TRAILER

Aros de cebolla del Vips. Aros de Cebolla del Fridays. Alguien habla de las setas alucinógenas. “Es como si dos minutos durarán dos horas”. Se me ocurren tantas posibilidades. A nadie le gusta el whisky solo. A mí tampoco. La gente se hace fotos por colores. Vivir de alquiler o ser propietario. La próxima vez que me compre un piso lo pagaré al contado. Me doy cuenta de que hay gente que gana mucho más dinero que yo. Llega el borrador de la Renta, pero este año no me llevo sustos. A la luz de una vela, todo es más bonito. Ya sé donde he visto al camarero del Antik. Madrid es mucho más pequeño de lo que pensamos. El Centro llega hasta Plaza de Castilla, lo acabo de decidir. Sonia llega tarde. Es raro ver una obra de teatro en primera fila, es como si los actores actuaran sólo para ti. Y esta noche ellas cantan para mi. Carnaval. Adoro a Nuria Gonzalez. Obligo a Joserra a hacer ejercicios que no le gustan. Hoy no está la tontita. Mejor. Las películas sobre el Holocausto parecen todas la misma. El chocolate con churros no debe servirse en vasos, sino en tazas. Reverencia al salir del local. Breve encuentro en la estación de Atocha. Habrá boda, pero no la mía. No aun. 365 días y 365 noches. El año que viene renovaré el cupón. Todo el mundo esconde algún secreto, pero todos acaban saliendo a la luz. Hoy tengo el día interesante. Los ascensores son buenos lugares para besarse. Los ascensores sin espejo no molan. Salgo de casa sin peinar. Hace más frío del que parece. Comienza a llover. Sentado en un banco, con la cabeza de Esti apoyada en mi pierna, pienso en lo bonito que es todo aunque los edificios sean horribles. Ese día como risquetos. Tengo barriga, pero me da igual. La cola de la FNAC es demasiado larga, así que vuelvo otro día. Compro otro libro de Marjane Satrapi y el disco de Duffy. Lo produce Bernand Butler. Sueño con vacas y jirafas. Brindo con Lambrusco. Sigo estremeciéndome. Compro una tajeta de cumpleaños. Veo la tele. Camino por las calles. Me aburro y me voy. Me gusta como te brillan los ojos. Sonrío.

YO VIGILO EL PASILLO

Hoy me ha tocado hacer guardia de tarde. Es decir, pasarme cuatro horas solo en mi planta, con la única compañía de LastFM y esperando a que suene algún teléfono. Tengo ganas de que este período de inactividad en el trabajo pase ya y empezar a hacer cosas más provechosas que navegar por Internet. Luego, cuando esté hasta arriba, esperando que me pasen mil llamadas telefónicas y volviéndome loco buscando documentación, me arrepentiré de este deseo, lo sé.

Ayer soñé que volvía a mi antiguo trabajo en aquella fabulosa productora de videos industriales que nadie veía. Lo más divertido es que, además de mis antiguos compañeros de curro, estaban también antiguos compañeros de la EGB y algún que otro triunfito, creo. Cada día había que renovar la permanencia con una curiosa prueba: ser el que más rápido acabara de cenar devorando la mayor cantidad de alimentos. Y me temo que eran casi todo hidratos, jajaja.

A veces echo de menos el mundo de los medios de comunicación. Sin embargo, cuando pienso en lo que he vivido y lo que me cuentan mis amigos, me doy cuenta de que no son más que un mundo lleno de tiburones, trepas, mediocres, un caldo para la frustración personal y laboral, y me alegro de no estar dentro. Supongo que esto tiene una doble lectura y se me puede acusar de haber arrojado la toalla y haber seguido el camino fácil. Quizás… Aunque ya hace mucho tiempo que me di cuenta de que las cosas que más me gustan de la vida y las que me hacen ser lo que soy están fuera de las cuatro paredes de cualquier puesto de trabajo.

EL FUTURO

Hace pocos días una amiga fue a ver a una futuróloga para que le echara las cartas y le leyera el porvenir. Por lo que me contó después, le dijo algunas recomendaciones y cosas interesantes, aparte de algunas obviedades. Para mí las que se llevan la palma son las del tipo “en los próximos meses vas a conocer a alguien”, cuando es evidente que, cualquier persona que salga de casa de vez en cuando, va a terminar conociendo a alguien que no conocía antes. Incluso si te quedaras siempre en casa, acabaría llegando alguien, un vendedor de enciclopedias, la chica que lee el contador del gas, una pareja de mormones, el amor de tu vida…

A mí me ha despertado curiosidad la idea de que alguien me lea el futuro, pero no sé si tiene mucha utilidad. Tampoco creo mucho en ello. ¿Cada uno tiene un destino ya escrito o existen miles de futuros posibles? ¿Qué parte del futuro depende de la casualidad y qué parte depende de mí?

