REMOLINOS DE VERANO

Estas vacaciones de verano comenzaron en una casa rural en un pequeño pueblo de Ávila llamado Fuente El Sauz, un lugar en medio de ninguna parte. Ahí pasamos un fin de semana entre partidas nocturnas de Singstar, debates filosóficos salpicados de patatas fritas y cocacolas, excursiones a Madrigal de las Altas Torres, fotografías entre girasoles y mi primera barbacoa, chispas (y brasas).

Pero si algo recordaremos de nuestra estancia en el lugar fue la invención del remolining. Es muy sencillo. Se sumerge un grupo de personas en una piscina de forma circular y comienzan a correr por el borde exterior de la misma. El movimiento de sus cuerpos desplaza la masa de agua y termina creando una potente corriente en forma de remolino en poco minutos, de tal forma que pueden optar por dejarse llevar por el mismo o poner a prueba su fuerza y habilidad desafiando la fuerza de la corriente. Cosa que no es tan fácil como parece. Dentro vídeo.

En las últimas semanas me he tenido que enfrentar a unos cuantos remolinos vitales que me han llevado de un lado para otro con cierto descontrol. Sin embargo, pensando en esta piscina desmontable, me he dado cuenta de que, en realidad, gran parte de estos remolinos los he desencadenado yo con mis acciones, mis decisiones, mis miedos, mis errores… Resulta que vencerlos sólo requiere un poco de valor y un poco de fuerza. Es más difícil decidirse a actuar que llevar a cabo la acción en sí misma. Ahora mismo, me siento como si hubiera dominado el Maelstrom.

4 comentarios en “REMOLINOS DE VERANO”

  1. Jajajaja
    Cómo molaaaaa!!!! QUé envidiaaaaa!!!!

    :-)

    En cuanto a los otros “remolinings” … en fin, yo no es que pueda dar muchos consejos, mi vida es un remolino continuo que me arrastra y del que no sé como salir, así es que … ánimo y a seguir avanzando, no hay otra …

    Besicos!

  2. jajajajajajajjajaa que bueno, lastima que no tengo ni un triste barreño en el balcón donde meter los pies, lo que sí que tengo son esos mismos remolinos en los que nos metemos nosotros mismos y que cuando conseguimos salir nos metemos ya en otro sin apenas saber cómo…

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