La Eurocopa del Pop

Toda Europa estará pendiente este domingo de la final de la Eurocopa, donde La Roja se enfrentará a Gli Azzurri. Fútbol, Eurovisión y la prima de riesgo son las cosas que unen al Viejo Mundo, pero en otras muchas cosas aun seguimos ignorándonos mutuamente. Afortunadamente, el pop está aquí para salvarnos y conseguir que haya canciones y artistas que superen las fronteras de sus países.

-HOLANDA: Shocking Blue, Venus.

Corría el año 1970 cuando un grupo holandés llamado Shocking Blue conseguía el número uno en la lista de sencillos del Billboard y nos regalaba una de las canciones más reconocibles de la historia del rock, con sus guitarras inconfundibles y la voz grave de su cantante, la llamativa Mariska Veres. Por supuesto, que Bananarama hicieran una versión de Venus no hizo más que aumentar la fama de una canción que ha eclipsado al resto del repertorio de sus creadores.

Como aquí no respetamos nada, no nos callaremos el hecho de que el compositor de Venus se inspiró más que bastante en The Banjo Song, un tema de 1963 del grupo de folk estadounidense The Big 3.

-GRECIA: Aphrodite’s Child. Rain and tears.

A finales de los sesenta, un cuarteto de jóvenes griegos decidió emigrar de su país, donde acababa de instalarse una dictadura militar, con destino al efervescente Londres. Debido a problemas con el visado, los cuatro tuvieron que quedarse en París, donde formaron un grupo de rock progresivo llamado Aphrodite’s Child. Su primer sencillo, Rain and tears, inspirado en el Canon de Pachelbel, fue un éxito por toda Europa.

Tensiones artísticas internas hicieron que el grupo se separara poco después de la publicación de su tercer disco. Dos de sus miembros tendrían después largas carreras en solitario: Demis Roussos con éxitos como Velvet Mornings (sí, la del triqui-triqui, mon amour) y Vangelis, quien no creo que necesite presentación.

-SUECIA: Blue Swede. Hooked on a Feeling.

El Pop le debe tanto a Suecia que el país se merece un artículo (o dos o tres) dedicado en exclusiva a él. Los primeros suecos en conseguir un éxito internacional fueron Blue Swede, quienes reinaron en lo más alto de la listas estadounidenses a principios de 1974 con su versión de Hooked on a feeling, que Tarantino recuperaría para la banda sonora de Reservoir Dogs.

Blue Sweede mezclaron en esta canción dos versiones de Hooked on a feeling: la original, cantada por BJ Thomas en 1968, y la realizada en 1972 por Jonathan King, responsable de añadirle los Uka Uka Chaka.

-ALEMANIA: Nena. 99 Luftballons.

Durante los felices años de la Guerra Fría en los ochenta, no fueron pocos los artistas que decidieron unir apocalipsis nuclear y pop. 99 Luftballons es un buen ejemplo: la canción cuenta como un par de niños sueltan 99 globos por encima del muro de Berlín, desencadenando una guerra nuclear cuando el radar de una base militar los identifica erróneamente con un ataque aéreo. Quizás a los estadounidenses les deprimía la letra y por eso prefirieron comprar el sencillo en su versión original, subiéndola hasta el puesto número 2 del Billboard y convirtiéndola en la canción en alemán que más alto ha llegado hasta ahora en esa lista.

Alemania también le ha dado muchas cosas al Pop, así que algún día también tendrá su propio repaso.

-AUSTRIA: Falco. Rock me Amadeus

Fallecido en un accidente automovilístico en 1998, Falco tuvo una larga y exitosa carrera musical en los países de habla germana. Sin embargo, en el ámbito internacional sólo tuvo un éxito: Rock me Amadeus, una de esas canciones que son imprescindibles en cualquier recopilatorio de los ochenta que se precie.

¿Cómo olvidar el homenaje que le hicieron en Los Simpsons?

-BÉLGICA: Vaya con Dios. Heading for a fall.

Vaya con Dios se formó en Bruselas en 1986, con Dani Klein como cantante y parte visible de un interesante proyecto musical con influencias del jazz, la música gitana y los sonidos latinos. Aunque nunca fueron un grupo de masas, sí que consiguieron cierto éxito internacional con temas como Nah Neh Nah, What´s a Woman o esta bella y melancólica canción de 1992, Heading for a fall.

Con canciones en inglés, alemán, francés y español, Vaya con Dios es uno de estos grupos que da gusto redescubrir una y otra vez.

-NORUEGA: A-ha. Summer Moved On.

Con su primer disco, Hunting High and Low y, sobre todo, con el sencillo Take on me, A-ha se convirtieron en el grupo noruego más famoso de la historia. Sin embargo, después de las ventas decrecientes de sus siguientes trabajos, el grupo decidió separarse en 1994 para luego regresar seis años después con Minor Earth, Major Sky con el que recuperaron parte del éxito perdido gracias a canciones como la épica Summer Moved On.

Como curiosidad, el cantante Morten Harket sostiene una nota durante 20.2 segundos durante este tema, marcando un record en la historia del pop.

-RUMANÍA: Morandi. Love Me.

Como suelen demostrar cada año en el festival de Eurovisión, si algo saben hacer los rumanos es música de baile. Alexandra Stan y su Mr. Saxobeat, Edward Maya con Stereo Love o Hot, de Inna. A mí me gusta especialmente esta canción de Morandi, que consigue combinar ritmos electrónicos con un toque melancólico.

Y por supuesto, no nos podemos olvidar de que O-Zone, desde Moldavia, consiguieron que todos aprendiéramos algo de rumano con su Dragostea Din Tei.

-ISLANDIA: Jonsi. Animal Arithmetic

De la lejana Islandia nos ha llegado una revolución popular y artistas tan peculiares como Björk o Emiliana Torrini, así como grupos como Sigur Rós. Lo que tienen en común todos ellos es que no se les puede considerar convencionales, ni por su sonido ni por su estética. Jónsi, el cantante de Sigur Rós (no confundir con el Jonsi que ha representado a Islandia en Eurovisión en un par de ocasiones) publicó en 2010 un disco en solitario, barroco y lleno de colores hechos música.

-FRANCIA: Gipsy Kings. Djobi Djoba.

Oh, Francia, cuántos grandes artistas nos has dado. Edith Piaf, Serge Gainsbourg… Tantos grandes momentos pop en los sesenta con Françoise Hardy, France Gall, Sylvie Vartan, Michel Polnareff o Christophe. Y en los ochenta, otros éxitos como Ainsi Soit-il, de Louis Chedid; Voyage, Voyage de Desireless o C’est la ouate, de Caroline Löeb. Jean Michel Jarre, Manu Chao, Alizée, Patrick Bruel, Carla Bruni, Air, Daft Pank, Justice, Sebastien Tellier… Pero no nos olvidemos que Francia también nos dio, para bien o para mal, a los Gipsy Kings y consiguió que la rumba se colara en las listas anglosajonas de éxitos.

Hay tantas ausencias clamorosas de artistas y países enteros en este artículo que cualquier día llegará una secuela.

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