de The Juvenile. Sheryl Crow tampoco resultó ser la opción más adecuada para cantar el tema central de El mañana nunca muere, siendo rechazadas otras canciones propuestas por grupos como Pulp o Saint Etienne. David Arnold, que se estrenaba como compositor para la serie después de las duras críticas que recibió Eric Serra por su trabajo para GoldenEye compuso un tema para k.d. lang llamado Surrender que se oye en los créditos finales y en varios momentos de la película. Mucho mejor resultado dio la elección de Garbage como intérpretes del tema central de El mundo nunca es suficiente.

En 2003 Madonna consiguió añadir otro Razzie a su colección personal ganando el premio a peor actriz secundaria por su cameo en Muere otro día. Sin embargo, también puede presumir de que Die another day sea la canción más exitosa de la serie desde A view to a kill, de Duran Duran… además de ser, seguramente, la menos “bondiana” de todas ellas. Para Casino Royale, con Daniel Craig interpretando por primera vez al agente secreto, los productores querían un cantante masculino que pudiera reflejar el retorno de la serie a un estilo más realista y oscuro. Chris Cornell, cantante de Soundgarden, fue el escogido y su You know my name suena varias veces a lo largo de la película en lugar del clásico tema instrumental de James Bond, que, apropiadamente, sólo aparece al final de la cinta.

Con Quantum of Solace, quinto y último trabajo hasta la fecha de David Arnold como compositor para la serie Bond, se barajaron los nombres de Amy Winehouse y Duffy para interpretar el tema central de la película, optándose finalmente por el extraño dúo formado para la ocasión por Jack White y Alicia Keys para cantar Another way to die. Y por fin, después de meses de rumores, llegamos a Skyfall, la canción con la que Adele se incorpora a este selecto club de artistas que han interpretado un tema para James Bond.

Compuesto por la propia Adele y el productor Paul Epworth, ¿conseguirá Skyfall convertirse en la canción Bond más exitosa comercialmente de la saga? ¿Será la primera en llevarse el Oscar? ¿Estarán los títulos de crédito a la altura de las expectativas? Para esto último, habrá que esperar al 26 de octubre para saberlo.

Lista UK: repaso de los primeros seis meses de 2012

La lista inglesa de discos estrena nuevo número 1: Living things, de Linkin Park, cuya fórmula combinada de rock, metal y rap parece no cansar a sus seguidores. En el número dos, con sólo tres mil copias vendidas menos, debuta Overexposed, el cuarto trabajo de Maroon 5. Como curiosidades de la semana tenemos la entrada en el 53 de Gojira, una banda francesa de heavy metal, con L’enfant sauvage; y la de los eurovisivos Jedward, en el 63, con Young Love.

Mientras tanto, la lista de sencillos estrena esta semana la canción número 1200 en ocupar el puesto más alto. El honor le ha correspondido a Will.I.Am con This is love, segundo adelanto de su próximo disco en solitario con Eva Simons como cantante invitada y la coproducción de Steve Angello, integrante de Swedish House Mafia.

En el 25 debuta el sencillo de presentación del próximo disco de Muse, escogido como himno oficial de los Juegos Olímpicos de Londres: Survival. En fin, ¿qué se podía esperar del grupo que inspiró a Stephanie Meyer para escribir las novelas de la saga Crepúsculo? Dudo mucho que nadie se pueda tomar esto en serio.

Esta semana se han dado a conocer los datos de los discos y sencillos más vendidos en Reino Unido durante los primeros seis meses de 2012. En lo que respecta a los primeros, el triunfador ha sido 21 de Adele, que ha colocado más de 600.000 copias y que, con más de cuatro millones de ejemplares vendidos desde su publicacióm, se convierte en el quinto disco de la historia más vendido en las islas. Después de Adele están Emili Sande con Our version of events, Lana del Rey y Born to Die, + de Ed Sheeram y Mylo Xyloto de Coldplay. Jessie J, David Guetta, Bruno Mars, Olly Murs y Rihanna completan el top 10. Por su parte, en lo que respecta a los sencillos, la canción más vendida en lo que va de año ha sido Somebody that I used to know, de Gotye, con más de un millón de copias venidas. La segunda plaza le ha correspondido a otra de las canciones más ubicuas de estos meses: Call Me Maybe, de la canadienses Carly Rae Jepsen, puro pop tan eficaz como facilón.

