SEGUNDAS IMPRESIONES

-“Pensaba que yo te caía mal”, me dijo después de que lleváramos un rato charlando.

Yo me sorprendí, le dije que nunca me había caído mal y seguimos hablando de otros asuntos. Cuando nos despedimos, yo me quedé un rato pensando. No es la primera vez que doy a alguien la impresión de que me cae mal, aunque lo normal suele ser al revés: hay gente a la que le caigo mal en un primer momento. Es culpa de mi timidez y mis inseguridades, que suelen adoptar varias formas: a veces me da por quedarme callado, otras me da por hacerme el gracioso y en ocasiones bombardeo a la persona que me acaban de presentar con todo tipo de preguntas. Con la primera estrategia acabo pareciendo un pasota; con la segunda, puedo parecer un idiota; y con la tercera, un inquisidor. Por suerte, hay ocasiones en las que me siento cómodo y relajado, puedo ser yo mismo y consigo parecer un ser humano normal.

Afortunadamente, con el tiempo o con la madurez, he conseguido que estas ocasiones sean más frecuentes con el paso de los años, pero sigo siendo una persona que a veces necesita una segunda oportunidad, una segunda impresión. Quizás por eso, porque me conozco, intento no dejarme llevar por las primeras impresiones y espero un poco antes de juzgar al prójimo. No siempre lo consigo, claro. Ciertos prejuicios siempre están ahí, latentes. Y tengo que reconocer que me he confundido más de una vez.

En todo caso, me gusta cuando de vez en cuando, por casualidad, tienes la oportunidad de conocer un poco mejor a personas que forman parte de tu entorno habitual, ya sea en la vida real o en la vida 2.0 (las fronteras entre ambas son cada vez más borrosas) y de que éstas te conozcan un poco más. Es agradable comprobar que siempre hay sitio para añadir a alguien más al círculo de amigos. Como dice el refrán, quien tiene un amigo tiene un tesoro. De hecho, hay amigos que son como los diamantes: para siempre. Es algo que muchas veces no valoramos tanto como deberíamos. O que no valoro tanto como debiera.

10 thoughts on “SEGUNDAS IMPRESIONES”

  1. A mi me da pereza de mi mismo que me suelo basar y quedar con las primeras impresiones, y es que las segundas y las terceras me suelen reafirmar las primeras

  2. Eres un encanto, y punto, hoy me apetecía decirtelo ;) (a pesar del helado de chocolate, jejejejeje).

    Como siempre me he dado ataracón de leer tus últimas entradas,y ahora no tengo tiempo de comentarlas todas, pero, a grandes rasgos, me provocan mucha ternera tus posts de Diego, y está bien no ver OT pero enterarse por tus crónicas, como en los viejos tiempos :).

    Besos guapo!

  3. Nils, gracias. De todas formas, contigo es fácil llevarse bien. :-)

    Ros, pues a mí no me has dado esa impresión en este mundo de las redes sociales. Cuando nos conozcamos en el mundo real, supongo que me caerás bien. Ya me caes bien!

    Joserra, sí, a veces las primeras impresiones son las correctas. El problema es que a veces creo que sólo somos capaces de ver en los demás aquellas cosas que reafirman nuestra primera impresión.

    Belén, tú sí que eres un encanto, con helado de chocolate o sin él, jejeje (vale, prometo no volver a hacer esta broma nunca más). Un besazo!

  4. En mi caso debo decir que es imposible tener una mejor impresión de alguien.

    Será por eso que dices de las fronteras del 2.0 que facilitan el inicio de las conversaciones.

  5. Sí, es cierto que caes mal a algunas personas al principio por bromas desafortunadas que haces así sin más. Te recomiendo no hacer esas bromas. Pero lo cierto es que eres una persona encantadora.

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