PSICOLOGÍA DE LA CRISIS

Hace un par de días, un amigo me decía que todo esto de la crisis es muy psicológico. Me preguntaba si yo había notado algún cambio real en mi vida durante estos meses. Yo, evidentemente, le tuve que reconocer que no. Sigo trabajando, me ha bajado ya el interés de la hipoteca y lo único que noto es que me dejo mucho dinero cuando voy al supermercado. De hecho, le di la razón en que gran parte del componente de una crisis económica es psicológico, por eso se habla de la falta de confianza y nuestro presidente nos invitaba a ser optimistas, una clara forma, como la medida de los 400 euros, de hacer que el consumo no decaiga. De hecho, también las etapas de bonanza tienen su parte psicológica, y en este pais hemos estado consumiendo sin freno durante estos últimos años.

Pero claro, a ver con que cara les dices al millón de parados nuevos -entre ellos, una de mis mejores amigas, despedida de su trabajo de un día para otro- que la crisis sólo es un estado de ánimo y que era necesario que los mercados se reajustaran para poner fin a la especulación atroz que hemos vivido. O a todos aquellos que tienen un negocio y ven como los ingresos y las ventas no hacen más que bajar. O a los inversores en bolsa, víctimas del descenso brutal de los índices. O al que necesita vender una casa porque no puede afrontar los pagos de la hipoteca. La crisis es psicológica hasta que entra por la puerta de casa como un tsunami.

9 comentarios en “PSICOLOGÍA DE LA CRISIS”

  1. Los otros 200 lereles fueron prorrateados en las últimas seis nóminas mensuales del año. Se supone que cada mes te han pagado 33 euros más, si tu empresa ha sido legal, claro.

    Jajaja, no sé qué tal andará el gremio psicólogo… ¿les afectará la crisis?

  2. Algunos empresarios, sí. La crisis es la excusa perfecta para encubrir muchas historietas raras.
    Estoy de acuerdo en que hay un componente psicológico importante. Pero no se puede negar que la crisis está ahí. A algunos solo les roza el tsunami, pero otros están en el mismito centro de todo el mogollón. Historias hay miles, quizá millones, y algunas son verdaderamente dramáticas.
    Aquí por ejemplo, el número de pisos embargados no para de incrementarse, a pesar de las “ayudas y facilidades” del gobierno y de los bancos. La asistencia social municipal está saturada. El cobro de subsidio de desempleo se retrasa. Los bancos no conceden préstamos ni hipotecas a no ser que seas sobradamente solvente o te avale algún ministro. Y encontrar trabajo es misión imposible.
    Pero saldremos, claro que sí. Hay que comer y nadie se va a quedar quieto esperando que le traigan un plato de habichuelas. Las habichuelas se buscan, o se plantan, o se pintan :-)
    Y nada, que a mí lo que me jode es que el mercado se tenga que regular siempre a costa del sufrimiento de “los de abajo”.

    Besicos!

  3. Estoy contigo en gran parte de lo que dices. Mi hipoteca me la revisan en verano, y espero que baje unos 60 euros. Mientras tanto, sigo en el paro (por decision propia), intento hacer menos gastos, e intento ser feliz, cosa que consigo en gran parte de las ocasiones.

    Tambien espero estar trabajando para el verano. Observo que gran parte de las cosas han bajado de precio. Me he comprado pantalones por 10 euros y camisas por 3. Otra cosa que te vayas a desigual y te fijes en la gran oferta de una camisa que costaba 80 euracos y la rebajan a 50… Ohhhh ¡¡¡¡

    Pero esta situacion es una putada sobre todo para ese millón de personas, a las que como les dices que las cosas estan bajando de precio y estamos a punto de entrar en deflaccion…
    Tarea ardua y dificil.
    Besos y feliz año ¡¡

  4. Un consejo, querido Ace, toca madera: yo también pensaba que la estaba sorteando, pero un viernes te levantas viendo nevar y el lunes siguiente estás en la calle.
    Se torea, como buenamente se puede, pero al final a algunos nos termina corneando.

  5. Toco madera, RMN.

    El único consuelo que nos queda es que las crisis son temporales y siempre terminan pasando. La cuestión es capear el temporal como buenamente se pueda.

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