INCOMUNICACIÓN

Nunca he sido el chico más simpático, ni el más sociable. En el trabajo tengo fama de ser muy poco hablador y de estar casi siempre concentrado en mis cosas. Otras veces me han dicho que la primera impresión que causo no suele ser buena y que hay que esperar un poco para conocerme mejor. Más de una persona me ha comentado que tiendo a no dejarme conocer y a encerrarme bajo siete o doce llaves. Yo reconozco que soy bastante más tímido de lo que parezco y que, en el fondo, arrastro más inseguridades de las que creo a la hora de comunicarme con los demás. Por eso, pienso que hay demasiada gente que piensa que soy un pasota, un tontito o un chulito, sin ser yo nada de eso.

Por suerte, con el tiempo, he ido ganando en autoconfianza y en autoestima, lo cual me ha ayudado a perder timidez y a abrirme más a los demás. Reconozco que en ocasiones me cansa perder el tiempo en las conversaciones triviales y vacuas que muchas veces se mantienen en el ámbito laboral o en algunos acontecimientos sociales. Me agobio especialmente cuando estas conversaciones no surgen espontáneamente porque no sé estar relajado en silencio con alguien. Por eso suelo evitar encontrarme con vecinos en el ascensor o juntarme con algún compañero de trabajo de camino a la oficina. De hecho, sé que tengo confianza con una persona cuando puedo tener un silencio cómodo con ella.

Sin embargo, siento que últimamente está aumentando mi nivel de incomunicación. Socializar me da pereza y no sabría explicar muy bien por qué. O igual sí podría, pero tampoco es cuestión de convertir (aun más) este blog en el diván de un psicólogo… En fin, supongo que estoy atravesando una etapa de desidia vital que se manifiesta en cosas como ésta o el hecho de que tenga las redes sociales un poco dejadas de lado. No me voy a preocupar… hasta Año Nuevo, que es un buen momento para cambiar.

13 thoughts on “INCOMUNICACIÓN”

  1. Yo también evito encuentros con compañeros de camino al trabajo, sobre todo porque me gusta ir con mi música y no tener que charlar. No me despierto cerebralmente hasta las 11, así que a las 8 de la mañana no soy persona. Y, por cierto, no creo que seas tan tímido como crees jejejeje

  2. ains, me pasa lo mismito que a ti.soy un especimen algo extraño, y todo eso que cuentas me he visto identificado.todo, todo y todo.

    es algo preocupante, pero yo creo que lo más, es que muchas veces siento que la gente me aburre,(no voy de pseudointelectual ni nada parecido, que quede clarito, porque los odio) y al no despertarme ningun interés no hago por socializar como dices tu, porque cuando pasa al contrario pues todo va como la seda, pero no es lo habitual.

    tengo que hacermelo mirar…o no? jijijiji

  3. Para que veas que no eres tan raro, somos muchos los que compartimos ese “sentimiento”. La verdad es que yo tengo dos vertientes, una así, bastante antisocial, y otra que socializa (superficial y frívolamente) con gran facilidad, no sé si tendrá algo que ver el ser géminis o algo :-p
    En definitiva todo depende del estado de ánimo y como tú bien dices, del “momento vital”

    En fin, lo importante es estar a gusto con uno mismo, hale.

    Besicos!

  4. Me acabas de describir. Odio los silencios incómodos ( como decía Uma Thurman en Pulp Ficton). Sobre todo se producen cuando no tienes confianza con alguien. A los que ya te conocen no les molesta tanto tus silencios.
    Yo también soy un poco antisocial ;-)

  5. En el fondo los humanos tenemos una grandísima habilidad para complicarnos la vida a nosotros mismos. No, no es que venga ningún ente supremo a complicarnos entre nosotros, es que lo hacemos por nuestra propia voluntad.

  6. Todo esto te ocurre porque comento menos en tu blog, es así de simple. Ahora mismo ando liado de trabajo, pero en cuando pueda, vuelvo a la normalidad y tú recuperas la sociabilidad y, por qué no, la alegría de vivir.

  7. No cuentas nada que nos sorprenda, ACE. Yo, pese a que aparento ser una persona muy sociable, en realidad me agobian las mismas situaciones que has descrito.

    Al final uno se siente a gusto con quien se siente a gusto y el resto son convenciones sociales.

  8. Tu lo que te haces es el misteriosooo, en serio, ¡qué valiente eres!,….,besos de una compi en letargo que sabe estar callada, a veces.
    Ifara ( Por cierto dame un toque y te cuento cositas…todo muy bien)

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