HAY ALGUIEN AQUÍ

El lunes mi hermano me preguntó qué veo yo por la tele, y yo le dije que nada en especial. Él confesó, avergonzado, que él ve “Hay alguien ahí”, así que vimos la serie de terror, suspense, crímenes y sexo de Cuatro. Tampoco es tan mala como suponía, pero me sorprendió la gran cantidad de personajes y de subtramas que tiene una historia que, en principio, va de una casa encantada.

Pero si me pongo a pensar en mi propia vida, lo mío sí que es una sucesión de subtramas inagotables. Tenemos la subtrama cómica en la que mi hermano se instala en mi casa, con hilarantes resultados como el gag recurrente “no sabemos hacer del sofá una cama aunque sea un sofacama”. Tenemos la subtrama amorosa, que a veces tiene resultados ñoños y otras veces produce eróticas consecuencias en horario protegido. Tenemos la subtrama familiar, dividida ahora en tres: por una parte, la trama en la reconstruyo la relación con mi madre; por otra parte, la cercana boda en Águilas con la familia paterna, una situación que siempre promete momentos inesperados y muchas lágrimas; y por último, el descubrimiento de la familia del Acompañante Habitual, recientemente incorporada al serial.

Tengo todas las subtramas con los amigos, que dan para mucho, y que podemos dividir en amigos principales, secundarios y recurrentes según su frecuencia de aparición, que no de importancia. Ya sabéis que, a veces, la clave de la serie está en un personaje que solamente apareció cinco minutos en pantalla. Tampoco me puedo olvidar de las subtramas laborales, que son todo un mundo tragicómico con reglas propias, y que van desde los momentos de humor surrealista en la cola de la cantina hasta las retorcidas tramas de conspiraciones de pasillo y traiciones en la fotocopiadora. Confieso que en este decorado tiendo a permanecer un poco apartado, observándolo todo desde mi privilegiada esquina en el pasillo, esperando a que llegue el momento para intervenir. Porque, tenedlo claro, algún día todo esto será mio, jiojiojio.

Por último, están todos mis conflictos interiores, porque esto es una serie con profundidad dramática y un protagonista polifacético y carismático. Por no hablar de las tramas recurrentes, como la lucha contra el flotador cinturil en la que, poco a poco, voy triunfando frente al michelín (aprende, Bridget); los conflictos puntuales con el mundo, como el que se acaba de desatar contra ese monstruo llamado I R P F; y los episodios especiales que aun están por decidir… ¿Dónde me iré de vacaciones este verano?

Y si a todo esto añadimos que cada personaje de mi serie tiene a su vez decenas de tramas y subtramas en las que, en ocasiones, juego un papel más o menos destacado, ¿quién puede decir que la vida sea aburrida?

12 pensamientos en “HAY ALGUIEN AQUÍ

  1. ace76 Autor

    Bueno, es que la subtrama blog e internaútica se desarrolla en universos virtuales paralelos en el espacio y en el tiempo, ríete tú de Lost.

    Y sí, va a ser un viaje fugaz a las tierras murcianas, habrá que esperar al verano para vernos las caras, :-)

    Responder
  2. dani-elornitorrinco

    La de mi vecina debe ser de lo más aburrida porque no hace otra cosa que meterse en la vida de los demás a ver si saca algo de jugo.

    Por lo que cuentas la tuya está genial, aunque me he perdido la temporada uno y dos, ya estoy reenganchado ;-)

    La mía está perdiendo mucha audiencia porque hace mucho, “los guionistas” eliminaron la subtrama amorosa con resultados ñoños y eróticos :-(

    Responder
  3. ace76 Autor

    Es que “los guionistas” son un poco malvados a veces, pero eso es porque te tienen reservada alguna trama mejor, ya lo verás… :-)

    Responder
  4. Mocho

    El tx y yo somos superfans de Silvia, la mala de “hay alguien ahí” y de su madre.

    Cuidado con las subtramas, no dejes que se enreden hasta el infinito que luego son una locura.

    Responder
  5. mce79

    De avergonzado nada!

    Momentazo el otro dia:
    – Iñigo: “Tranquilizate Silvia”
    – Silvia: “¡Que se tranquilice tu puta madre!”

    :D

    Responder
  6. Proudstar

    En muchas ocasiones, las sub-tramas calan más en el espectador que el principal hilo argumental.
    En este caso, me quedo con lo bien caracterizado que está el protagonista de la serie, lo fácil que es admirar su rico mundo interior y, al mismo tiempo, sentirse identificado con él.

    Una de mis series favoritas, sin duda.

    Responder
  7. Otto Más

    Jopeta, a mi hacienda me ha devuelto! Eso sí, que no tiene mérito con mis rentas (de mierda, ains!)
    No he visto ni un capítulo… Chico, no me llama, nops…

    Responder
  8. luxaurumque

    Yo tampoco me he enganchado, pero es que con los horarios que tengo a poco me puedo yo enganchar. Reconozco que pude ver el primer capítulo y me pareció la típica serie española que tan de moda se han puesto en los últimos años. Pero poco más.
    Y nada, que hay que ver la de subtramas que tienes :-)

    Besicos.

    Responder
  9. ace76 Autor

    Joserra, yo creo que hay de todo, gente a la que le va bien, gente a la que le va mal, gente que pasa del tema…

    Mocho, de momento las subtramas se desarrollan adecuadamente… De todas formas, un poco de caos, a veces, es bueno.

    Di, yo no tengo ningún personaje “inexistente”… Tendré que incluirlo en la serie?

    Mce, yo creo que hubo momentos mejores, la verdad, jajaja.

    Proud, muchas gracias. Tu serie también es una de mis favoritas! :-)

    Otto, a mí me hunde la declaración el dinero que gané en el concurso… en fin, menos mal que existe la paga de verano.

    Lux, seguro que tú también tienes muchas subtramas por ahí. :-)

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *