NO TE OLVIDES DE MÍ

Este fin de semana tocaba celebrar mi cumpleaños con mi familia pamplonesa, así que el sábado por la mañana Diego y yo cogimos el tren rumbo a la capital del Viejo Reyno. Él se durmió y yo me dediqué a alternar la lectura de “Solar” de Ian McEwen con la de “Epiléptico”, la novela gráfica de David B. Al llegar a Pamplona, mi madre nos estaba esperando a la salida de la estación. Nada más llegar a casa, me dio mi regalo de cumpleaños: dos invitaciones para un centro de talasoterapia de San Sebastián para que hagamos un recorrido por un circuito de jacuzzis, piscinas, saunas y algo llamado “laberinto de sensaciones”. Me quedé algo sorprendido: si me llegan a decir hace un par de años que mi madre me regalaría algo para mi novio y para mí, no me lo hubiera creído. Cómo cambian las cosas…

Después de comer, y mientras mi hermano recargaba la cámara para enseñarnos las fotos de su luna de miel, Diego y Rocío curioseaban nuestras fotos infantiles y otras aun más antiguas en los álbumes familiares. Les costaba distinguirnos a mi hermano y a mí cuando éramos pequeños. Ahora esas confusiones ya no se producen, está claro quién es quién. Después salimos a dar una vuelta por la ciudad, paseamos por las murallas y la Ciudadela, les enseñamos a Rocío y Diego el lugar donde hubo un parque infantil en el que nos gustaba jugar y del que ya no queda el menor rastro.

A las ocho Diego y yo habíamos quedado con María, una de las pocas amigas “de toda la vida” que aun conservo en Pamplona. El plan era hacerle un tour a Diego por mis bares favoritos de pintxos de la ciudad y enseñarle alguno de los sitios que frecuentaba cuando era universitario. Me hizo ilusión compartir fritos de roquefort y jamón y queso con él, así como historietas y relatos de grandes éxitos variados en el Casino Eslava y la cuesta del Labrit. Después de varias paradas de avituallamiento y cervezas, terminamos en el Cordovilla. Al entrar en el local, sonaba un clásico de Simple Minds. “Don’t you… forget about me”. Sonreí al comprobar que hay sitios y lugares que aun no han cambiado.

5 thoughts on “NO TE OLVIDES DE MÍ”

  1. Lo primero de todo felicitarte, que se me había pasado, y luego preguntarte si no se te ha ocurrido que quizá la otra invitación para la talasoterapia podría ser para tu madre. No es por quitar ilusión o mal meter, pero yo siempre que regalo dos invitaciones para un musical, un SPA o algo así, siempre pienso en mí mismo para ser invitado, uno que es práctico con los regalos ;-)

  2. Gracias, Dani. Y no, ya quedo claro que las entradas eran para nosotros dos, también le regalo también otras dos a mi hermano. A cambio, nosotros la invitaremos a ver “Hair” aquí en Madrid algún fin de semana. Somos buenos hijos. ;-)

  3. Si es que las cosas que hemos vivido en nuestra infancia/adolescencia/juventud parecen “mejores” con ese tinte sepia que queda en la memoria… Y muchas veces, cuando están pasando, no nos damos cuenta de que este momento será un recuerdo para toda la vida.
    Seguro que nos está pasando justo ahora, y no nos daremos cuenta hasta que seamos viejetes…

    Me alegro mucho de la aceptación que ha tenido tu madre y en general tu familia. Si es que a veces dando una oportunidad y algo de tiempo a las personas pueden sorprenderte!

    Un beso para los dos, guapo! ^^

  4. Si cuento las veces que te he dicho que te envidio y que te odio creo que podría aparecer en el libro Guinnes ….

    Besicos :-)

    Ah, que qué envidia!!! Te odio!!!

    ;-)

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