SERENADE FROM THE STARS

Al volver el lunes del Pirineo, nos vimos atrapados en un atasco tremendo entre Medinaceli y Gudalajara. No hubo más remedio que echar mano de la resignación y de la paciencia. Sentado en la parte de atrás del coche, a veces me distraía mirando el paisaje nocturno. El cielo estaba despejado y se veían bastantes estrellas.

Es una pena que en las ciudades haya tanta luz por las noches y sólo se lleguen a ver la Luna y algunos planetas brillantes. No me extraña que la gente ya no mire al cielo. Yo sí lo hago y eso da lugar, a veces, a divertidas situaciones como está, o aquella otra noche en que Diego y yo discutimos si aquella luz que brillaba cerca de la Luna era una antena o un cuerpo celeste. Por una vez, yo tenía razón: cuerpo celeste.

Mirar las estrellas me relaja. Me siento tan fascinado por ellas como cuando era pequeño. Es como asomarse a un pozo oscuro e infinito. Pienso en los hombres primitivos y en cómo se sentirían, en aquellas oscuras noches paleolíticas anteriores al control del fuego, cubiertos por un manto negro salpicado de pequeños brillantes. No me extraña que imaginaran en ellas grandes figuras mitológicas y que tengan nombres evocadores como Aldebaran, Antares, Rigel, Sirio, Alcor o Mizar. Recuerdo como algunos decían que, si el Universo fuera infinito, las noches resplandecerían como fuego, ya que en cualquier lugar hacia el que miraras habría una estrella brillando. También recuerdo que otros decían que lo que sucedía es que el polvo estelar tapaba la luz de las estrellas más lejanas. Al fin y al cabo, los que hemos leido a Phillip Pullman sabemos que el Universo fue creado con Materiales Oscuros.

10 pensamientos en “SERENADE FROM THE STARS

  1. Di

    Parece que Ágora también nació así, viendo las estrellas… (es que lo acaban de decir en La Ventana, jeje)

    Me voy a culturizar ahora mismo con lo de los materiales oscuros esos que no tengo ni idea.

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  2. luxaurumque

    Los atascos son desesperantes, sobretodo para el que conduce y agobiantes si llegas tardes. Menos mal que la compañía hace mucho.

    Y ver el cielo nocturno en algunos sitios es una verdadera experiencia a la que desgraciadamente no estamos acostumbrados … y casi lo prefiero, porque así lo disfruto más en las raras ocasiones en que puedo hacerlo.

    Besicos!

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  3. ace76 Autor

    Phillip Pullman es el autor de los libros que inspiraron “La brújula dorada”, la peli esta de Nicole Kidman y Daniel Craig.

    Ante los atascos, la única solución es la paciencia… Otra ventaja más del tren!

    Quizás tengas razón, Lux, al no estar acostumbrados, nos sorprendemos más cuando podemos ver el firmamento en todo su esplendor. Y sí, sobrecoge.

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  4. Soliloco

    Mira que barato te sale el entretenimiento…. eso sí no te quites años que los libros de Pullman ya te debieron pillar teniendo que afeitarte :P

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  5. dani-elornitorrinco

    A mí lo que me fascina de mirar al cielo es pensar que esas estrellas que mirabas desde el asiento trasero de tu coche, quizá estaban muertas (apagadas) desde mucho tiempo antes de que salieras si quiera hacía el Pirineo.

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  6. ace76 Autor

    Sí, es como mirar atrás en el tiempo. Y ya si te pones a pensar que, entonces, lo que estás viendo no es lo que realmente existe ahora mismo en este momento, el vértigo comienza a aumentar…

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