PELO AZUL

Estos días he estado poniendo orden en cajones y estanterías y en el proceso he ido encontrando tesoros muy variados. He de reconocer que algunos ponen de manifiesto un incipiente síndrome de Diógenes, como el hecho de que he ido guardando todas las entradas de cine desde el año 1999, así como las de los conciertos a los que he ido y los programas de las obras de teatro que he visto, desde 1995 y 1993 respectivamente. Otros en cambio revelan mi tendencia al mal gusto musical (guardó muchas más cosas de OT de las que suponía) o cierto despiste personal: ¿alguien quiere fotos de Alicia Silverstone o Elizabeth Berkley? ¿Ver como era Nicole Kidman antes de hacerse adicta al botox? También tengo guardadas entrevistas a Alejandro Amenábar, Ralph Fiennes y Nicholas Cage cuando aun tenía pelo y buen criterio profesional.

La verdad es que pasé un buen rato releyendo viejas cartas, curioseando mis notas de la Selectividad y reordenando papelotes y objetos variados. Cuantos recuerdos se pueden guardar en tan poco espacio. Por ejemplo, éste:

Frasco misterioso

¿Qué es esto? ¿Tempera de cuando quise ser artista de vanguardia? Pues no, las artes plásticas las abandoné cuando en sexto de EGB mi profesor me dijo que dibujaba como un niño. Este frasco contiene tinte para el pelo de color Azul Atlántico. Lo compré en un mercadillo de Amsterdam durante el viaje de estudios de segundo de carrera. Por supuesto, nunca me atreví a usarlo y no sólo porque, al destaparlo, uno suponga que un minuto después de ponérselo en la cabeza, el pelo empezará a caerse a mechones, condenándonos a la alopecia eterna.

Azul

En mi imaginación, yo me visualizaba con el pelo azul y me quedaba estupendamente, original, divertido, llamativo, diferente. Acto seguido, la parte realista de mi cerebro me hacía visualizar la cara de extrañeza de mis amigos, la gente señalándome por la calle, los murmullos y las risas a mi paso, el discursito materno de turno, el terror en los ojos de mi abuela… y volvía a guardar el frasco en el cajón, resignado a seguir siendo el mismo personaje anodino de siempre. Sin embargo, siempre lo guardé esperando a que llegara la ocasión de usarlo.

Ahora ya sé que no lo usaré nunca. Supongo que he aprendido, por un lado, que ciertas cosas quedan mejor cuando se quedan en el campo de lo soñado y, por otro, que uno no necesita teñirse el pelo de azul para ser especial. Así que, en vez de tirarlo, he guardado otra vez el frasco en el cajón para que me recuerde estas lecciones vitales.

Y oye… nunca se sabe cuando uno va a necesitar un tinte de pelo de color Azul Atlántico.

16 thoughts on “PELO AZUL”

  1. yo me he teñido el pelo de azul varias veces, a mechas y en Pamplona, pero era de los que se iba con un lavado…

    me has dejado muerto con lo de que guardas entrevistas a Nicholas Cage…

  2. Antes puedes probarlo en otro sitio que no sea la cabeza… Sólo para comprobar que no te calcina el cuero cabelludo!
    Aunque como dices, no necesitas tener el pelo azul para ser especial!

  3. Yo intento guardar todo y al final o lo pierdo, lo rompo, me lo tira mi madre a la basura en un arranque de los suyos, así que no hay mal que por bien no venga con mi tendencia a acumular basura.

    Lo del pelo azul hace 10 años fue un furor…

  4. Lo de las entradas no es una costumbre aislada, yo tengo un cajón lleno de ellas algunas incluso por triplicado porque fuimos varios y me quedé todas.

    A mi me daría miedo usar ese tinte pero si quieres convertire en un dibujo manga ya has encontrado la solución jejeje.

    Un saludo.

  5. Deprisa, lo único malo de guardar entradas es que algunas se van borrando con el tiempo. Y yo de algunas también tengo dos, tres o más.

    Por cierto, se me ha olvidado decir que Nicholas Cage es un gran actor. Lo que le pasa es que tiene un mal agente. :-D

    Todos los que se pusieron el pelo azul alguna vez ya están tardando en publicar sus correspondientes fotos.

  6. Yo me puse el pelo azul a mechas no hace tanto. No pasará mucho tiempo sin que me haga alguna mechita más :-p

    No es cuestión de ser “alguien especial” o dar la nota. A mí siempre me había llamado la atención y me pasaba como a tí, no me atrevía por el qué dirán. Sin embargo, a mi edad, lo hice porque me apetecía y porque he aprendido con el tiempo que hay cosas que no son tan importantes, que hay que relativizar las cosas, y el aspecto, el color de tu pelo o la apariencia externa, en el fondo no son tan importantes como nos creemos. Además, me da rabia que cualquier mujer, tenga la edad que tenga se pueda poner el pelo del color que le salga de los mismísimos y los tíos no podemos pasar del rubio platino, coñoya!
    :-)

    Besicos y anímate con el azul atlántico, que te tiene que quedar de vicio!

  7. Yo sí me teñí (de morado, de rosa, de azul, de BLANCO) y al final las reacciones no eran para tanto… excepto si te tocaba hacerte las fotos del pasaporte… en fin, ya te lo enseñaré algún día…

  8. Yo lo he llevado azul, verde, morado, naranja y blanco nuclear.

    Y amarillo pollo unas cuantas veces xD

    La primera vez que me teñí, de rubio, fue en un campamento, y al volver a casa, mi padre pasó de largo en el anden, en atocha, y tuve que decirle: Papa! que soy yo! xD

  9. Yo lo he llevado azul por casi dos años… las reacciones no son tan alarmantes… lo realmente detestable es tener k esta poniendote el color cada tres semanas, y decolorar la raiz caa vez k esta ya se ve… el resto es igual a cuando lo usaba de mi color =)

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