FEVER!

A última hora del sábado me empecé a sentir extraño. El domingo tuve altibajos. El lunes me levanté con escalofríos y dolor generalizado en todo el cuerpo. Llamé al trabajo para decir que no iba. Me volví a la cama, donde seguí sudando un par de horas. Me sentía febril, pero como no tenía un termómetro a mano no podía confirmarlo. Me vestí como pude y me arrastré hasta la farmacia. Pedí un termómetro de los de toda la vida, de los de mercurio, pero la farmaceútica me dijo que están prohibidos y ya no se venden porque el mercurio es muy venenoso. Me llevé un cacharro digital mientras pensaba en los múltiples casos de muerte que se han registrado por culpa del mercurio de los termómetros durante las décadas que se llevan usando…

Al llegar a casa lei las instrucciones del moderno aparato. Bienvenido al siglo XXI. Mis sospechas se confirmaron: tenía fiebre. 38’1º. Parecía que me iba a sumar a las huestes de afectados por la Gripe A. Pedí hora para ir al médico por la tarde. Al entrar en el Centro de Salud y comentarle a la enfermera de recepción que sospechaba que tenía la enfermedad de moda, me obligó a ponerme una mascarilla. No entiendo la alegría con la que se la ponían los mexicanos cuando estalló la pandemia: son incomodísimas, dan calor, no dejan respirar bien… Dos horas de espera después, entré en la consulta. La doctora me examinó y al mirarme la garganta, que me dolía terriblemente, descubrió tres placas de pus. Buena noticia: no tenía gripe. Mala noticia: tenía una amigdalitis de caballo. Me recetó antibióticos, así que volví a hacer una excursión a la farmacia del barrio. En la calle hacía mucho frío y yo tiritaba. Cuando volví a entrar en casa y me tumbé en el sofá con mi mantita, me sentí aliviado.

Parece que hoy ya no tengo fiebre, aunque la garganta me sigue doliendo. Seguramente, vuelva mañana al trabajo. Qué bien se siente uno cuando se siente bien sano.

11 thoughts on “FEVER!”

  1. Estar malo es asqueroso, pero a veces viene bien quedarse en casa unos diítas. Si encima tienes quien te cuide, mejor que mejor.

    Me alegro de que ya estés mejor.

    Besicos!

  2. Que bien qué ya estés casi recuperado.

    Y lo de los termómetros ya no volverá a ser como antes, que se podía hasta hacer trampa con ellos. Qué difícil lo tienen los críos de ahora ^_^

  3. Lo que pasa es que la casa se te acaba cayendo encima… En fin, gracias a los antibióticos, la amigdalitis está dejando de ser de caballo para ser de potrillo, jejeje

    Yo creo que con estos digitales también puedes hacer trampas, aunque sea más complicado. :-D

  4. Y la decepción de no tener la enfermedad de moda??? porque todo el mundo que se pone malo y que tiene una simple gripe normal te lo cuenta como pensando “cachis…no puedo ir alardeando de gripe…jo”.

    Bueno, tú curate esas placas que queda muuucho invierno por delante, no te preocupes, ya te tocará la gripe…jeje.

    Besos de pija, de esos de “pus-pus”, para que no me contagies ;)

  5. Hoy iré al médico para pedirle que me dé el alta, echo de menos mi rutina laboral (aunque, bueno, en casa tampoco se está tan mal).

    Isi, ya ves, mi amigdalitis es de lo menos glamourosa, jejeje. De todas formas, espero no pillar gripe ninguna, que con una enfermedad al año ya es suficiente! :-)

  6. Ignoraba que los termómetros de mercurio estuvieran prohibidos, la verdad.
    No tengas prisa por volver al trabajo y píllate un par de días más, que las recaídas son muy malas. Relájate y disfruta de la estupenda programación televisiva de las mañanas.
    Besotes con paracetamol son la mejor receta para que te cures pronto.

  7. Ya veis, resulta que son armas peligrosas, jejeje.

    El médico ya me ha dado el alta, así que mañana vuelvo al curro.

    Y gracias por los besotes y demás. :-)

  8. Ay, flojeras, y luego dices de los demás cuando estamos malitos, jajaja…
    Y sí, supongo que si pones un termómetro digital cerca de una bombilla también subirá la temperatura, no creo que suene un mensaje tipo: ¡¡¡Error, error, no es calor de sobaco!!! jajaja…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *