LAS HIJAS DE EDWARD DARLEY BOIT

En 1882, el pintor estadounidense John Singer Sargent retrató a las cuatro hijas de su amigo Edward Darley Boit y de Mary Louise Cushing, la hija de un rico comerciante, traficante de opio y filántropo de Boston. Los nombres de las niñas eran Florence, Jane, Mary Louisa y Julia. La más pequeña -Julia- tenía cuatro años cuando Sargent la inmortalizó en su cuadro. Sentada sobre una alfombra, juega con una muñeca. Las dos más mayores, Jane y Florence, aparecen al fondo. El rostro de esta última, una adolescente de catorce años, queda semioculto por las sombras. Tanto ella como Jane sufrieron problemas mentales en su vida adulta. Ninguna de las cuatro niñas se casó.

La hijas de Edward Darley Boit, 1882

La hijas de Edward Darley Boit, 1882

Desde que se expuso por primera vez al público en París, la crítica destacó la influencia de “Las Meninas” de Velázquez en la obra de Sargent. También apreciaron el toque de misterio y extrañeza que el pintor había sabido dar a un tema aparentemente convencional como el retrato de unas niñas a través de recursos como el poco habitual formato cuadrado del lienzo y la disposición asimétrica de las figuras en el mismo. Algunos autores señalan que Sargent quiso plasmar el contraste entre la infancia luminosa y la edad adulta, sumergida en sombras en incertidumbre. Dicen que, en lugar de cuatro niñas diferentes, parece que el pintor quisiera retratar a una misma niña en cuatro momentos distintos de su vida. Otros autores han señalado la postura rígida, casi solemne, suspendida en el tiempo, de Julia, Mary Louisa, Jane y Florence, definiendo la obra como “la naturaleza muerta de unas niñas y el retrato de dos jarrones”.

Las protagonistas del cuadro lo donaron en 1919 al Museo de Bellas Artes de Boston. Ahí se expone desde entonces, flanqueado por los dos grandes jarrones chinos que aparecen retratados en el mismo en una fascinante violación de las fronteras entre arte y realidad.

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Más información sobre esta historia y mucho más en la Wikipedia, como no.

7 pensamientos en “LAS HIJAS DE EDWARD DARLEY BOIT

  1. mce79

    Que interesante!
    Así que, en cierto modo, el cuadro rompe la cuarta pared.
    Y las niñas quedaron malditas por el retrato… como Dorian Gray

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  2. ace76 Autor

    A mí la que más miedo me da es la niña más pequeña. Parece una niña actual y muy real, la verdad.

    Ote, sí, perturbador es una buena palabra para describirlo.

    mce, habrá que ir a Boston a verlo. El cuadro estuvo en el Prado el año pasado, pero entonces aun no lo conocía. Y sí, exponer el cuadro junto a los jarrones que aparecen en él me parece una gran idea.

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  3. luxaurmque

    Un cuadro interesante, muy chulo, pero qué tétrico todo!!!

    Y sí, estoy contigo, esa niña sentada en el suelo con el osito entre las pierndas da mucho miedo! Aunque yo no sé cual de las 4 me da más miedo: la que está de pie en segundo plano qué esconde en la espalda? Y la que está de lado como refunfuñando, ¿qué está maquinando en su cabecita? Y la de atrás, con la carita de ángel iluminada ¿no os da miedo mirarle a los ojos?

    Madre mía, y dices que eran amigos???

    La palabra “pertubador” se me queda escasita, chico …

    ;-)

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  4. maminsegura?

    No conocía el cuadro y me encanta.
    Me ha recordado un poema de Gabriel Celaya “¿quién eres tú, qué sabías? /ahora solo siento sueño/me aturde tu desafío/y tu risa me da miedo”
    Miedo no, pero sí extrañeza y distancia, a pesar de no ser tan viejos hemos olvidado lo que era ser niños.

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