MUDANZA FELINA

Este miércoles, compré un arenero nuevo, un cuenco doble para comida y agua y un saco del pienso que le gusta a Flauta. Después, metí al gato en un transportin y nos fuimos. La idea era llevármelo a casa de Diego por una noche y comprobar cómo se adaptaba a su futuro hogar.

Nada nos había preparado para la odisea felina que nos esperaba. Diego conducía. Yo iba detrás con el gato en el transportín. Cuando arrancó el coche, comenzaron los maullidos lastimeros. A los cinco kilómetros, comenzó la diarrea. A los diez kilómetros, los vómitos. El hedor era insoportable y tuvimos que abrir las ventanas, enfrentándonos al peligro de morir congelados. Encontré un ambientador en la guantera y empecé a rociar el interior del vehículo con esencia de… ¿flores del campo? Ya en la urbanización, Diego conducía sacando la cabeza por la ventanilla y controlando las nauseas. Flauta seguía maullando.

Por fin llegamos a nuestro destino. A estas alturas, habíamos decidido que lo que iba a ser una visita puntual se convertía en el traslado definitivo del gato. No nos veíamos capaces de volver a viajar con él el coche nunca más. A Flauta aun le quedaban otros desafíos que superar: del transportin se fue directamente a la ducha. Y por último, el momento de la verdad: el encuentro con Platón, el perro de la casa. ¿Se llevarían como el perro y el gato? Cuando vimos que Platón no ladraba a Flauta y que éste no salía corriendo al verle, respiramos aliviados. Que el gato le bufara al perro e intentara arañarle cuando se le acercaba demasiado era, en realidad, una buena señal. Con el paso de los días, Flauta se ha ido acostumbrando a su presencia y se deja oler y todo. ¿Éste es el comienzo de una bonita amistad entre especies?

Flauta, además, tiene que llevarse bien con otros habitantes de la casa.

...otros deliciosos habitantes de la casa.

8 thoughts on “MUDANZA FELINA”

  1. Como mola la jaula del hamster! siempre quise una así! El mio tenía una bola y se paseaba tan feliz por toda la casa, pero claro, la tuya con los desniveles puede ser un poco peligrosa!
    Mi objetivo ahora es un acuario! ya tengo el sitio preparado y todo! ^_^

  2. Sí, está claro que Flauta no le sienta bien salir al exterior… y menos, en vehículo motorizado.

    Las fotos son graciosas, gracias mce. :-)

  3. Los cambios de residencia no suelen gustarle mucho a los gatos, son bastante territoriales, pero antes o después se acostumbrará. Yo tuve mucho tiempo gata y perro a la vez y se llevaban bastante bien, eso sí crecieron juntos.

  4. Me alegro mucho por Flauta, y por Platón … pero más me alegro por tí y por Diego … ah no, coño, que se me olvidaba, que os odio desde lo más profundo de mi alma!
    ;-)

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