HUMEDADES

Como nuevo propietario, me enfrento cada día a nuevos desafíos vitales que le añaden intensidad a mi existencia.

-Mire, que soy el vecino de abajo, que es que tengo unas humedades.

Y yo, como un señor, sin el más mínimo temblor en la voz:

-No se preocupe, que ahora llamo a mi seguro.

Estoy deseando que me convoquen a la primera junta de vecinos y deslumbrar a todos con mi savoir-faire. Esto es lo que se llama un ejercicio de positivismo práctico. Y creedme, no es tan fácil como parece.

11 thoughts on “HUMEDADES”

  1. No, a lo que se refiere mce es que he descubierto que el propietario del piso es uno de los muchos jefazos que hay en mi trabajo. De hecho, me llamaba desde mi mismo trabajo. Pero en este blog se habla de muchas cosas… menos de mi curro.

    Pues si algun dia soy presidente, voy a exigir que se cambie el ascensor antes de que se desplome.

  2. Jajaja, no, hombre, Will. Lo que estaba pensando es fingir el robo de unas joyas, ya que tengo asegurado nosecuento dinero en joyas… que no poseo. ¿Alquien quiere que le guarde sus diamantes?

    Mis convecinos son casi todos inquilinos de alquiler, así que pondré a caldo a los ricos propietarios de los pisos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *