NACIDOS PARA MORIR

Tú eres ese tipo de chica que consigue que jugar a antiguos videojuegos una tarde anodina de otoño se convierta en una velada inolvidable. Dices que el cielo es un lugar en la tierra cuando estás conmigo y haces que ni siquiera me acuerde de Belinda Carlisle. Me cuentas historias de tus amigas, de Lolita, de Carmen, de tus excursiones al hipódromo, de esos hombres malos que te regalan joyas y te roban el corazón, pero yo no sé si creerte. Sé que a las chicas como tú les gusta inventarse vidas, hazañas, dramas, pasados de glamour y decadencia. Tú crees que no me he enterado, pero sé que antes pedías a los demás que te llamaran Lizzy y ahora dices que tu nombre es Lana, como alguna antigua actriz de Hollywood de la que seguramente hayas visto más fotografías que películas. Tu apellido hace referencia a un modelo de Ford que seguramente no hayas conducido nunca.

Tú eres ese tipo de chica que consigue que tipos como yo se lancen a recorrer las carreteras nocturnas sólo porque tú quieres que te lleven a un lugar bonito, a un palacio barroco o a un motel de carretera con una piscina en la que puedas bañarte sólo por el placer de que te vean sumergirte en el agua. Tú eres ese tipo de chica que se atreve a cantar a pocos metros de los tigres pero dentro de ti tienes miedo a que se abalancen sobre ti y te devoren. Cuando te miro, no consigues aguantar la mirada. Cuando te miran los demás, no encuentras tu tono y te pierdes sobre el escenario. Pero prometes amor eterno mientras bebes un Diet Mountain Dew y consigues que tu envaramiento se convierta en algo fascinante.

Tú eres ese tipo de chica que canta a la tristeza veraniega y a los paraísos oscuros, a la radio y a los hombres que prometen gastar un millón de dolares. Es entonces cuando te miro y sospecho que eres esa chica intensa que tiene un padre rico con amigos y contactos para conseguir todos los caprichos de su niña. Quizás todas tus historias sean tan auténticas como tus labios. Quizás sean puro artificio. Pero no dejes de contarme tus mentiras, porque me encantan.

Y en una cosa tienes toda la razón, Lana. Hemos nacido para morir.

10 comentarios en “NACIDOS PARA MORIR”

  1. resulta que cualquier cosa contada por ti me parece mejor, así que le voy a dar una segunda oportunidad a esta muchacha, a la que le tenía manía. te lo debe, dile que te invite a algo, o que te cante al oído :D

  2. no he escuchado el disco
    pero es que me da tanta pereza esta mujer
    es que para mi es una tremenda estratagema comercia y un BLUF que clama al cielo, pero bueno…
    luego los indies se quejan del mundo pop ¬¬

  3. CT, es que Lana del Rey, en realidad, hace pop. Y todos los artistas, indies o no, tienen una estrategia comercial, ya sea con videoclips, coreografías o poses variadas. Da igual que se llamen Britney, Lana, Guille Milkyway o Bon Iver.

    Álvaro, el disco es más que recomendable. La ventaja de Lana del Rey es que, cuando el globo se desinfle y deje de ser el tema de conversación del mes, le quedarán un puñado de canciones que brillan por sí mismas.

  4. que morro… ahora resulta que seas indie o no es lícito tener una estrategia comercial
    no pienso entrar en tu juego, que lo sepas, pero vamos… que como a mi no me hace ningún mal que la disfrutes mucho!
    en el disco, claro, porque en vivo es insufrible!

  5. CT, yo creo que es lícito (es más, es lógico) que todos los artistas tengan estrategia comercial. Todo es parte del “discurso” del artista. Al fin y al cabo, todos son productos. No veo polémica alguna!

  6. Yo quiero una estrategia comercial para mí.
    Y los tigres seguro que no estaban ahí, ostias!!!
    Y sí, qué bonito texto, mola mucho.
    Y dios santo, en Fnac roban 36 euros por el vinilo de la muchacha

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