Reality Song

Anoche Telecinco emitió la final de La Voz. El ganador fue Rafa Carpena, el heavy que decidió irse al equipo de Bisbal. No sabemos qué tal le irá profesionalmente, pero el espectáculo televisivo ha dado unos resultados excelentes: casi cinco millones y medio de espectadores vieron la gala de ayer, que alcanzó un 37.3% de share. Al fin y al cabo, es lo que buscan estos programas: productos de usar y tirar, a los que sacar el máximo rendimiento en el menor tiempo posibles, con el apoyo de algún que otro sello discográfico. Hasta cierto punto, la industria del pop más comercial y prefabricado de los últimos diez años no se entendería sin este tipo de fenómenos televisivos que, con sus altibajos, siguen siendo una fuente inagotable de nuevos artistas para el mercado.

Y de entre tantos idolitos, factoritos y triunfitos variados, este blog tiene sus temas predilectos:

Colourblind, Darius Danesh. El primer Pop Idol se emitió en Reino Unido en 2001, extendiéndose por todo el mundo (menos España) durante los años siguientes. El ganador fue Will Young, aunque el favorito de la organización (o por lo menos, de Simon Cowell) era Gareth Gates. Ambos han hecho unas cuantas baladas ñoñas a lo largo de sus carreras, así que yo me quedo con el tercer clasificado de aquel programa, Darius.

Con este sencillo compuesto por él y producido por el veterano Steve Lillywhite, Darius consiguió colocarse en lo más alto de la lista británica, privando a Coldplay de ocupar el puesto de honor con In my place. Dive in, su primer disco, seguía esta línea de pop comercial sencillo y con pocas pretensiones y, en este sentido, resultaba casi perfecto. Su segundo disco, Live Twice, se quedaba muy lejos de alcanzar este resultado y, como han hecho tantos cantantes surgidos de este tipo de programas, Darius se reconvirtió en actor de musicales del West End londinense.

Being nobody, Liberty X. Antes de participar en Pop Idol, Darius había aparecido en Popstars, el espacio pionero en este tipo de programas. A diferencia de los que le sucederían, Popstars era un programa documental que se limitaba a seguir el proceso de creación de un grupo de pop compuesto por varios chicos y chicas. Los cinco primeros seleccionados formaron Hear’Say, que durante sus 18 meses de existencia consiguió un par de números uno en sus primeras semanas y abucheos generalizados en todos los conciertos en sus últimas semanas. Los cinco últimos aspirantes eliminados formaron otro grupo llamado Liberty X, aunque las malas lenguas se referían a ellos como “flopstars”.

Pero como el mundo de la música tiene estas cosas, Liberty X tuvo una carrera más larga y exitosa que la de los ganadores del programa. Being nobody es un tema producido por Richard X que sigue el modelo marcado por él mismo con el Freek like me de Sugababes, haciendo en esta ocasión un mashup del Ain’t Nobody de Chaka Khan con la música de Being Boiled, de The Human League, con excelentes resultados.

Best of order, David Sneddon. Fame Academy fue la adaptación inglesa de nuestro Operación Triunfo y, aunque no alcanzó el éxito que tuvo en nuestro país, sí que permitió a su primer ganador, David Sneddon, conseguir unas ventas notables con su primer y único disco, Seven Years – Ten Weeks.

Pocos meses después de editar este disco, el triunfito anunció en octubre de 2003 que abandonaba su carrera de cantante para centrarse en la de compositor, “su verdadera vocación”. Aunque suena a excusa para justificar unas ventas decrecientes, la realidad es que Sneddon, formando parte del equipo de compositores y productores The Nexus, ha terminado escribiendo temas para Eliza Doolittle, Hurts (Illuminated, Silver Lining y Blood, Tears & Gold) o Lana del Rey (National Anthem)

Au soleil, Jenifer. Si en Reino Unido Fame Academy no tuvo demasiado éxito, en Francia sucedió todo lo contrario, convirtiéndose en el programa de referencia de este tipo. De hecho, uno de los sencillos de su primera ganadora, Jenifer Bartoli, este agradable tema pop llamado Au Soleil, llegó a colarse en las listas españolas.

The real thing, Bo Bice. A pesar de ser un enorme éxito de audiencia en Estados Unidos, apenas hemos sabido algo de los ganadores o participantes de American Idol fuera de las fronteras de su país. La excepción sería, evidentemente, Kelly Clarkson, y quizás, en menor medida, Adam Lambert o Jennifer Hudson. Quizás se deba a que muchos de ellos practican estilos poco exportables como el country de Carrie Underwood o el rock clásico de Daughty o Bo Bice.

Contigo, Juan Camus. En España hemos tenido centenares de triunfitos y similares y pocos de ellos son los que han conseguido conservar la fama y el éxito adquiridos en su paso por televisión. Ahí están, más o menos, David Bisbal y Bustamante, Rosa, Chenoa, Manuel Carrasco, Nena Daconte, Vega, Soraya, Edurne, Virginia Labuat, Angy… Pero claro, no estaría bien que en un artículo de esta temática yo no hable de Juan Camus.

Contigo fue el sencillo principal del cuarto disco de Juan Camus y un tema bastante más interesante de lo que los prejuicios nos podrían hacer pensar. Como él, muchos otros cantantes surgidos de estos programas siguen intentando encontrar el tema que les convierte en estrellas. Al fin y al cabo, si Carly Rae Jepsen, tercera clasificada en la quinta temporada del Canadian Idol, lo ha conseguido con un Call Me Maybe

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