Rosa

Uno de los peligros de vivir en Pamplona es que después de los Sanfermines, un pañuelo rojo se puede filtrar en una colada de ropa blanca con desastrosas consecuencias: los calzoncillos y camisetas interiores salían de la lavadora con un leve tono rosado. Mi madre, haciendo oídos sordos a nuestras protestas, en vez de tirar la ropa interior de ese color vergonzoso a la basura, la volvía a colocar en nuestro armario. Las consecuencias podían ser terribles si la clase de Educación Física coincidía con un día de calzoncillos rosas:

-Eh, Antonio lleva calzoncillos rosas!
-Mariquita, mariquita.
-Antonia Campoya, Antonia Campoya…

En aquellos tiempos no habíamos oído la palabra “bullying”, pero los abusones llevaban siglos pisando la tierra. También se escuchaba mucho por aquel entonces la terrible frase de “los hombres no lloran”.

“¿Pero si a mí me apetece llorar, qué hago, señorita”?, pensé muchas veces. Pero creo que nunca me atreví a decirlo en voz en alta. “¿Será que no soy un hombre?”, pensé en otras ocasiones.

El único rosa era el de las batas de las niñas. La hombría de cualquier níño que poseyera algo en esas tonalidades era inmediatamente puesta en duda. Era casi tan grave como preferir jugar a balón prisionero en vez de a fútbol.

Treinta y tantos años después, hoy he venido a trabajar con una camisa rosa palo (muy palo, palísimo). No tiene nada de particular, es un color que los oficinistas cansados de los mil tonos posibles de azul han terminado por conquistar junto con el morado. Sin embargo, mientras me la abrochaba, me he acordado de estas historias de la infancia. Y me pregunto si el color rosa sigue proscrito para los niños en el patio del colegio.

One thought on “Rosa”

  1. Me ha encantado, eso de rosa, que recuerdos de cuando uno, era mas joven (43 años) y nadie se ponia rosa, ningun hombre, por que ohhhhh quitabas tu hombría. Por suerte o por desgracia eso decayó, y hace tiempo que ya, da igual, lo que te pongas, que si que va en el interior, es lo mas, como si dijéramos, trillado, pero es verdad.

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