OBK y el 12 de septiembre

El del centro es el batería

El del centro es el batería

Doce fue el día
septiembre fue el mes.
Contigo aprendía…cómo hay que querer.
Sufro el castigo…
de ver el final.
Nunca es sencillo volver a empezar…

Si Mecano tiene en propiedad el 7 de septiembre, los Celtas Cortos el 20 de abril y La Oreja de Van Gogh el 20 de enero, OBK podrían reclamar para sí el 12 de septiembre gracias a Dulce Final, el tercer sencillo de su tercer disco, llamado Trilogía. Sonó en las radios, pero no llegó a haber videoclip.

Trilogía era el primer disco que OBK grababa con una multinacional después de haber publicado sus dos primeros trabajos con la independiente Blanco y Negro, sello especializado en música dance y recopilatorios que seguramente nunca espero que Llámalo sueño, el debut del dúo, acabara vendiendo unas 400.000 copias. Después del más intimista y oscuro Momentos de Fe, Trilogía iba a ser un éxito comercial… que no fue. Y eso que el grupo intentó modernizar su sonido, intentado ir más allá del mero synthpop de primeros de los 80 al estilo Yazoo, Erasure o Depeche Mode que les había caracterizado hasta entonces (vamos, que querían ser Vince Clarke) adoptando algún toque eurodance. Era 1995, qué menos. Eso sí, las letras siguieron hablando de historias de amor y ojos que miran con ilusión. Unas con alegría (Mi razón de ser, quizás el mejor tema de este disco, de contagiosa alegría) y otras con el dramatismo habitual marca de la casa (En el cielo hablan de mí, Adagio, Nada soy sin ti…).

Si Trilogía vendió menos de lo esperado, Donde el corazón nos lleve, el siguiente disco de OBK, fue un fracaso rotundo. Seguro que ni os acordabáis de su existencia… Casi como un favor -o para terminar contrato-, Hispavox les editó un recopilatorio de grandes éxitos en 1998 que obró el milagro de hacerles recuperar la fama perdida. Después llegarían los videoclips dirigidos por Juan Antonio Bayona, las producciones de Carlos Jean y los himnos gays. Y más tarde, el abandono del grupo por parte de Miguel Arjona y el olvido de nuevo por parte del gran público. Pero quién sabe, ¿habrá una tercera resurrección?

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