¡¡¡HOY ES EL DÍA!!!

Hoy es un día fundamental.

Hoy es un día que influirá decisivamente en mi vida durante los próximos meses.

Hoy comienza un evento que, en anteriores ediciones, ha acabado desembocando en fiestas enloquecidas, nuevas amistades, viajes por la Península, momentos de histeria, discusiones acaloradas en foros internaúticos, noches de Messenger hasta altas horas de la madrugada y mil anécdotas más.

Puedo decir que, sin ese evento, hoy no trabajaría aquí, ni conocería a muchos de los que escribís en este blog. Sí, a ti tampoco. Mi vida habría sido muy diferente.

Por eso, y por el poder de la música ligera y comercial, hoy es un día clave.

Hoy comienza la sexta edición de Operación Triunfo.

LOS BEBEDORES DE ABSENTA

Y la mujer higado se acercó a nosotros con una botella medio llena de un liquido verde que parecía Listerine o algún otro colutorio. Rellenó el tapón de la botella con un poco de brebaje y nos lo ofreció.

-¿Qué es eso?
-Absenta

Don Otto dijo que en esta vida hay que probar de todo y se la bebió. Yo no me acordé de que la curiosidad mató al gato y fui el siguiente. “Bebétela de golpe”, me recomendó Otto. “Estás tonto”, dijo Diego. Un, dos, tres, para adentro, de un trago.

Noté que se me cortaba la respiración.

Fuego.

Fue como beber fuego.

Pero también fue como si me despabilaran del todo, me despejaran las vias respiratorias y la mente se me aclarara por completo. No vi a un Hada Verde con el cuerpo de Kylie Minogue porque no quise.

Fue sólo uno de los grandes momentos de un fin de semana repleto de ellos.

BACK FOR GOOD

Ayer, 14.24. Me llama una compañera de curro. Parece que ha habido problemas con la renovación de nuestros puestos de trabajo y se rumorea que se va a retrasar un poco más de lo previsto. Ella ya se ha apuntado al paro, le pregunto qué documentos tengo que llevar para apuntarme yo también.

Cuando termino de hablar con ella, me lamento y gruño un poco.

Cinco minutos después, vuelve a sonar el teléfono. Me llaman del trabajo: a las nueve de la mañana tengo que estar en mi puesto.

Y aquí estoy otra vez. Cuatro años más de trabajo asegurado. Ahora, ¡a resolver el tema de la vivienda!

DIA 3

Anoche me quedé leyendo hasta las tres de la mañana. Y sí, terminé llorando, aunque el final no era tan absolutamente pesimista como pensé que iba a ser. Lo que tengo claro es que La Carretera ha sido uno de los libros que más me ha impactado en los últimos tiempos, aparte de ser uno de los mejor escritos que he leido nunca. Incluso ha hecho que me reconcilie un poco con No es país para viejos, que está basada en una novela del mismo autor, Cormac McCarthy. Ahora me voy a leer Lo inhóspito, de Gonzalo Torné de la Guardia. A ver qué tal está.

El concierto de Editors fue épico, dramático, intenso, tremendo, original, ruidoso y sensible. Pocas veces mi primera impresion de un grupo había sido tan equivocada. Es cierto que al principio pueden parecer melodramáticos y artificiosos, pero una vez que te quitas los prejuicios y empiezas a escuchar de verdad, las poderosas guitarras y la inconfundible voz de Tom Smith se te meten dentro de la cabeza y resuenan en todos los recovecos de tu cuerpo. Por una especie de milagro, el sonido de La Riviera del martes fue casi impecable y el cantante, una mezcla de Edward Norton y un enloquecido pastor de la iglesia del Rock, demostró tener mucho más carisma y presencia escénica que otros compañeros de promoción, como, por ejemplo, The Killers.

Y hoy mi vida en directo goza de la compañía de la MTV en sus multiples facetas. El fenómeno Porta me fascina, no por su música, que he de reconocer que tiene su punto (sus rimas me dan algo de risa, pero no me provocan vergüenza ajena como las de Haze), sino porque me parece la definición más clara de “producto” tal y como nos enseñó Risto Mejido. Por cierto, OT6 está a la vuelta de la esquina… Yupi!

Empiezo a tener ganas de saber cuando terminará este paro temporal… paciencia, ace, paciencia.

LA VIDA EN DIRECTO

12.32 He salido de la cama hace un rato, aunque me he despertado hace bastante. Me he quedado en la cama leyendo “La Carretera”, una novela de Cormac McCarthy que me tiene atrapado. Y eso que la historia que cuenta es tan desoladora, seca y cruel (un padre y un hijo tratan de sobrevivir en un mundo arrasado), que a veces tengo que hacer un esfuerzo para no llorar de impotencia. Y lo peor es que me temo que el final no va a ser ni feliz, ni optimista, ni esperanzador. Pero ahí estoy, devorando páginas.