Si tuviera delante de mí un libro que contara como va a ser mi vida en el futuro, ¿me animaría a leerlo? No estoy seguro, pero quizás preferiría ir descubriendo mi futuro por mí mismo, con sus sorpresas buenas y malas, sin que nadie me cuente el final de la historia.

Además, hoy por hoy, me conformo con que mi futuro se parezca mucho a mi presente. Y eso que sé que habrá momentos difíciles tarde o temprano, pero también sé que saldré adelante. Siempre termino haciéndolo.

SMILE

A las diez salí de trabajar, y a las diez y cinco ya estaba pegado a la pantalla en lo que ha sido la primera cenOTa de la temporada. Jesus Vázquez aparece en pantalla y nos promete que esta edición de Operacion Triunfo viene cargada de novedades. “Pero si todos sabemos lo que es OT y como funciona, no necesitamos novedades”, pensamos todos. Aparece una mujer que dice ser Mónica Naranjo y se pone a gritar en un idioma incomprensible. Alucinamos. Yo me acuerdo de aquello de ir llorando en un taxi, no importa la dirección. Esti dice que parece un número de musical a lo Fantasma de la Opera. Joserra lo resume todo con una palabra: “porquería”.

Pero vamos al turrón: los triunfitos.

Risto, que es un borde pero es un sabio, les dice que su propósito debe ser no terminar estrellados y que donde ahora hay concursantes de Ot no haya futuros concursantes de supervivientes. Yo opino que no es sólo culpa de los triunfitos, sino de los discos que les hacen. ¿Habéis visto la portada de porno barato del último disco de Lorena?

El primero es Pablo, muy mono él. Dice que tiene un grupo llamado “Niño Raro”. Decide cantar “The show must go on”, de Queen. Como las actuaciones solo duran unos dos minutos, nada más superar la primera estrofa y el estribillo nos vamos al puente de la canción. Pasable. La nueva jurado, Coco Común, le dice que muy bien, pero que ha pecado de soberbia en la elección del tema. Vale, ya sabemos que la nueva jurado solo va a decir tonterías.

Después sale Tania G, muy guapa ella. Por alguna extraña razón, su novia es presentada como su compañera. ¿Compañera de qué? ¿De un cursillo de macramé? Canta “En qué estrella estará”, la primera vez que un triunfito canta una canción de otro triunfito. Me gusta. Consecuentemente, el jurado la pone en duda y Risto le desea que siga los pasos de Mai Meneses y salga en la primera gala. Ya empezamos.

Reke, la versión murciana de Joey Fatone, sale al escenario. Nos enloquece su coreografía personal del “Embrujada” de Tino Casal. Nos sorprende saber que este chico tenga novia… Reke dará espectáculo. Esperamos que le hagan cantar muchos temas de Pedro Marin, Iván, los Pecos, Marta Sánchez o Tamara Seisdedos.

La cuota andaluza comenza a completarse con Anabel. Sorprendentemente, nos gusta. Nos parece graciosa, que no “grasiosa”. Su estilismo es demencial, pero su actitud en el escenario es buena. Lo único malo es que canta una de Pastora Soler. Se lo perdonamos de momento y esperamos que cante una de Pastora en la proxima gala.

El siguiente grupo está encabezado por Iván, un chico que tiene más dientes que el resto de los mortales. Ha trabajado en varios musicales y vemos que le va lo melodramático en su interpretación de la canción que Mecano le dedicó a Dali. Sonríe de ilusión cuando el publico le vitorea al hacer bien el agudo final. Aun no sé si me gusta o me asusta.

Después llega Virginia, a la que han apodado “la novia cadaver”, aunque también podría ser un clon de Raquel HH. Me sorprendo al ver que ha cantado “Creep”, de Radiohead, en el casting. Mi adoración por ella es inmediata. Dicen que va a cantar “Smile”. ¿El de Lilly Allen?, me pregunto. No, la de Charlie Chaplin. Ole por ella y sus desafines. De momento es mi favorita aunque vaya a seguir el camino de Verónica o de Eva.

Una chica llamada Sandra llora al recordar que se ha presentado cuatro veces a los castings y las cuatro veces ha sido expulsada. Es muy pesimista y no sabemos si quiere dar pena. Canta el “Qué hiciste” de JLo con solvencia pero sin brillantez. Al banquillo. Nos da pena, sí. Nos alegramos cuando entra.

El siguiente es un chico negro estadounidense, de 34 años, llamado Chiper (que no Cheaper). Nos cuenta que se casó a los cuatro meses de estar en España. Su marido dice que se conocieron en Osaka. No nos creemos nada y nos tememos que el Servicio de Inmigración tenga que pasarse por la Academia. Canta “My girl”, de los Temptations. Lo hace bien, vale, pero seguro que en Estados Unidos hay miles de negros que cantan mejor que él.

Cierra el grupo una tal Noelia, que es la cosa más pelota y repelente del mundo. Encima viste como Mayte. Canta “Besaré el suelo” de Luz con un estilo que sólo puedo definir como vocinglero. No la soporto. Como es lógico, la chica cruza la pasarela, en el foro de Portalmix la definen como “la mejor” y será finalista.

