SABORES, OLORES, COLORES

En mi recuerdo, Budapest tiene el sabor de la mermelada de arándanos y frutos del bosque. Los kebabs siempre me harán pensar en Estambul, ciudad donde los probé por primera vez, cuando en España seguían siendo algo prácticamente desconocido. La ciudad turca también me trae a la mente el color y el sabor de verduras como pepinos y zanahorias frescas y crujientes. Las estaciones de tren de Italia me recuerdan a variadas chocolatinas de Kinder, mientras que en mi memoria el barrio de Plaka, en Atenas, está iluminado por velas y tiene sabor a moussaka y aceitunas.

Viena es una tarta de chocolate Sacher. Milán es un capuccino saboreado en una cafetería cualquiera de una plazoleta apartada mientras escribía en mi diario. Siena, una porción de pizza con setas que aparté discretamente. Los años de colegio tienen el amargo sabor de la comida de un comedor escolar donde las lentejas siempre me supieron a ceniza. Estados Unidos es la tierra de la golosina convertida en comida, mientras que Inglaterra es ese lugar en el que el desayuno está formado, entre otras cosas, por alubias.

Para mí, Murcia es el sitio donde veo el mar y como paella y pescaico frito. Cuando pienso en Pamplona, suelo imaginarla nublada y otoñal. Bilbao y San Sebastián también me vienen a la mente nublados, pero no otoñales. Sin embargo, las imágenes de mis vacaciones infantiles tienen el color de una fotografía sobreexpuesta, como si hubiera habido mucha luz. Uno de mis primeros recuerdos de Madrid tiene forma de bocadillo de calamares.

6 thoughts on “SABORES, OLORES, COLORES”

  1. o sea casi todas tus asociaciones están vinculadas a la comida? menos mal que de tus vacaciones infantiles guardas un recuerdo poetico…
    y no te parece todo demasiado estereotipado? estambul=kebap, atenas=musaka, viena=tarta sacher? :(
    te ayudo? estambul = espledor, podredumbre, café, tabaco, pescado, música, gritos, sudor, mar…
    atenas = miradas & flirteo, tomillo, lavanda, retsina…

  2. A mí, como a todos, también me pasa. Sobretodo con los olores, unos olores muy característicos que me trasportan en el tiempo y el espacio a ciertos momentos y lugares de mi infancia y que no sé describir porque son bastante complejos … :-)
    Besicos!

  3. Nils, si hubiera que elegir sabores para Pamplona serían chistorra, pacharán y los caramelos de piñones que me daba mi abuelo.

    Jordi, por suerte, no todas mis asociaciones están vinculadas con comida, éste sólo era un repaso centrado más en los sabores. Supongo que el título que le he puesto es engañoso, jejeje. Y sí, quizás sea un poco turístico… Pero por ejemplo, Estambul es también té de manzana, denso café turco, partidas de backgamon, gatos callejeros y canciones de Tarkan. :-)

    Lux, tengo un amigo que comenta casi lo mismo que tú sobre los olores. A mí, por ejemplo, me encanta el olor de los libros viejos o el de algunos jabones.

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