MÁQUINAS DE COSER Y RASCACIELOS

Isaac Merritt nació el 27 de octubre de 1811 en Pittstown, un pequeño pueblo situado en el estado de Nueva York. Su primera vocación fue la de ser actor, creando su propia compañía a pesar de que los críticos no le consideraban, ni de lejos, un buen intérprete. Su otra pasión, seguramente, fueron las mujeres: a lo largo de su vida tuvo dieciocho hijos con cuatro mujeres diferentes e incluso llegó a ser acusado de bigamia. Para poder alimentar a tanta boca, Isaac Merritt tuvo que recurrir a su ingenio para desarrollar inventos, algo que se le daba notablemente mejor que la actuación: en 1851 patentó un sistema que hacía de las máquinas de coser artilugios mucho más seguros, sencillos y fáciles de producir. Puede que con el nombre de artístico de “Isaac Merritt” no pasara a la historia, pero con su nombre completo, Isaac Merritt Singer, sí que lo hizo. Preguntad a vuestras abuelas.

A su muerte en 1875, el señor Singer dejó a sus herederos una fortuna de catorce millones de dolares. Podríamos seguir contando historias de sus descendientes (una de sus hijas se casó con un príncipe europeo homosexual mientras ella mantenía romances con diversas mujeres como la escritora Violet Trefusis y patrocinaba como mecenas a varios músicos vanguardistas; otro de sus hijos fue amante de la bailarina Isadora Duncan, una de sus nietas fue directora de la edición francesa de Harper’s Bazaar…), pero vamos a contar una de la empresa que fundó: The Singer Manufacturing Company.

A principios del siglo XX, Singer era una de las principales compañías industriales del mundo y sus directivos decidieron levantar una sede a su altura. Y no se quedaron cortos: en 1908 se terminó la construcción del Singer Building, diseñado por el arquitecto Ernest Flagg. Con sus 47 plantas y 187 metros de altura, no sólo era el rascacielos más alto de Nueva York, sino que era el edificio más alto del mundo.

Singer Building

Aunque pronto perdió el título de edificio más alto del mundo, la silueta de su estilizada torre seguía destacando entre los rascacielos de Nueva York.

Edificio Singer

Por supuesto, el interior del edificio estaba a la altura de la riqueza de la empresa que había encargado su construcción. Como otros rascacielos de la época, su apariencia recordaba a los palacios de antaño.

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En 1967, los propietarios del edificio decidieron que se había quedado obsoleto y mandaron derruirlo. Estas imágenes corresponden a las obras de demolición en el interior de la torre.

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El edificio Singer tiene el honor de haber sido el edificio más alto jamás demolido pacíficamente (las Torres Gemelas y la torre de telecomunicaciones Avala de Belgrado han sido las construcciones más alta destruidas en atentados terroristas y acciones bélicas). Es un honor dudoso, ya que seguramente muchos neoyorquinos preferirían que este rascacielos hubiera sido conservado. Sobre todo, si vemos el que se levanta ahora donde se encontraba el edificio Singer: el One Liberty Plaza.

One Liberty Plaza

El señor Singer debe estar removiéndose en su tumba desde entonces… En ocasiones, conviene pensárselo dos veces antes de deshacerse de ciertas cosas.

(Muchas más fotos de este rascacielos en su artículo de la Wikipedia)

13 comentarios en “MÁQUINAS DE COSER Y RASCACIELOS”

  1. Verlo en fotos antiguas, supongo… :-)

    El One Liberty Plaza está al lado del World Trade Center, durante los atentados del 11S se utilizó como morgue improvisada.

  2. Mi hermano no perdona ni una errata, grrrrr. Claro que el es el único que conoce al señor Singer por sus máquinas de escribir…

    Ros, no sé cuál era la pagoda de Madrid, tendré que mirar.

  3. Muchas gracias por la información sobre “La Pagoda”. Sí que me parece muy fuerte que se derribará… el poder del dinero y la especulación es impresionante.

    Rocio, en realidad, yo creo que todas las familias tienen historias interesantes que contar.

    Grrrr, dejad de reiros de mis erratas! :-P

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