MUCHO SPAM

El viernes por la noche estrené camisa y pantalones nuevos e incluso me calcé mis mocasines porque era una ocasión especial. El Acompañante Habitual y yo nos íbamos a cenar a Le Petit Bistrôt, un restaurante francés de Huertas, para celebrar mi cumpleaños. En cuanto vi en la carta que tenían Steak Tartar, sabía que le iba a gustar. El chico es claramente carnivoro. Por mi parte, yo cené un muslo de pato. Ya que era una noche distinta, pedí una botella de vino, un rosado de Navarra. Nos achispamos un poco más de la cuenta y de regreso a casa, él se empeñaba en besarme en cada farola y en cada portal. Yo me dejaba hacer, lógicamente, que si no, se me enfada. En casa me dio varios regalos, como el disco de rarezas de La Casa Azul, una bonita camisa de cuadros, una bufanda… incluso un par de ratoncitos de juguete para Flauta.

El sábado invité a algunos amigos a cenar para seguir celebrando mis 33 otoños. No éramos muchos y hubo algunas ausencias, pero lo pasamos muy bien. A veces pienso en hacer una gran fiesta con mucha gente, pero creo que en realidad lo prefiero así: unos pocos amigos reunidos alrededor de algo de comida, musica de fondo, charla poco seria y risas. Así me ahorro el nerviosismo de la media hora previa antes de empezar, cuando uno lo tiene todo más o menos listo y aparece el temor a que nadie aparezca (traumas conscuencia de mi falta de popularidad en el colegio, lo reconozco). Mis amigos me regalaron un tocadiscos, y como mis vinilos (discos de la talla del Max Mix 10 o el Skateboard 3, por ejemplo) están en Pamplona, mi hermano y Rocío me regalaron el “Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, de los Beatles. Me sorprendió lo bien que suena: al final van a tener razón los melómanos nostálgicos y todo es mejor en analógico, como la fotografía.

El fin de semana lo terminé yendo al teatro a ver “Spamalot”. Iba con desconfianza porque había leido algunas malas críticas del montaje y -oh, pecador de mí- nunca he sido demasiado fan de los Monty Python. Al menos, tenía el aliciente de ver a Fernando Gil. El caso es que le vimos muy de cerca, pero además nos reímos mucho. El musical es muy entretenido (quizás más el primer acto que el segundo), el montaje es más que vistoso, el reparto está muy bien en general y hay gente que canta y baila… ¿qué más se necesita para acabar un domingo?

15 comentarios en “MUCHO SPAM”

  1. Los “Skateboard” eran una serie de recopilatorios de Blanco y Negro con canciones de discoteca, éste tiene a KLF, el “Go” de Moby antes de que fuera Moby, una versión disco que mezcla el “Without You” de Nilsson con el “The winner takes it all” de Abba, alguna canción de Cetu Javu, otra de Nomad… Joyitas variadas, vamos. :-)

  2. ay pues yo tengo ganas de ver spamalot… me encanta Fernando Gil … así tan serio.
    Ha sido una buena recopilación… yo si quieres vinilos basura de los 80-90… te ofrezco varios… es que los buenos los pasaron mis padres con el traspaso del bar, pero la morralla… ahí está….

  3. ya no sé si te felicité vía facebooko twitter o facebook o lo que sea, pero por si acaso, muchas felicidades!!!!!!

    oye, y que me parece un planazo tu celebración!

    bss grandes

  4. Ajá, mce, y lo vas a escuchar en tu… como se llama… ¿tocadiscos invisible?

    Gracias, Álvaro. :-)

    Ros, tampoco es cuestión de llenar mi pequeña casa con vinilos inescuchables… :-D

  5. Fernando Gil era uno de los reporteros de “Noche Hache”, seguro que si le ves en foto te suena, Nils.

    Muchas gracias, emmhyx! :-)

    Ha estado muy bien, sí. Así da gusto cumplir años.

  6. “Spamalot” es muy recomendable, sisisi.

    Mce, hasta que llegue ese momento puedes usar mi tocadiscos cuando quieras… así que para ahorrarte molestias tendré tus discos en mi casa, jejeje.

    Pues no sé, Lux, podrías haber hablado de vinilos! Jejeje, es broma… un besazo! :-)

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