SEMANA SANTA

La Semana Santa ha sido un compendio de misas, partidas a la Wii y encuentros familiares.

¿Misas? Sí, porque uno ejerce de cristiano a su manera y tiene ciertas constumbres metidas en el cuerpo. El Jueves Santo es el día de la celebración del Amor, al prójimo y a uno mismo, y éste es el único sacrificio “agradable a los ojos de Dios”. No lo digo yo, lo dice mi párroco, así que, chicos del Opus, repensaos lo de los cilicios, porque no vale para nada. El Sábado Santo se celebra la Resurrección, el nacimiento a una nueva vida, la importancia del cambio y la renovación y la esperanza de un mundo mejor. Mientras encendíamos las velas entre nubes de incienso, bajo las estrellas, alrededor de la hoguera, tan cerca del solsticio de primavera, sentí que no era tan diferente a las viejas ceremonías de los pueblos primitivos. Lo que no celebro desde hace años es el Viernes Santo, porque terminaba siendo una especie de exaltación del sufrimiento inútil.

¿Wii? Sí, porque mi madre descubrió el Brain Academy, le hicimos su propio Mii a su imagen y semejanza y en unas horas se convirtió en una adicta a los exámenes para aumentar el peso de su cerebro y a los desafíos neuronales. Yo estoy orgulloso porque le gané a mi hermano una partida del Mario Party 8. Al tenis no me atreví a jugar, lo confieso.

¿Encuentros familiares? Sí, porque últimamente cuando voy a Pamplona apenas veo a mis amigos de ahí y me dedico a estar con la familia. Fui un par de tardes a ver a mi abuela, que, a pesar de sus casi 90 años y de los sustos que nos ha dado en los últimos meses, sigue estando como una rosa, sigue siendo la más guapa de la familia y en su nevera sigue habiendo chocolate y cosas ricas.

De todas formas, el momentazo de las vacaciones fue cuando mi madre vino un rato a hacerme compañía al salón mientras yo veía “Fama, ¡a bailar!”, justo en el momento en que Paula daba entrada al video que nos desvelaba que Jandro y Juan Carlos están enrollados como cachorritos en celo. Y ya sé que no debería, pero me puse rojo como un tomate maduro…

8 comentarios en “SEMANA SANTA”

  1. Vaya par de personas límite y encima liados. Lo peor es que yo no sigo Fama, joder.

    Muy bonito lo del Amor, pero el de a uno mismo suena un poco pecaminoso, ojo con tu párroco.

  2. Yo me pseudo-enganché a Fama en Semana Santa porque mi madre lo veía. Jandro no sé quién es, pero Juan Carlos creo recordar que era la marica mala, no?

    Yo suelo rehuir todo lo que sea parecido a rito religioso, sobre todo en Semana Santa, pero es interesante la manera en la que lo has expresado.

  3. ¿Por qué pobrecillo el Jandro? no sé, lo veo un poco limitadito al hombre.

    Por lo demás, para mí la Semana Santa ha perdido cualquier matiz religioso, ya sólo son para mí vacaciones.

  4. Adidas, yo tengo la duda de si Jandro es un cacho pan, un poco bordeline o si es cosa del acento gallego…

    Shokaku, que no, que lo dice la Biblia, “ama al projimo como a ti mismo”, :-)

    Eva, yo creo que a mi madre le falto esto para empezar a rociar la TV con agua bendita, jajaja. Estoy exagerando (espero).

    Proud, Jandro es el gallego joven y sí, Juan Carlos es así como lo has descrito.

    Joserra, bueno, en tu caso, no sé si alguna vez tuvieron matiz religioso, :-) Pero oye, que que sean “sólo” vacaciones ya está muy bien de por sí. Un beso!

  5. Que tienno… to rojo por que esos dos, que ni zorra quienes son aunque por lo que decis uno es un gallego bordeline y el otro una marica mala, taban ahi en la tele…

    ains…

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