Titanium de David Guetta ft Sia, Starships de Nicki Minaj y We are young de Fun. ft Janelle Monae completan este top 5 de canciones. Y no, Madonna no aparece por ningún lado.

RESUMEN MUSICAL ANUAL

Se acaba 2011 y llega el momento de hacer los tradicionales resumenes con lo mejor del año. Esta vez me desentiendo del formato lista basada en las reproducciones de LastFM (más que nada porque las canciones que más he escuchado durante estos últimos 12 meses fueron publicadas el año pasado: 3. Sufrir, de Javiera Mena; 2. Cooler than me, de Mike Posner; 1. Bombay, de El Guincho). Además, en un año como 2011 que ha estado dominado por una artista de una manera tan evidente, no tiene mucho sentido dudar de quien ocuparía el puesto más alto de la lista. No puede ser otra que Adele.

Adele ha sido la artista del 2011, sin ninguna duda. A principios de año comenzó a sonar en las radios británicas “Rolling in the deep”, convertida ya en un clásico intemporal, y desde que a finales de enero se publicó “21”, su segundo disco, Adele no ha hecho más que acumular records de ventas con cifras que parecen de otra época: 18 semanas en lo más alto de la lista de ventas británica; 13 semanas en lo más alto de Billboard; número 1 en 24 países; 14 millones de copias vendidas que, después de los Grammys, aun serán más… Quienes pudimos verla en directo en su concierto en La Riviera pudimos comprobar que a la chica le sobra voz, simpatía y talento. “21” es uno de esos discos que se disfrutan de principio a fin, gracias a canciones como “Set fire to the rain”, “Turning Tables”, “Don’t you remember” y la emocionante “Someone like you”.

Seguramente, gran parte del éxito de Adele se deba a que el estilo clásico y sencillo de su música brilla con luz propia en un panorama musical donde, comercialmente, han triunfado en años recientes propuestas de sonidos electrónicos, artistas prefabricados y donde se ha dado más importancia a la imagen que a lo propiamente musical. Llamar la atención por parecer más diferente y original de lo que realmente se es ha sido también el secreto de Lana del Rey para llamar la atención de algo más que el público alternativo y convertirse en la próxima artista revelación. Hipnótica y grave, “Video Games” es mi canción favorita del 2011.

2011 fue también el año en que Katy Perry igualó el record de Michael Jackson al conseguir que cinco canciones de su “Teenage Dream” alcanzaran el número 1 en la lista de sencillos del Billboard; y en el que Lady Gaga publicó su segundo disco. “Born this way” es un digno sucesor de “The Fame” y acumula tantos o más aciertos musicales que “The Fame Monster”. Sin embargo, todo lo que ha rodeado a su lanzamiento, desde su horrenda portada hasta la inadecuada selección de los temas escogidos como sencillos (“Judas” o “You & I”, ¿por qué?), pasando por el patinazo del videoclip de “The edge of glory” o el absurdo aire de trascendencia con el que Lady Gaga rodea últimamente todo lo que hace no consiguen más que empañar sus méritos. Stefania Germanotta debería saber que lo que nos atrajo de ella era la frescura con la que cabalgaba encima de un delfín hinchable en “Just Dance” o la irreverencia tarantinesca de “Telephone”. Rodear “Marry the night” de un videoclip de diez minutos con aires a lo “Cisne Negro” es ridículo y contraproducente.

