LÍO

Ayer por la tarde vino el tasador a comprobar por qué la casa crece y decrece. Vimos que las mediciones suyas y las mías coincidían, sólo que yo sólo había contado los metros útiles y él había calculado los construidos, incluyendo espacio comunes, etc… El caso es que ninguna de las cifras coincidía con lo que figura en la nota simple. Al final, el tasador llegó a la conclusión de que, siendo una vivienda tan antigua, igual se había medido mal en algún momento. Pero antes me preguntó, medio en broma, ¿pero estás seguro de que vives en el 4-3? Yo le dije que no tenía ninguna duda. Supuestamente, problema resuelto.

Así que me fui al gimnasio, y ahí, mientras sudaba en la bicicleta estática, me vino a la mente una revelación: los linderos. ¿Los había comprobado bien?

Cuando volvía a casa, empecé a repasar todos los documentos que tengo respecto al piso y ahí estaba. Según los linderos, la vivienda 4-3 no es, en realidad, el piso en el que llevo viviendo nueve años, sino la finca vecina, que también es de mi casero. Y viceversa, la descripción de la vivienda 4-4 sí que se corresponde con la mía. Así que, ahora mismo, ya no sé qué casa estoy comprando.

Por cierto, nadie se ha dado cuenta de este error en los documentos desde hace veinte años, como poco.

21 comentarios en “LÍO”

  1. Los linderos son una parte de las escrituras que describe los límites de la finca: de frente con tal otra vivienda, por la izquierda con el patio de luces, etcetcetc…

  2. Tengo entendido que los numeros de los pisos se empiezan a contar desde la escalera a la derecha, de tal modo que el primero que aparece es el A, el segundo el B, etc, etc… La realidad es que muchas veces esta regla se pasa por el forro. Pero miralo, a ver si coincide con lo tuyo o no.

  3. Bueno, al del banco, de momento, no le he dicho nada. Si el tasador se quedó conforme con los papeles… Pero me gustaría que todo estuviera correcto, lógicamente.

    En fin, qué pereza de temas burocráticos.

    Y si no, pues me compro la casa de al lado, claro! :-)

  4. Bueno, lo que está claro es que si no compro esta, compro la otra! Jajaja, aunque a mí la que me gusta es ésta, que sé donde tiene los estropicios y los truquitos para que las cosas funciones.

    Lo flipante es que nadie se haya dado cuenta del error, nunca. Y oye. he hablado con el casero y no parece que le preocupe mucho, la verdad.

  5. No es tan raro, yo creo que lo que pasó es que el obrero que puso las letras en los pisos se equivocó.

    Lo que me pregunto es, ¿entonces la casa de al lado es más pequeña que ésta? ¿O es que nadie se molestó nunca en medir los pisos una vez hecha la reforma?

  6. No creo que me quede sin casa ninguna… Y estoy haciendo un repaso de todos mis mps3 acumulados en el ordenador, borrando algunos y descargando otros. Ya voy por la P de Placebo, y he llegado a Police.

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