MANIOBRAS ORQUESTALES EN LA OSCURIDAD

En mi primera educación musical, aparte de Enrique y Ana y las adaptaciones infantiles de canciones de éxito que hacían en “Sabadabada” y “El Kiosko”, tuvieron un gran peso un par de casettes de temas grabados de la radio con las que mi madre amenizaba nuestros viajes en el fabuloso Talbot Horizon. Police, Supertramp, Rod Stewart, Bruce Springsteen, “La noche no es para mí”, “Yo no te pido la luna”… eran parte del repertorio. Dos canciones eran mis favoritas: “Moon Light Shadow” de Mike Oldfield, y “Enola Gay” de OMD. “Maniobras Orquestales en la Oscuridad”, explicaba mi madre.

Entre videoclips de Tocata y teclados Casio, descubrí más canciones de OMD en aquellos años dominados por sintetizadores y maquillajes inverosímiles. Los noventa trajeron grunge y britpop y se encargaron de convertir el synthpop de OMD y compañeros de generación en algo obsoleto, pasado de moda y tan ridículo como “la música de Ross”. Aunque Andy McCluskey seguía publicando discos con el nombre de la banda, estos pasaban completamente desapercibidos.

Pero el tiempo pasa y pone a todo el mundo en su lugar. La buena música no entiende de etiquetas y esto, añadido a la resurrección del synthpop a través de grupos como Hurts, Cut Copy, The Presets y demás, ha hecho que los grupos de los 80 hayan recuperado el reconocimiento que merecían. Andy McCluskey volvió a reunirse con Paul Humphreys a finales de la pasada década para una serie de conciertos que les llevó, por ejemplo, a la edición del Summercase de 2007. En 2010 publicaron “History of Modern”, un disco en el que se homenajean a sí mismos y la excusa para hacer una nueva gira.

Este martes las maniobras orquestales se desarrollaron en la oscuridad de la sala Heineken. El público adulto se mezclaba con jóvenes que han (re)descubierto a OMD. Todos se rindieron a los bailes epilépticos de McCluskey y el sonido impoluto de los teclados Roland de Humphreys y el resto de la banda. Los cuatro temas que tocaron del último disco no desentonaron en un concierto en el que repasaron todos sus grandes clásicos y algunos temas menos conocidos. Ahí estaban “Messages”, “If you leave”, “Locomotion”, “Souvenir”, la energética “Tesla Girls”, la melancólica “Souvenir”… Por supuesto, los temas más ovacionados de la noche fueron “Enola Gay”, “Electricity” -su primer sencillo y la canción que cerró el concierto- y la magistral “Maid of Orleans”.

Sólo eché en falta algunos temas de los discos de OMD de los noventa como “Pandora´s Box” o “Dream of me”, aunque considerando que Humphreys no formaba parte de la banda en aquella época, entiendo que quede un tanto obviada: sólo tocaron “Sailing on the seven seas” y “Walking on the Milky Way”. De todas formas, salí feliz del concierto de un grupo que forma parte de la banda sonora de mi vida desde la infancia. 2011 nunca ha sonado tanto a 1981.

3 comentarios sobre “MANIOBRAS ORQUESTALES EN LA OSCURIDAD”

  1. Pues yo eche de menos un “pandora’s box” aunque sea de Andy en solitario pero es un gran tema, lo hubiese cambiado por “if you leave” o “dreaming” tranquilamente. El concierto fue brutal, uno de los mejores que he ido, la pena fue un sitio tan infame como la Heineken con un escenario enano y precios de bebidas mas propios de la ley seca que de nuestros tiempos.
    En fin que sigan por mucho tiempo OMD con conciertos como el de antes de ayer y discos como “History of Modern”

    un saludo

  2. Los viejos tecnopoperos nunca mueren.

    Recuerdo pocas ovaciones más grandes que la que recibió “Maid of Orleans” en aquel concierto del Summercase 2007.

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