LO QUE ME GUSTA DEL VERANO

Lo que me gusta del verano es poder comer helado. Eso dicen Papa Topo, pero, en realidad, desde que los fabricantes de helado nos convencieron de que podíamos comerlo todo el año, tomar helado en verano ya no es tan especial como antes. Recuerdo que de niño era inconcebible comprarse un cucurucho de chocolate, mantecado o straciatella en primavera u otoño. Y mucho menos en invierno. Eran otros tiempos, había pesetas, los ordenadores se llamaban computadoras y el kaiser Guillermo nos había robado el mes de febrero…

Lo que me gusta del verano es pasear por las calles y ver que la gente parece más contenta y hasta más guapa. Gafas de sol, camisetas de manga corta, chicos con barba, chicas con melena suelta al sol, abuelitas con vestidos de flores, abuelos con gorra, turistas en tirantes… Hay un chiste de Quino en el que Mafalda mira a la gente en la playa y comenta: “Es curioso, aquí nadie parece tener la culpa de nada”. Siempre lo recuerdo cuando estoy en la piscina y miro a mi alrededor. Porque lo que me gusta del verano es poder pasarlo en remojo, ya sea en piscina, mar o arroyo de montaña. Me gusta flotar en el agua, perfeccionar mi manera personal de tirarme de cabeza, saltar olas, nadar de lado a lado o bucear. Debajo del agua, uno se siente como en el espacio exterior por unos segundos, con la considerable ventaja de que no te estalla la cabeza.

Lo que me gusta del verano son los planes improvisados, los festivales de verano, los conciertos al aire libre, las sesiones en el gym a horas en las que hay poca gente, caminar por la calle en pantalones cortos sin pasar vergüenza (¡novedad de este año!), mirar mal a los que van en chanclas, mirar aun peor a los que van en chanclas y calcetines, levantarme tarde, acostarme tarde, ver estrellas fugaces cuando las Perseidas entran en contacto con las capas superiores de la atmósfera y pedir un deseo, procrastinar sin sentirme culpable y hacer cosas sólo por el placer de hacerlas.

Pero sobre todo, lo que más me gusta del verano es que mis vacaciones comienzan en menos de dos horas.

5 comentarios en “LO QUE ME GUSTA DEL VERANO”

  1. Lo de “mantecado” lo decía mi abuela. Era su helado favorito. Eso sí, en realidad en la tienda no hay ningún helado con ese nombre. Misterios del norte. :-)

  2. Es verdad, mi abuela decía “vamos a por un mantecado” y ya sabiamos que era un helado… Todo lo demás también me encanta!!
    Pásalo bien, a mi aún me queda una semana…

  3. Perdonenmé ustedes, pero el “sabor mantecado” existe y no es nada del norte, es muy del levante :-) El mantecado se hace con huevo y vanilla y no recuerdo más, es como el de vainilla pero más denso … está buenísimo!!! Y por aquí es el sabor clásico junto con el de turrón.

    Y otra cosa, qué tienen de malo las chanclas? Me encantan las sandalias, y me encanta el verano precisamnete porque puedo llevar los pies al aire, que es muy cómodo y da mucho gustirrinín, ea ;-)

    Besicos!

  4. Aurum! (¿Qué pasó con Lux?) Hace unos días estuve en Castellón y me quedé muy sorprendido al ver el sabor Mantecado entre los helados, :-)

    Y lo de las chanclas… yo es que soy incapaz de llevarlas por la ciudad, me parece que es como ir descalzo por la acera.

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