PEQUEÑAS CONFESIONES

Me lo confesó mientras tomábamos una ración de patatas bravas:

-Sí, es eso, me gusta gustar.

Me había estado contando lo mucho que se había alegrado cuando, al volver al trabajo, le habían comentado lo guapa que estaba. Incluso estaba orgullosa de que unos obreros, por la calle, la hubieran piropeado. La verdad es que el verano le había sentado bien. Estaba morena y mucho más relajada que antes de irse de vacaciones. Se notaba que se lo había pasado bien y que las malas rachas empezaban a quedar atrás, pero el hecho de que los demás lo hubieran notado y lo hubieran dicho en voz alta parecía más importante.

Días más tarde, en otra conversación con otro amigo, se pronunciaron estas palabras:

-Tú criticas esas cosas sólo por sentirte superior y distinguirte de ellos… aunque, en el fondo, eres como ellos.

La acusación no fue negada. Es más, fue admitida y reconocida entre risas. Al fin y al cabo, todos arrastramos pequeñas inseguridades y necesitamos afirmar nuestra autoestima a través de los demás, ya sea buscando su aprobación y sus halagos, ya sea intentando diferenciarnos de ellos a toda costa. A todos nos gusta gustar y a veces actuamos buscando esa reacción, con esa camiseta ajustada o ese tonteo aparentemente inofensivo e inocente. O a veces nos negamos a hacer lo que pensamos que hace todo el mundo, no porque no queramos hacerlo sino precisamente para distinguirnos de esa masa que rechazamos. Es inevitable. El problema surge cuando nos convertimos en vampiros de la autoestima ajena o somos víctimas de nuestro propio personaje.

-Claro -me decía otro amigo-. Todos necesitamos sentirnos especiales para alguien.
-Pero lo importante es ser especial para uno mismo en absoluto, respondí.
-Anda que, ya nos salió el aprendiz de Paulo Coelho…

7 comentarios en “PEQUEÑAS CONFESIONES”

  1. ¿todo ficcionado?

    TENDRA VALOOOOOOOORRRRRRRR

    TENDRA VALORRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR

    JAJAJAJAJA…

    No sé, a mi en el fondo me pasa que me aburro demasiado y pienso demasiado, pienso en encontrar a alguien tal y como yo lo he diseñado en mi cabeza pero finalmente aparecerá alguien totalmente contrario a todo eso (Dios mío, un pensamiento mínimamente positivo que ha salido de mi cabeza).

    Y la mejor frase que le he oído a Coelho en los últimos años es una que dijo este verano en una entrevista: “He ganado dinero como para cinco reencarnaciones”, jajajaja… qué morro tiene el tío.

  2. Joserra, ten por seguro que cuando llegue, esa persona no tendrá nada que ver con tu ideal. Pero mejor así, en serio.

    Y esa frase de Coelho debería figurar en su epitafio.

  3. Yo tuve a un compañero cantante que se puso a jugar conmigo con sus canciones, y al final fué eso lo que me dijo: es sólo un juego.
    Le pedí que cambiara de repertorio, fué muy obediente, pero en cuanto le dije qu epodía cantar lo que quisiera, ¡volvió a lo mismo¡ a su jueguecito de seductor, supongo que es algo inevitable,

    http://silvitainwonderland.blogspot.com/search?updated-min=2008-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&updated-max=2009-01-01T00%3A00%3A00-08%3A00&max-results=11

  4. Lo de “la camiseta ajustada” me ha llegado al alma …
    :-p

    Pero sí, tienes razón … ah, odio a Coelho, a Bucay y a todo el que se le parezca! jejejeje

    Besicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *