SEGUNDO TIEMPO

Con unas cañas y unos platos de jamón y chorizo en el bar de la esquina se terminó mi curso del Inem. Y yo tuve la sensación de que mi período de adaptación a la vida de parado se había acabado con él. Comienza ahora el segundo tiempo. Ahora es cuando hay que sacar la artillería pesada, poner toda la carne en el asador, jugarse el todo por el todo, esforzarse un 200%, definir objetivos para alcanzarlos…

Pero antes me fui de puente a Pamplona. Mi madre había comprado camas nuevas para que Diego pueda dormir en mi cuarto cuando subimos a Pamplona y había que estrenarlas. No haber ido hubiera sido como que se derrumbara el muro de Berlín y nadie cruzara la frontera. El día del trabajo (juas) subimos al Pirineo. Más nieve que en invierno y las estaciones de esquí cerradas. El río crecido, corrientes de agua cayendo por las paredes de las montañas, campos verdes y potrillos recién nacidos aprendiendo a trotar. Dan ganas de comprarse un huerto y retirarse al campo. Por la tarde, nos pegamos al televisor para ver mi paso por “Pasapalabra”. Sigo siendo pobre, pero al menos mi participación en el rosco no fue tan desastrosa como recordaba.

Y ahora, a buscar trabajo.

7 comentarios en “SEGUNDO TIEMPO”

  1. ¿Sales en ese programa? ¿Sale alguien en ese programa? No he visto a nadie porque no he podido apartar la vista del tal Héctor Faubel, madre de Dios!! ;-)

    Yo te he visto bien también.

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