David Guetta volvió a publicar disco en 2011 y la huella de su estilo de hacer música de baile se siguió notando en las propuestas discográficas de artistas como Britney Spears. Maroon5 y Christina Aguilera se recuperaron de sus batacazos comerciales del 2010 con “Moves like Jagger”, un sencillo cuyo éxito pilló a todos por sorpresa. Coldplay nos sorprendió con su homenaje al “Ritmo de la Noche”. Beyoncé consiguió grandes críticas con su “4”, aunque ninguno de sus sencillos han igualado el éxito de los extraídos de “I am… Sasha Fierce”. Nicola Roberts dejó de ser la pelirroja de las Girls Aloud para sorprendernos con unos de los discos pop más brillantes del años. Selena Gomez demostró ser la chica Diseney más lista y volvió a convencerme con un sencillo tan redondo como “Love you like a love song”. Rebecca Black se convirtió en la reina de Youtube gracias a “Fiday”. Lena repitió participación en Eurovision con una canción más que interesante. Rihanna apostó por un desconocido para el gran público como Calvin Harris y consiguió uno de los mayores éxitos comerciales de su carrera con “We found love” (“Where Have You Been”, la otra canción de Rihanna producida por Harris será un éxito en 2012, seguro). Por su parte, Calvin publicó un par de sencillos este año: “Bounce” y “Feel so real”. Personalmente, me quedo con el segundo. Sin embargo, en este estilo, mi canción del año es “Changed the way you kiss me”, del zapatillero Example.

En lo que respecta a sonidos más alternativos, Bon Iver publicó su segundo disco y demostró que la electrónica también llegó a su cabaña. Tanto su disco homónimo como la segunda entrega de los Fleet Foxes, “Helplessness Blues”, son la banda sonora ideal para soportar una mañana de resaca o salir a pasar la noche al bosque, alrededor de una hoguera. Son discos que es fácil definir con la palabra “bonito” sin ninguna connotación peyorativa, como lo son también el de Girls o el tercer trabajo de Laura Marling. Precioso es también el sonido electrónico de The Sound of Arrows, quienes por fin publicaron su primer trabajo después de dos años de espera. Con su aire melancólico e influencias que van desde Vangelis a los Pet Shop Boys, “Voyager” no me decepcionó. Tampoco decepcionaron las nuevas entregas de Cutcopy, el disco de madurez de The Horrors, la clase de francés que nos dio Mika con “Elle me dit”, los sencillos que fue publicando Kanye West de su magistral “My beautiful Dark Twisted Fantasy” (a su lado Drake parece un vulgar aprendiz), o la apoteósica “How Deep Is Your Love” de The Rapture. Hace unas semanas, descubrí a otro de los artistas a los que hay que seguir la pista en 2012: Bright Light Bright Light, bautizado por los críticos británicos como “la versión masculina de Robyn”. Afortunadamente para él, es bastante más guapo.

En España, mientras tanto, el triunfador del año ha sido Pablo Alborán que saltó de las redes sociales al puesto más alto de las listas gracias a sus canciones y a la inestimable ayuda de su físico. Amaral demostraron no necesitar el apoyo de una multinacional para seguir vendiendo discos. La Oreja de Van Gogh se fue a Suecia para hacer como que renovaba su sonido. Amaia Montero no lo renovó. Russian Red dijo en una entrevista que era de derechas y se montó una absurda polémica. Virgina Labuat demostró que es lo mejor que ha salido de Operación Triunfo en años (las dos últimas ediciones no cuentan). La Casa Azul publicó, por fin, “La Polinesia Meridional” y consiguió superar las dudas que había sembrado con “Todas tus amigas”. La música en catalán alcanzó cifras de ventas muy estimables gracias a Manel y Antonia Font (“Calgary 88” es una de las mejores canciones del año). Vetusta Morla se confirmó con “Mapas” como uno de los grupos más vendedores e interesantes de este país. Sok Noel fue número 1 en la lista de sencillos de Reino Unido con su “Loka People”, Cristiano Ronaldo convirtió “Ai Se Eu Te Pego” en un éxito superventas y los 40 Principales concedieron a “Danza Kuduro” el premio a Mejor Canción en español (“Party Rock Anthem”, de LMFAO, fue la ganadora en la categoría de lengua extranjera) y con esto creo que no hace falta decir nada sobre el negro presente de la industria musical española.

2011 fue también el año en que celebramos el vigésimo aniversario de la publicación de “Never Mind” de Nirvana y del “Achtung Baby” de U2. Liam y Noel Gallagher publicaron sus primeros discos en solitario tras la ruptura de Oasis (ganó Noel, como era de esperar). Radiohead publicó “The King of Limbs”, pero ya sólo le hacen caso sus fans y críticos más entregados. 2011 también fue el año en que REM anunció su separación y en el que nos dejó Amy Winehouse, dejando un vacío irremplazable. El año que viene, más.