Más carne de reality. El guapo de la edición es Jorge, una mezcla de Jorge Gitano de Ot5, Jose Gallisteo y Leo. Dice que su voz es “diferente”. Más bien debería haber dicho que más que voz, es un susurro. Perpetra “La bomba” de Ricky Martin y al final de la noche se va a su casa.

A continuación, Mimi, que fue Miss Melilla y hace como que canta el “Abre tu mente” de Merche… Se queda en el banquillo, claro. Luego la salvan los profesores. La veremos en Interviu, FHM o Man? Hagan sus apuestas.

Aunque nadie lo diría, Ros solo tiene 16 años. En el casting canta una canción de Oasis. Tiene una voz de las que me gustan, masculina, grave y rota. En la gala canta una canción de Fito y los Fitipaldis. Ya no me gusta tanto, pero esperemos que remonte en la siguiente gala.

Está claro que este grupo es el peor. Aparece una choni que parece que canta en chandal. Se llama Tania, como la bolli, pero no tiene nada que ver. Después de su actuación, nos preguntamos si Malú estará estudiando en denunciarla. Se queda en el banquillo. Los compañeros, que son muy listos, la salvan. Debería salir de la Academia ya.

Entre miles de anuncios, sigue la gala. Manu Castellano ha sido escogido por un casting on line. Nos canta una baladita de Rihanna con voz de falsete… o de pito. Después llora cuando Jesus Vázquez entrevista a Mónica Naranjo y le agarra la mano con devoción de fan. Qué chico tan tierno… A la calle con él!

Patty es de estas chicas que cantan bien pero que tienen el mismo carisma que una cajera de supermercado o una teleoperadora. Vamos, que pasa de lo más desapercibida por muy bien que cante. Aunque quizás se esconda en ella la auténtica diva de esta edición… con permiso de Reke, claro.

Ya quedan menos. Llega Esther, con una melena rubia que parece poseer vida propia. Vamos, que la chica es todo pelo. Tiene un aire a Sharpay, pero canta peor. Mucho peor. Pobrecitos The Corrs. Pobrecitos espectadores.

Ahora es el turno de Rubén. Sosito. Mono. Canta suavecito. Me gusta. Como soy un gafe, entra en la Academia en el último momento, gracias al voto del público. A ver cómo evoluciona.

Y la gala la cierra Juanjo. Canta bien y es solvente en el escenario, pero claro, cantar “Relax, take it easy” de Mika, es muy arriesgado. Así que, al final, el chico no entra en la Academia y tendrá que seguir dedicándose a la Podología. Primera injusticia de esta edición y primer cabreo que me agarro.

La próxima semana, más. Pero escribiré menos, tranquilos.

HAY COSAS MUY FUERTES

Hay cosas más inquietantes que el estilismo de las galas de Operacion Triunfo. Olvidaros de Crazy Frog, olvidaros de Holly Dolly, ¡ha llegado Peluchito! Y encima, es número 1 en Alemania y Austria en su versión germana. Son sólo 30 segundos que os marcarán de por vida.

Hmmm… un conejo y una zanahoria. Creo que aquí hay un sutil segundo sentido…

¡¡¡HOY ES EL DÍA!!!

Hoy es un día fundamental.

Hoy es un día que influirá decisivamente en mi vida durante los próximos meses.

Hoy comienza un evento que, en anteriores ediciones, ha acabado desembocando en fiestas enloquecidas, nuevas amistades, viajes por la Península, momentos de histeria, discusiones acaloradas en foros internaúticos, noches de Messenger hasta altas horas de la madrugada y mil anécdotas más.

Puedo decir que, sin ese evento, hoy no trabajaría aquí, ni conocería a muchos de los que escribís en este blog. Sí, a ti tampoco. Mi vida habría sido muy diferente.

Por eso, y por el poder de la música ligera y comercial, hoy es un día clave.

Hoy comienza la sexta edición de Operación Triunfo.

LOS BEBEDORES DE ABSENTA

Y la mujer higado se acercó a nosotros con una botella medio llena de un liquido verde que parecía Listerine o algún otro colutorio. Rellenó el tapón de la botella con un poco de brebaje y nos lo ofreció.

-¿Qué es eso?
-Absenta

Don Otto dijo que en esta vida hay que probar de todo y se la bebió. Yo no me acordé de que la curiosidad mató al gato y fui el siguiente. “Bebétela de golpe”, me recomendó Otto. “Estás tonto”, dijo Diego. Un, dos, tres, para adentro, de un trago.

Noté que se me cortaba la respiración.

Fuego.

Fue como beber fuego.

Pero también fue como si me despabilaran del todo, me despejaran las vias respiratorias y la mente se me aclarara por completo. No vi a un Hada Verde con el cuerpo de Kylie Minogue porque no quise.

Fue sólo uno de los grandes momentos de un fin de semana repleto de ellos.