POLAROID URBANA

Mi polaroid urbana más reciente sucedió a mis espaldas y no la vi. Estaba tomando un café con mi hermano y de repente dijo:

-Pobrecita.
-¿Qué pasa?

Me contó que a través de las ventanas del local había visto pasar a una chica joven, llorando, con una caja en brazos. Supusimos que acababa de salir de la clínica veterinaria que hay junto a la cafetería y que en la caja llevaría el cuerpo de un gato o un perro pequeño. Imaginé la escena y me entristecí al pensar en lo que podía haber pasado horas antes: el animal enfermo, la visita al veterinario, las esperanzas que se desvanecen, la decisión de acortarle el sufrimiento, unos últimos minutos para despedirse y decidir después qué hacer con el cuerpo…

17 comentarios en “POLAROID URBANA”

  1. RMN siempre tan… down-to-earth… XD
    Pobre chica… a mi me parte el alma ver a gente en la calle que llora… tengo docenas de imágenes en la retina de chicas llorando en la calle (y sobrias, conste) y la verdad es que se me parte el alma, porque siempre pensamos que los demás simplemente hacen de figurantes en nuestra visión particular… y luego resulta que los muy jodidos están vivos y tienen vidas… Ains! Humanos!

  2. Hmmm ya que os montáis una película que no sea tan trágica no? igual era alérgica y no podía entrar a hacer las practicas, o que estuviese colada por el veterinario y este la despechase y rechazase el regalo de amor de un guacamayo azul.. o que se yo!

  3. Yo añadiría que la caja no era una caja cualquiera, sino el típico transportín para llevar bichos. Que si no ya me dirás de donde me voy a inventar lo de que se le había muerto la mascota…

    Me dio mucha penita, pobre.

  4. Hombre, Will, ya suponía que no ibas dentro de un transportin… :-)

    Y sí, a esos bichos peludos se les coge mucho cariño. Te dan compañía incondicional… siempre que les des el pienso a su hora, claro.

  5. para polaroid urbana la que vi ayer…en un semáforo en Plaza de Castilla, un hombre al teléfono intentaba convencer a alguien que bajo ningún concepto su mujer tenía que enterarse de algo…repetía incesantemente…pero, por favor, que no se entere mi mujer…me dio para montarme una peli, aunque quizás era por un regalo, who knows???

  6. Si es que es lo malo de ir siempre con los oidos conectados, que uno acaba escuchando cosas que no debería… Esperemos que fuera por una sorpresa agradable! :-)

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