LAST SATURDAY NIGHT

El pasado domingo, al despertarme, me sentí como Katy Beth Terry después de su fiesta: me sentía algo mareado, un chulazo desnudo dormía a mi lado y la casa sufría de cierto estado de desorden. Tardé un rato en recordar cómo había terminado la caja de herramientas en medio de mi cuarto: a las tres de la mañana, a Belén (Black) se le rompió un colgante y tuvimos que recurrir al Loctite para arreglarlo.

Si el nivel de suciedad es directamente proporcional al éxito de una fiesta, mi 35 cumpleaños podía presumir de haber obtenido un notable alto. Le restaron puntos la escasez de comida (¿pero quién viene a comer a una fiesta de cumpleaños?) y el hecho de que el hielo se terminara antes de lo previsto (¿pero quién iba a suponer que de verdad iban a venir todos los que habían confirmado asistencia en el evento de Facebook?), así como el alcohol (¿pero a que si no llega a terminarse el alcohol “normal” no nos hubiéramos atrevido a abrir la botella de mezcal que Diego trajo de México, gusano incluido y todo?).

Entre otros cotilleos, los asistentes pudieron comprobar que Diego es una persona real y no una creación idealizada de quien escribe este blog, Otto nos confesó que lleva más de un mes sin pisar un gimnasio, Proudstar consiguió estar a menos de un metro de un gato y Dan, haciendo gala de su apodo, se hizo amigo de todos los asistentes. Terminamos a las cuatro bailando por las escaleras los temas que había seleccionado Diego en esta lista de Spotify. Hubo regalos, tarta de cumpleaños con velas derretidas, fotos estupendas a cargo de Joserra y muchas risas. En resumen, para mí fue mi “Best. Party. Ever” particular. Y eso fue posible gracias a todos los que vinieron. Sin vosotros no habría nada que celebrar.

6 thoughts on “LAST SATURDAY NIGHT”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *