SVALBARD

Mientras iba al trabajo esta mañana y sentía como se me congelaba la cara, me he acordado de un sitio donde sí que hace frío de verdad: Svalbard. Ahí la tierra está cubierta de nieve y hielo prácticamente todo el año y la gente se desplaza con tríneos arrastrados por perros a través de las amplias y blancas llanuras. Los pueblos son pequeños, con casas de madera oscura. Las gentes del lugar cuentan historias sobre hermosas brujas de edades milenarias, islas que los osos polares han convertido en su propio reino y extraños lugares donde se rumorea que el Magisterio encierra a los niños que ha robado en todo el mundo para hacer siniestros experimentos con los que descubrir la auténtica naturaleza del Polvo y Sus Materias Oscuras. Al anochecer las Luces del Norte brillan en el cielo como si fueran la puerta a otros universos.

Luces del Norte

Al menos, eso es lo que recuerdo del viaje que hice por esas tierras junto a Lyra Belacqua durante los meses que estuve leyendo la trilogía escrita por Philip Pullman (“La Brujula Dorada”, “La Daga Sutil” y “El Catalejo Lacado”), una historia para jovenes de todas las edades sobre la muerte de Dios. Sí, de eso va la historia. No sé a qué mente de Hollywood se le ocurrió que podría hacer una película para toda la familia con ese material…

Durante un tiempo pensé que Svalbard era una tierra mítica, pero un día vimos en el mapamundi que decora mi cuarto de baño que no: ahí estaba Svalbard, muy al norte, un archipiélago de grandes islas perdido en el Círculo Polar Ártico. Incluso hay un pequeño islote llamado “Isla de los Osos”.

Svalbard

Lo que no hay, seguramente, son brujas, ni aeronautas que viajan en globo, ni épicas batallas entre ángeles y espectros, pero sí que es el lugar donde se custodia el futuro del planeta: en febrero de este año se abrió ahí el Banco Internacional de Semillas, un proyecto noruego para conservar millones de semillas de las especies vegetales de todo el planeta y preservarlas de cualquier posible desastre natural.

Quizás algún día la salvación de la Humanidad esté, de verdad, en Svalbard.

17 comentarios en “SVALBARD”

  1. Si la salvación de la Humanidad está en Svalbard, y Svalbard decora tu cuarto de baño… ¿debo deducir que la salvación de la Humanidad está en tu servicio? ;-)

    Me apunto los libros para leermelos, porque la peli no me gustó mucho.

  2. La peli no está mal del todo, pero traiciona el sentido del libro… por no hablar de como mutilaron el final de la historia en el montaje.

    La salvación de la Humanidad en mi baño? Cuanta responsabilidad me ha caido encima sin comerlo ni beberlo! :-D

  3. Madre mía, yo vi la película y me juramenté a mí mismo no volver a pisar la tierra de Svalbard. Quizá no haga justicia al libro, pero el que acaba casi ajusticiado fui yo al final del excremento cinematográfico.

    (Claro que, allá por mis juventudes, bien que me leía yo las trilogías de la Dragonlance…).

  4. El libro es muy recomendable! Olvidad la película!

    Virch, me suena lejanamente a serie de las ocho de la tarde o algo así… de estas que ponían entre la programación infantil y el telediario.

  5. Luces del Norte… joer, vaya anglicismo en tola ingle ^^ pero no me importa porque lo que he leído me ha gustado y es muy sugerente… ahora, que FRÍO KK, mis semillas que no se congelen ahí, juas, o al menos no conmigo cerca XD

  6. Es que lo de la peli realmente es una pena, ya que no le hace justicia, repito.

    Aclaro que el anglicismo está metido adrede, pero es que me sonaba mejor en el texto que Aurora Boreal. :-)

  7. En su momento ví la noticia de lo del banco de semillas y me pareció, cuando menos, curiosos. La isntalación es curiosa y así en plan futurista. Pensé hacer un post, pero no lo hice … y lo había olvidado hasta hoy jejeje
    Ah, y no he leído los libros, qué raro, con lo que a mí me ha gustado siempre la fantasía … los apunto! (ni siquiera sabía que eran libros, solo conocía la peli)
    Besicos!

  8. Yo estuve a punto de ir… Por cierto, que en Noruega todos los pueblos son pequeños y con casas de madera con colores tirando a oscuros, no es sólo allí… y creo que allí casi ni eso, que apenas hay infraestructuras.

  9. Pues si los leéis, Joserra y Lux, no os arrepentiréis. Eso sí, de spas y mojitos no decía nada el libro, Maggie… :-D

    Es cierto, Nils, aquella excursión en helicóptero de la que nos hablaste… yo tengo ganas de hacer un viajecito por Escandinavia.

    Will, roba una grapadora para compensar. Es una orden.

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