He desayunado otro bol con cereales mientras leía blogs vecinos. Me he puesto el nuevo disco de Deluxe y voy a dedicarme a fregar y fregar.

Una araña está haciendo su tela entre dos barrotes de la reja de la ventana.

13.57 Al final, fregar, lo que se dice fregar, poco. He salido a hacer recados varios, como pagar el IVTM o devolver una peli al videoclub (ahora devedeclub). Hace un día estupendo y he echado de menos mis gafas de sol cuando caminaba por la calle Arenal. También me doy cuenta de que este aumento de la mucosidad y la estornudación indica que las alergias primaverales están aquí mismo.

¿Qué episodio nos pondrán de Los Simpsons? ¿Será uno nuevo y mediocre? ¿O uno antiguo y mil veces visto? Sea el que sea, me harán compañia mientras cocino. Y sí, ahora sí, lo prometo, mientras friego.

14.02. ¡Oh, es cierto! Antena3 vuelve a poner episodios de la primera temporada, los que están mal dibujados y tienen tramas más o menos coherentes. Guay! Ahora podría contar una batallita del verano de 1990, pero, ¿quién tiene ganas?

16.09. Vale, he comido pasta fresca; he fregado una miriada de vasos, platos y cubiertos; he puesto una lavadora, porque varios de mis calcetines estaban en paradero desconocido dentro de la bolsa; me he hecho la cama; y ahora, sí, en efecto, estoy viendo Fama, aunque ya empiezo a estar un poco cansado del programa.

21.36 Me he tomado un Frapuccino (pequeño, claro, que estoy a dieta, jajaja) con mi amiga Sonia en Gran Vía mientras ella me hablaba, como no, de sus problemas de pareja. Después me he ido a casa de mi hermano a participar en la cena de la semana. Ahora mismo me pondré a pelar patatas.

00.57. Ya estoy en casa. Me voy a acostar. A falta de edredonning, terminaré de leer “La carretera”. Buenas noches a todos. Y buena suerte, claro que sí.

LA VIDA DE PARADO, EPISODIO 1

La vida de parado temporal comienza con propósitos de levantarse temprano… para acabar saliendo de la cama más allá de las once de la mañana.

La vida de parado temporal sigue con el típico desayuno de bol de cereales con leche mientras lee su correo electrónico. Después sale corriendo de casa porque ha quedado a las doce para pasar la mañana en el gimnasio, aprovechando que está semivacio y hasta la música que ponen es mejor.

La FNAC también está semivacía. Mi cámara soñada ha volado antes de que fuera mía. Fue un flechazo, pero no un amor verdadero. Así que me he consolado comprándome una camiseta en “Pull&Bear”. ¿La de los Goonies? ¿La de Supermario? ¿La de Nintendo? No, la de “Tiburón”, que no tenía el patrón diseñado para adolescentes esqueléticos de las anteriores.

Después se hace demasiado tarde y como con Joserra en un restaurante chino. ¿Así conseguiré perder kilazos? Bueno, ¿alguien ha visto alguna vez a un chino obeso? No, los luchadores de sumo no cuentan. Y además, son japoneses.

Y ahora trastearé con el ordenador, y quizás, si estoy de humor, ordenaré mi habitación.

Mi primer día de parado temporal terminará con el concierto de Editors en La Riviera.

Mañana será distinto.

VACACIONES PARADAS

El fin de semana pamplonés estuvo muy bien. El sábado nos juntamos los miembros de la cuadrilla en casa de una de mis amigas. Llegamos a las dos y nos fuimos después de la medianoche. Pasamos todo el día hablando, riendo, recordando viejas anécdotas, compartiendo inquietudes de cara al futuro, fumando como carreteros (yo no), bebiendo como cosacos (yo no… tanto) y tragando sin parar (yo… ¿a quien quiero engañar?). Fue muy agradable, y me di cuenta de que, aparte de la familia, siempre va a haber cosas que me aten a Pamplona y me hagan verla como mi ciudad.

Aunque es cierto que cada vez son más las que hacen sentirme en Madrid como en casa. Cada día me gusta más la capital.

Así que estos cuatro días de vacaciones paradas espero disfrutarlos, descansando, yendo al gimnasio (es hora de empezar a tomarse en serio lo de perder algun kilazo), haciendo recados pendientes y viendo a algun que otro amigo que tengo descuidado. Eso sí, espero que las vacaciones paradas no se prolonguen más allá de la próxima semana, porque entonces empezaré a ponerme nerviosssssso.